Documento creado: 14 agosto del 07
Air & Space Power Journal - Español  Tercer  Trimestre 2007


Acogiendo a los Dragones

China y el Populismo en América Latina

Dr. Evan Ellis

Nota del Autor: Este artículo es el segundo en una serie que analiza las dimensiones militares—estratégicas del papel que desempeña la expansión de China en el Hemisferio Occidental. En el primer artículo, "El Nuevo Romance Chino con América Latina" (Air & Space Power Journal, Tercer Trimestre 2006), analizamos el carácter de la expansión de los lazos con China, inclusive algunos de los factores condicionantes más importantes y las implicaciones estratégicas para la seguridad del hemisferio. En este segundo artículo, analizamos la intersección entre el incremento en los lazos de America Latina con China y la dinámica política de la región. El artículo se enfoca en particular en cómo los lazos con China están reforzando las políticas y la estabilidad de regímenes convencionales en algunos países a favor del comercio y orientados hacia el mercado, ayudando a líderes "populistas" recién elegidos a consolidar su poder en otros casos y recalcando severamente la estructura social y política que puede provocar cambios en el régimen en un tercer conjunto de casos.

Acogiendo a los Dragones

Introducción

Al igual que en eras anteriores de su historia, América Latina se encuentra en la actualidad en medio de un cambio profundo, provocado por impulsores internos y externos que están transformando sus instituciones políticas y estructura económica, y conduciendo a cada uno de los países en direcciones opuestas. Hay dos dinámicas poderosas y que actúan recíprocamente que resaltan entre innumerables fuerzas que impactan a la región. Una, el compromiso comercial y sociopolítico cada vez mayor con la República Popular China, separa el período actual del anterior con respecto a la verdadera magnitud de los cambios que están sucediendo. El otro, el populismo, es el último capítulo en los ciclos trágicos de esperanza y frustración en el cual segmentos grandes y marginados de las sociedades latinoamericanas reaccionan ante la incapacidad persistente de las elites políticas de mejorar su situación.

A pesar de que América Latina por mucho tiempo ha mantenido relaciones económicas y diplomáticas con la República Popular China a un nivel bajo, 1 el nivel actual del compromiso chino con la región, y la rapidez a la cual ese compromiso crece, representa un rompimiento histórico con el pasado. El comercio bilateral entre China y América Latina, que era tan solo de $2.8 mil millones de dólares en 19882, llegó a $70.2 mil millones de dólares en el 20063, y se espera que sobrepase los $100 mil millones de dólares por año para el 2010.4 A lo largo del continente, nuevos acuerdos comerciales con China, nuevos patrones de exportación, nuevos productos en mercados locales y la expansión de la creencia que China será una parte clave en el futuro de la región, están transformando a las sociedades latinoamericanas de formas que aún no se comprenden bien. En cada país en América Latina, el patrón del compromiso con China, sus consecuencias socioeconómicas y la reacción política ha sido diferente, dependiendo de la estructura económica del país, su capacidad de aprovecharse de las posibilidades que China ofrece como mercado, su capacitad de soportar los daños ocasionados por la competencia china en los productos elaborados y el lente político-ideológico a través del cual se interpreta el compromiso con China.

A la par de la expansión en las interacciones con la República Popular China, un número cada vez mayor de países latinoamericanos ha escogido sendas políticas que se apartan pronunciadamente de las estructuras de partidos y coaliciones políticas del pasado. Los nuevos líderes en estados tales como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua típicamente han llegado al poder a través de mecanismos electorales establecidos, aprovechándose de su capacidad para movilizar y unir diversos grupos de segmentos marginados y descontentos de la población que apoyen a sus candidaturas. Una vez en el poder, esos líderes han iniciado procesos para transformar la orientación ideológica, la estructura económica y las reglas del juego políticas de sus países. Típicamente, esos cambios han incluido posturas públicas que critican claramente a Estados Unidos, a las corporaciones multinacionales e instituciones occidentales, esfuerzos para redactar nuevamente la constitución mediante "asambleas constituyentes" y una orientación mucho más exigente hacia el sector privado, desde la revisión de contratos en sectores de productos de primera necesidad hasta obtener mayores pagos de impuestos y regalías, hasta la nacionalización de industrias estratégicas y la expropiación de la propiedad privada.

En este artículo se empleará el término "populismo" para referirse a aquellos gobiernos cuyos líderes han llegado al poder uniendo y movilizando a las clases marginadas en contra de un sistema político que parece no funcionar, pero que luego utilizan ese mandato percibido para cambiar las reglas y la estructura del sistema en una forma que aumenta su propio poder. Por ende, en este artículo se hace una distinción entre el populismo y el "izquierdismo" en el que los líderes llegan al poder con base en el llamamiento a las masas privadas de derechos civiles, pero que una vez son elegidos buscan sus propias agendas dentro de las estructuras democráticas existentes y no intentan "cambiar las reglas del juego".5

En vista del impacto de China y que la situación política de las fuerzas populistas es diferente en cada país de América Latina, la interacción entre las dos se puede entender en términos de una serie de tres patrones singulares: (1) China como defensora de regímenes populistas existentes, (2) China como defensora de regímenes exitosos orientados hacia el libre comercio y mercado, y (3) China como fuente de estrés sistémico induciendo a regímenes con problemas, orientados hacia el mercado, hacia un cambio político radical.

En este artículo se analizan la naturaleza del populismo y el compromiso con China, el impacto entre éstos y posibles maneras en la que estas fuerzas que actúan recíprocamente pueden impactar el carácter político y el futuro económico de la región.

La Dinámica del Populismo

Informes de encuestas recientes indican que en América Latina la confianza en la democracia como sistema que pueda crear un desarrollo económico es ambigua y está disminuyendo. La gráfica en la Figura 1 muestra el porcentaje de personas en varios estados que creen que a través de la democracia su país podría tornarse "desarrollado".

Tal como indican los resultados en la Figura 1, en 11 de los 17 países incluidos, menos del 60% de aquellos encuestados en el 2006 creen que las instituciones democráticas representaban un camino a través del cual su país podría avanzar. Si bien los resultados no indican que aquellos que fueron encuestados desean activamente cambiar su forma de gobierno, sí sugiere que para muchos en América Latina, la democracia se ha convertido en un "hábito" que se continúa sin expectativas de lograr verdaderos beneficios materiales.

Confianza en la Democracia

Figura 1.
Confianza en la Democracia como
 un Camino hacia el Desarrollo
8

Lo que también es sorprendente acerca de los resultados es que en 12 de los 17 países, la fe en la democracia como un camino hacia el desarrollo disminuyó entre 2003 y el 2006. Además, salvo Guatemala, los únicos países en que la confianza en la democracia como un medio para el desarrollo en realidad aumentó fue en aquellos países cuyos nuevos líderes habían llegado recientemente al poder con promesas e iniciativas para reorientar al país alejándolos del comercio convencional y prácticas orientadas hacia el mercado libre. La pérdida de la fe no se puede explicar solamente en términos de rendimiento macroeconómico. Durante cada año de esos periodos, el verdadero crecimiento económico fue mayor del 4%, inclusive un agregado del 5.3% de tasa de rendimiento para la región en general en el 2006.6 En otras palabras, la información sugiere que, casi sin excepción, y contrario al progreso al nivel macroeconómico, los ciudadanos de América Latina están perdiendo fe en la capacidad de las instituciones democráticas y las estructuras económicas convencionales de resolver problemas endémicos tales como la pobreza, la corrupción y la desigualdad.7

El populismo, como fenómeno político, tiene una tradición desde hace muchos años en América Latina con base en líderes que han unido y movilizado exitosamente diversos segmentos dentro de su sociedad, aprovechándose y enfocándose en su descontento con el status quo. Tal como destaca Alexander Crowther, los populistas latinoamericanos han incluido a populistas políticos que se tomaron el poder de elites agrarias y mercantiles durante la primera mitad del siglo XX, inclusive líderes tales como Getúlio Vargas en Brasil, Juan Perón en Argentina y Víctor Paz Estensoro en Bolivia, al igual que los populistas militares que les siguieron.9 Para poder comprender la dinámica y los efectos del populismo, es importante definir qué significa el populismo. Como se destacó anteriormente, en este artículo se caracteriza el populismo en términos de dos elementos:

El uso del apoyo básico y la popularidad percibida para lograr los objetivos políticos. Esto podría incluir, pero no se limita a, ser electo dentro de los procesos establecidos de un sistema político democrático.

Desigualdad de Ingresos

Figura 2. Desigualdad de Ingresos
 en América Latina en Comparación
 con EE.UU. según el Coeficiente GINI
11

El uso de un mandato percibido, una vez en el poder, para transformar el sistema político. Esta transformación por lo regular incluye el uso del apoyo básico, inclusive el apoyo afuera de los confines de la legislatura, desde protestas en las calles hasta los referéndums, para derrocar o superar el mecanismo de equilibrio de poderes dentro del sistema en sí, y promover el poder del líder carismático y su movimiento.

En un sentido más amplio, el populismo tiene que entenderse como una interacción entre la retórica de la elite y la acción, y condiciones tales como la corrupción, desigualdad y marginalización social o económica. En esta interacción, el líder populista desempeña un papel clave. La retórica y las acciones de esta figura generalmente carismática son claves para generar y difundir un mensaje apremiante que une y moviliza diversos segmentos de la población. El mensaje del líder populista ayuda a los insatisfechos a enfocarse en un enemigo común o fenómeno como la fuente de su sufrimiento, tales como Estados Unidos o el sistema capitalista. El mensaje identifica al (o a la) líder carismático(a) y su movimiento como el camino para sobreponerse a la fuente de este sufrimiento y moviliza a posibles seguidores mediante la polarización de la política, dividiendo el mundo entre aquellos que apoyan la causa del movimiento y al líder carismático, y aquellos que apoyan la continuación del sufrimiento para sus propios fines errados o egoístas.

La ola más reciente de líderes populistas latinoamericanos, incluyendo a Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador, ha empleado un discurso que vincula el sufrimiento de los segmentos marginados de su sociedad a los Estados Unidos y corporaciones occidentales y, una vez en el poder, cada uno ha implementado cambios políticos que colocan a sus países en una postura de confrontación hacia Estados Unidos. No obstante, el elemento decisivo del populismo no es la postura antiestadounidense del líder, sino el uso del mandato popular para transformar el sistema.

Agravios tales como la corrupción, la desigualdad y la pobreza no son en sí las causas del populismo. Más bien, crean condiciones en las que el líder carismático puede forjar un mensaje emocionalmente apremiante para movilizar segmentos de la población cuya educación formal limitada no les permite evaluar eficazmente la lógica de la plataforma de la política del líder. Los problemas de pobreza e insuficientes instituciones educacionales que persistieron o crecieron bajo regímenes anteriores por ende contribuyen a la aptitud del líder carismático de utilizar el apoyo de las masas para ampliar su poder y trastrocar las instituciones democráticas una vez es electo. Resulta difícil para los opositores responsabilizar al líder por las inconsistencias en la políticas y las violaciones al proceso, cuando sus seguidores son elementos marginados de la sociedad cuyo entendimiento principal de las discusiones sobre la política proviene de la representación de un líder en el que confían, y para quienes los pormenores de las instituciones y los procesos gubernamentales se entienden muy poco y desconfían de ellos en gran medida.

Para comprender aún más que las condiciones socioeconómicas objetivas son facilitadoras, pero no son las causas del populismo, resulta útil analizar la relación que existe entre el populismo y la desigualdad en los ingresos básicos en América Latina. De hecho, cuando el coeficiente de GINI se utiliza como una representación de la desigualdad de ingresos, salvo en Bolivia, aquellos países con movimientos populistas generalmente cuentan con algunas de las distribuciones más equitativas de ingresos en América Latina.10

Por otra parte, hasta la fecha, los países en los que los populistas han llegado al poder han sido economías centradas en la producciones de productos básicos. En la Figura 3 se muestra la distribución de países según la fracción del producto nacional bruto (PNB) producido a través de sectores de productos básicos tales como la minería y la agricultura.

Si bien la mayoría de las revoluciones populistas no han ocurrido en todos los estados cuyas economías, en su mayoría, están orientadas hacia la producción de productos básicos, lo que resulta extraordinario es que hasta la fecha, ninguno de los países latinoamericanos en el lado del espectro que representa más diversidad económica han tenido un populista que llegue al poder. Aunque países como Argentina y Brasil han experimentado sinsabores políticos y malestares sociales, las bases económicas diversificadas en esos países contribuyen a condiciones que los hace más resistentes al populismo, tales como una clase media numerosa con un interés personal en el statu quo, al igual que el capital intelectual y los recursos para defender al statu quo desde adentro de las instituciones existentes.12 Si bien las prueban no sustentan la conclusión de que el desarrollo económica y la diversificación evitan el populismo, aquellos países con una base económica más diversificada han sido hasta el momento relativamente más exitosos en acomodar el malestar social dentro del sistema político existente y las instituciones gubernamentales y sociales.

En la Figura 4 a continuación se ilustra un "diagrama de influencia" que muestra una manera de entender la dinámica compleja del populismo, inclusive la interacción entre los líderes y elementos de la población en el contexto de percepciones y condiciones en evolución.

Comenzando en el centro superior con el término "Eficacia de la retórica del líder populista", en el diagrama se muestra cómo su retórica contribuye directamente a la "movilización de las masas en torno al líder populista". La retórica también ayuda a unir posibles partidarios en una "percepción de identidad socioeconómica y étnica". Tal como se ilustra en el diagrama, la capacidad de hacerlo depende de la "claridad y el origen histórico de la desunión" en la sociedad. Por ejemplo, las apelaciones con base en el conocimiento indígena, serán más exitosas en sociedades como Bolivia y Ecuador donde hay una población cuantiosa que se identificará como indígena y algunas bases históricas para afirmar su identidad como un grupo colectivo. Tal como se ilustra en el diagrama, la "unificación de la oposición" se fomenta cuando el líder populista puede promover una percepción de una identidad socioeconómica común" y cuando esa identidad coincide con agravios percibidos. Por ejemplo, si el agravio principal es la marginalización económica, la unidad del grupo se verá socavada si un segmento considerable de la población indígena se identifica con la prosperidad de la corriente principal de la sociedad en lugar de con el sufrimiento del grupo que es objeto del mensaje populista.

La movilización de las masas en torno al líder populista no es sólo una función de la unificación de la oposición y la retórica del líder, sino también es determinada por la importancia de las diferencias percibidas y la desesperación dentro de la sociedad, y su deseo de apoyar soluciones no cívicas. Observe en el diagrama que las diferencias percibidas y la desesperación que impulsan a la movilización son en parte una función de los problemas que los individuos experimentan, tales como trabajos e ingreso y crimen y violencia, pero también son una función de los problemas experimentados dentro de un contexto social, tales como la economía y la salud de la familia social. Un cambio económico desfavorable que genera pérdidas de empleo puede que no provoque desesperación al nivel político si hay una estructura intacta de apoyo a la familia. Con el transcurso del tiempo, la falta de empleos e ingresos podría provocar, directa e indirectamente, la ruptura de las estructuras de la familia, y través de esa ruptura, a niveles sostenidos más altos de crimen y violencia. El crecimiento económico que produce empleos tomaría años para restaurar la economía y la salud social de las familias, y disminuir el crimen y la violencia.

Fracción del PNB

Figura 3. Fracción del PNB que Pertenece
a Productos Básicos
13

La corrupción y la cultura cívica desempeñan papeles importantes en determinar si un movimiento populista puede asumir el poder en una sociedad. Tal como se ilustra en el diagrama, los problemas socioeconómicos ayudan a socavar la cultura cívica en diferentes maneras. Una falta de empleos y la ruptura de la salud económica y social de la familia perpetúan el crimen y la violencia de maneras que conducen a la tolerancia de la violencia política y la violación de las reglas del juego por parte de los actores políticos. Un rendimiento económico deficiente, unido a la corrupción endémica, conduce a instituciones sociales de rendimiento deficiente, inclusive un sistema educativo disfuncional. Los niveles bajos o la calidad baja de la educación pública proliferan personas que no pueden evaluar críticamente las plataformas y las promesas de los líderes populistas, y por ende son conducidas fácilmente por sus apelaciones emotivas. La corrupción también contribuye al sentido de desigualdad en la sociedad, aumentando las diferencias percibidas y la desesperación. Al mismo tiempo, contribuye al Sentimiento de que el sistema es irreparable a través de procesos e instituciones existentes, y por ende contribuye a la voluntad de ciertos segmentos de la población de apoyar soluciones no cívicas, tales como aquellas respaldadas por el líder populista.

Si bien las relaciones individuales ilustradas en la Figura 4 están sujetas a debate, en el diagrama se ilustra que una interacción de fuerzas y condiciones complejas a la larga determinan si un líder populista tomará o no el poder en un país en particular, y una vez en el poder si él o ella podrá utilizar ese apoyo para reestructurar las instituciones y aislar la oposición.

Además de la dinámica socioeconómica descrita anteriormente, la naturaleza y el momento oportuno de los eventos electorales son importantes para entender el populismo. Cada uno de los actuales líderes populistas ha llegado al poder inicialmente mediante un concurso electoral programado que sirvió como el punto central para la movilización de los simpatizantes. Además, las reglas del proceso electoral a menudo han sido un factor decisivo en el resultado. Por ejemplo, en las elecciones presidenciales de abril del 2006 en Perú, cuando ninguno de los candidatos ganó una mayoría absoluta en la primera ronda de votos, los dos candidatos principales, Alan García y Ollanta Humana, fueron obligados a competir en una segunda ronda. García era ampliamente percibido como un político corrupto cuyas políticas económicas durante su término anterior como presidente de 1985 a 1990 habían sido desastrosas para Perú. No obstante, las reglas de votación que ocasionaron la segunda ronda le dio a los simpatizantes de los demás candidatos, incluyendo a Lourdes Flores, la oportunidad de respaldar a García como el menor de los dos males, y por ende bloquear la elección de Humala.14

El Populismo como una Interacción Dinámica

En cambio, en Nicaragua un cambio en las reglas electorales disminuyó el umbral para elegir a un candidato en la primera votación a un 35% de los votos. Este cambio, que había sido parte de un arreglo político en el 2000 entre el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en el congreso nicaragüense, le permitió al candidato sandinista, Daniel Ortega, ser elegido presidente en la primera ronda de las elecciones en noviembre del 2006, venciendo una oposición dividida entre dos candidatos, José Rizo del PLC y el candidato de reforma, Eduardo Montealegre de la Alianza Liberal Nacional (ALN). Si las elecciones hubiesen tenido una segunda ronda, como sucedió en Perú bajo diferentes reglas electorales, es posible que los simpatizantes de Montealegre y Rizo se hubiesen unido para bloquear la elección de Ortega.

Además de las reglas electorales, el momento en que se llevan a cabo las elecciones es importante para la dinámica de los movimientos populistas. Como se observó anteriormente, la ola más reciente de populistas latinoamericanos ha llegado al poder a través de las elecciones. Correspondientemente, los eventos electorales a menudo son puntos principales en torno a los cuales los simpatizantes están unidos en busca del poder.

El Populismo como una Interacción Dinámica

En la Figura 5 se ilustra un calendario político latinoamericana para las futuras elecciones presidenciales y legislativas. En vista de la ola de elecciones que tuvo lugar durante 2005 y 2006, hay pocas oportunidades para un cambio de régimen en América del Sur hasta aproximadamente el 2010, aparte de un golpe u otra ruptura en el proceso democrático.

Figura 4.
El Populismo como una Interacción Dinámica

Calendario Electoral

Figura 5. Calendario Electoral (presidencial y legislativo) de América Latina15

Salvo Paraguay, que llevará a cabo sus próximas elecciones en abril del 2008, el mayor riesgo de populismo en América del Sur durante los próximos años probablemente incluirá crisis políticas en países como Bolivia y Ecuador, ya que sus respectivos líderes, Evo Morales y Rafael Correa, libran guerras políticas prolongadas con diversos opositores sobre el cambio de estructura en el sistema político mediante vehículos tales como referendos, asambleas de constituyentes y acciones legislativas. Esos líderes tienen que balancear las diversas demandas de sus bases de apoyo, inclusive movimientos indígenas y laborales, a la vez que los une para vencer a los opositores atrincherados en el establecimiento político e institucional que desean transformar. Se puede argumentar que el mayor riesgo a corto plazo en esos países es una ruptura en el proceso político que podría propagar la violencia y el caos, como por ejemplo un golpe militar, o un movimiento por los departamentos conservadores de la "media luna" en Bolivia para apartarse del país.

Si ocurriese ese tipo de ruptura, la manera como Venezuela y Cuba decidan involucrarse impactaría en gran medida cómo se percibe el populismo tanto en Estados Unidos como en otros países de la región, y si surge o no un consenso con respecto a la necesidad de aislar esos regímenes y bloquearlos para que no influyan en cómo la insatisfacción socioeconómica incide en otras naciones latinoamericanas.

Más allá del riesgo de rupturas políticas en regímenes populistas existentes, la posibilidad que nuevos movimientos populistas lleguen al poder se puede analizar como la intersección de oportunidad electoral y condiciones internas. Correspondientemente, este estudio creó un índice, que corresponde a indicadores de factores presentados en el diagrama de influencia anterior en la Figura 5.16 Aunque el índice no refleja completamente la dinámica de cómo el populismo incide en un país en particular, proporciona un resumen de la situación política y socioeconómica, proporcionando un indicio aproximado de susceptibilidad a un movimiento populista. La cifra que aparece a continuación muestra la postura de países latinoamericanos claves en este índice de "susceptibilidad al populismo", según trazado en comparación con la proximidad a la siguiente elección.

Lo que es particularmente sorprendente acerca del diagrama de dispersión ilustrado en la Figura 6, es la gran coincidencia entre países que tienen grandes posibilidades de riesgo de un movimiento populista, y aquellos que enfrentan elecciones a corto plazo. Esos países están concentrados en América Central y han recibido poca atención en el pronunciamiento sobre el populismo en América Latina. También son, por coincidencia, algunos de los seguidores más cercanos en la región de las políticas de Estados Unidos, y socios claves en las iniciativas de negocios de Estados Unidos, tales como la Ley del Tratado de Libre Comercio Centroamericano (CAFTA).

Impacto de China

Para los países de América Latina, China es tanto un socio como una fuente de competencia comercial. En general, China es principalmente un importador de productos básicos y un exportador de productos fabricados.17 Por consiguiente, en sus relaciones con China, esos países latinoamericanos que cuentan con sectores de productos básicos orientados hacia la exportación son los que más se han beneficiado del incremento en las ventas de sus productos en China, y los altos precios por esos productos en los mercados mundiales a causa de la demanda china. Por otra parte, los productos chinos han reemplazado a los productores latinoamericanos de mercados de exportación tradicionales como Estados Unidos, y han interferido en la participación en el mercado en sus propios países. Aunque fabricantes en países como México y Brasil se han visto afectados por esta competencia, 18 los países latinoamericanos con las bases industriales más modernas han utilizado su ventaja de la mejor manera posible para entrar en asociaciones con los chinos como parte de cadenas de producción global.19

Índice de Susceptibilidad al Populismo

Figura 6. Índice de Susceptibilidad al Populismo versus Proximidad a las Elecciones

En la Figura 7 arriba se ilustra el volumen de importaciones y exportaciones entre la República Popular China y países seleccionados de América Latina en el 2006. Si bien las estadísticas de la balanza comercial no son un indicador perfecto del valor neto generado por una relación comercial, un nivel muy alto de exportaciones hacia China comparado con importaciones desde China sugiere que la relación con China está generando ganancias netas de divisas para el país. En cambio, un nivel muy alto de importaciones desde China comparado con exportaciones hacia China indica que la relación está, en balance, retirando dinero del país. En otras palabras, cuando las importaciones desde China exceden significativamente las exportaciones, es probable que el daño de la competencia con los fabricantes locales no esté totalmente compensado por las ventas de productos básicos a la República Popular China. Por lo tanto, la Figura 7 sugiere que algunos países en América Latina están recogiendo beneficios significativos de sus interacciones comerciales con China, mientras que otros países no se están beneficiando.

En la Figura 8 a continuación, se combina el beneficio relativo del comercio con China con el riesgo del populismo. En la figura, la interacción entre el populismo y China en países individuales en América Latina se representa por el eje vertical según el riesgo relativo de populismo, empleando el índice de riesgo de populismo presentado anteriormente y el grado al cual la relación comercial con China es beneficiosa para el país, utilizando la información de la balanza comercial para el 2006.

Balanza Comercial

Figura 7.
Balanza Comercial entre China  y Países
Latinoamericanos Seleccionados
20

En la esquina superior izquierda de la gráfica aparecen los países en los que en la actualidad hay un régimen populista y en los cuales el impacto de interacciones comerciales con la República Popular China es, en gran medida, beneficioso. En vista de que los países que "son populistas" exportan principalmente productos básicos, hay una coincidencia importante entre la situación política y el carácter de las relaciones comerciales en las que la expansión del comercio con China por los regímenes populistas, en balance, genera ganancias de exportaciones y otros beneficios que ayudan a esos regímenes populistas a sobrevivir y consolidar el poder. A medida que países como Venezuela y Bolivia han nacionalizado industrias estratégicas como la de hidrocarburos, las compañías mineras y petroleras chinas han ayudado a proporcionar el capital de inversión y la pericia técnica para garantizar la continuidad de las fuentes de ingresos que financian los programas sociales de los nuevos regímenes. Por ejemplo, los dos países en América Latina que han recibido la mayor cantidad de inversiones reales de la República Popular China en 2006, fueron Ecuador y Venezuela. Según informes, las compañías petroleras chinas, CNPC y Sinopec, han invertido $5 mil millones de dólares en Venezuela en años recientes.21 Tan sólo en el 2006, Venezuela recibió aproximadamente $1.6 mil millones de dólares en inversiones de la República Popular China.22 En un acuerdo anunciado durante la visita de Li Changchun, miembro del Politburó de la República Popular China, en marzo del 2007, China contribuirá hasta $4 mil millones de dólares más en créditos a un fondo de inversión de industria pesada valorado en $6 mil millones de dólares.23 En Ecuador, al igual que en Venezuela, la victoria del candidato populista, Rafael Correa, en las elecciones del 2006 coincidió con un aumento significativo de inversiones chinas en el país. Según Li Changchun, en el 2006 Ecuador recibió aproximadamente $1.8 mil millones de dólares en inversiones chinas que fue más que cualquier otro país en América Latina.24 La posibilidad del respaldo chino es particularmente importante para proyectos importantes de la industria del petróleo que Ecuador está emprendiendo, como por ejemplo una inversión de $5 mil millones de dólares en inversiones que se necesitarán para desarrollar los campos petrolíficos más grandes del país, Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT),25 al igual que la construcción de una refinería valorada en $4 mil millones de dólares en los alrededores de Manta.26

Impacto de China y el Populismo Categorizado

Figura 8. Impacto de China y el Populismo Categorizado

China también ha estado buscando tratos de cooperación técnica con regímenes populistas, tales como planes para lanzar un satélite de comunicaciones venezolano en el 200827, la instalación de paneles y molinos solares chinos para generar energía, 28 la construcción de una fábrica de teléfonos celulares y una fábrica de computadoras, 29 y la instalación de infraestructura de comunicaciones de fibra óptica en áreas rurales en el caso de Venezuela.30

En contraste a esos regimenes populistas, la esquina inferior derecha de la Figura 8 muestra países cuyas instituciones relativamente saludables y cultura política muestran un riesgo bajo de un movimiento político populista, y cuyas interacciones con China han sido relativamente positivas. Por ejemplo, Costa Rica exportó $1.7 mil millones de dólares en productos a China en 2006, generando un excedente comercial de $1.3 mil millones de dólares por encima de los $400 millones de dólares en importaciones desde China durante el mismo periodo. Además, en realidad Costa Rica amplió su excedente comercial con China durante este periodo, aumentando sus exportaciones a China por 89.5% durante el transcurso del 2006 solamente, mientras que sus importaciones desde China durante ese periodo aumentaron un 78.7%.31 Chile también se ha colocado efectivamente para servir como la puerta para el comercio chino en América del Sur, en vista de la red de tratados de libre comercio que Chile ha firmado32 inclusive con China y Estados Unidos, al igual que la burocracia relativamente eficiente del país, puertos modernos de aguas profundas y otra infraestructura que disminuyen los costos logísticos y las demoras, y la concentración cada vez mayor de ejecutivos que entienden sobre cómo hacer negocios en China. 33 De manera similar, los importantes sectores de la tecnología de informática y de servicios están conduciendo al país hacia una relación con China que se asemeja a la de un socio más que tan solo un vendedor. Los ejemplos de Chile y Costa Rica son importantes para recalcar que los compromisos comerciales con China podrían reforzar instituciones occidentales y modelos económicos de países que están bien preparados para aprovecharse de las oportunidades que ofrece el comercio con China, al igual que la interacción con China apoya la consolidación del populismo en estados que exportan productos básicos como Venezuela y Bolivia.

En contraste a los casos discutidos anteriormente, cuando analizamos los cuadrantes en la parte superior derecha de la Figura 8, encontramos países cuyas situaciones políticas y socioeconómicas y la mezcla de interacciones con China están creando presiones que podrían profundizar crisis en esos regímenes y empujarlos hacia el populismo.

Para los países en el lado derecho de la Figura 8, el índice sumamente alto de importaciones desde China versus las exportaciones hacia China generalmente corresponde a la penetración de mercados nacionales por productos fabricados en China, desplazando a los productores nacionales en sectores tales como los textiles y el calzado, sin una compensación del crecimiento de un sector exportador de productos básicos orientado a China, capaz de absorber trabajadores desplazados de la fabricación interna. Tanto México como Colombia han sido muy locuaces acerca de la pérdida de trabajos en sus industrias textiles a causa de la competencia de China después que se venciera el Acuerdo Multifibra en enero del 2005.34 Por otra parte, según lo sugiere el índice de populismo, la situación económica y la cultura política de esos dos países es lo suficientemente robusta como para absorber las tensiones socioeconómicas generadas por la relación de China con los sistemas políticos existentes. La reelección del candidato conservador Álvaro Uribe Vélez en Colombia en mayo del 2006, y la victoria de Felipe Calderón, el candidato del titular Partido Acción Nacional (PAN) en México en julio del 2006,35 proporcionan apoyo adicional a los indicadores de salud institucional y coloca a ambos países más allá del riesgo de populismo basado electoralmente por unos años más.

Quizás los casos más inquietantes son aquellos que están catalogados como un riesgo moderado de populismo y que han sido más severamente afectados por las interacciones comerciales con la República Popular China. Estos son países cuya situación socioeconómica y la fe del pueblo en la democracia están al punto de ruptura, y que son empujados más en dirección a una crisis. Los países centroamericanos que aparecen en este grupo, por ejemplo, Honduras, El Salvador y Guatemala han sido afrontados respectivamente por niveles severos de violencia criminal y tiene legados de traumas sociales que se remontan a guerras civiles recientes. Además, cada uno está atado a una estructura de partido asociada con oligarquías permanentes, fomentando el aislamiento político a causa de una falta de cambio político percibido. Aunque no está en América Central, el caso de Paraguay es similar en que la continuación en el poder del partido Colorado, 36 junto con el lento crecimiento económico y altos niveles de corrupción, han desgastado la esperanza de la población de lograr el desarrollo y la prosperidad mediante el sistema existente.37

Tal como se destacó en la sección anterior, los países que tiene el puntaje más alto en cuanto al índice de riesgo de populismo y cuyos sistemas son los más estresados por su interacción con China, son, por coincidencia, aquellos países cuyas elecciones son las próximas en el calendario electoral latinoamericano.

En el caso de Guatemala, cuyas elecciones tendrán lugar en septiembre del año en curso, la carrera presidencial está abierta a causa de la renuncia de los dos políticos principales de la Gran Alianza Nacional, la coalición en poder, Eduardo Gonzáles y Francisco Arredondo. En la actualidad el campo está dividido entre un número de candidatos, incluyendo a Otto Pérez Molina y el Partido Patriota.38 Pérez es un general retirado cuyo partido cuenta con bastantes seguidores en las zonas rurales, con un mensaje defendiendo una "mano dura" en contra del M-18, la Mara Salvatrucha, y otras pandillas criminales que han paralizado al país.

En Paraguay, cuya próxima elección es en abril del 2008, no está claro si un reto vendría de uno de los partidos opositores principales, tales como el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), o de una fuerza exterior. La participación en la elección nacional del 2003 fue la más baja en la historia, reflejando apatía difundida con las opciones disponibles, aunque en aquel entonces la división en la oposición entre múltiples partidos le permitió a Nicanor Duarte Frutos, el candidato del Partido Colorado, poder triunfar.39 En vista de que el sistema electoral paraguayo requiere solamente que el ganador cuente con la mayor cantidad de votos, es muy fácil que un candidato populista que surja se apodere del campo con tan solo el 25 al 35% de los votos en un campo dividido entre múltiples partidos.40

En el caso de El Salvador, las elecciones municipales en marzo de 2006 continuaron reflejando un balance relativo entre el partido conservador ARENA y el antiguo movimiento de la guerrilla, convertido en partido, Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN). Aunque la popularidad del FMLN aún está concentrada desproporcionadamente en las zonas rurales pobres al norte del país, aún hay posibilidades que el partido se reorganizará para hacer una apelación más eficaz a raíz de la muerte en el 2006 de su líder ideológico, Shafik Handal.

En Honduras, cuyas elecciones ejecutivas y legislativas están programadas para noviembre del 2009, dos partidos predominantes, el Partido Liberal (PL) y el Partido Nacional (PN), aún continúan dominando el sistema político. Un triunfo populista en Honduras, si sucediese, probablemente requeriría el surgimiento de un movimiento extra-sistémico, como sucedió en Venezuela con el Movimiento de Quinto República (MVR), el vehículo que Hugo Chávez utilizó para llegar al poder fuera de la estructura tradicional de los partidos Acción Democrática (AD) y COPEI.

Aunque en ninguno de estos casos ha surgido un candidato populista fuerte que rete a los partidos existentes, la ausencia de un candidato de esa índole no indica la ausencia del riesgo. Por ejemplo, la oleada del candidato populista Ollanta Humala en Perú sugiere que la verdadera fortaleza de un candidato populista con un campo más amplio de políticos no podría notarse sino hasta los meses finales del ciclo electoral. De hecho, en vista de que esos candidatos a menudo surgen de afuera de una estructura de partido existente y sin un respaldo financiero inicial de la institución, realmente sería poco usual encontrar un candidato populista creíble mucho antes que las elecciones.

También es importante destacar que cualquier movimiento populista en América Central probablemente lucirá muy diferente a uno en la región andina. El recuerdo de largas y sangrientas guerras civiles en América Central evita que muchos en la región acojan a políticos o movimientos sociales de centro izquierda por temor a regresar al derramamiento de sangre de años anteriores. Un movimiento populista en América Central, por lo tanto, probablemente vendría de la derecha del espectro político y crearía un dilema para la política estadounidense similar al visto con respecto a los regímenes militares a favor de EE.UU., pero intrínsecamente no democráticos, que reinaron en América Latina en la época anterior.

Implicaciones

Los datos económicos y de la encuesta analizados en este artículo sugieren que la misma combinación de marginalización socioeconómica y aislamiento político que ayudaron a traer a candidatos populistas al poder en Venezuela, Bolivia y Ecuador, podrían producir un fenómeno similar en otros países tales como Honduras, El Salvador, Guatemala y Paraguay. Sin embargo, también se recalcó que capturar el poder y la transformación del estado por un líder populista no es solo una función de condiciones y frustraciones percibidas, sino que depende de la capacidad de un presunto líder para crear y proclamar un mensaje que une diversos elementos sociales en su insatisfacción, y los moviliza de una manera que fomenta la causa populista.

Con respecto a China, este artículo ha mostrado que la expansión de los lazos entre la República Popular China en América Latina tiene impactos muy diferentes en diferentes países...ayudando a los populistas a consolidar el poder en algunos casos, reforzando la salud de los gobiernos democráticos pro-occidentales y modelos económicos orientados hacia el mercado en otros, a la vez que posiblemente empuja a países con problemas hacia un cambio de régimen en aún un tercer conjunto de casos.

Aunque no hay pruebas que los chinos están trabajando a propósito para fomentar cualquier tipo de cambio de régimen en América Latina, es importante reconocer que si un gobierno populista anti-estadounidense llegase al poder en alguno de los países mencionados anteriormente, los intereses estratégicos de los chinos en la región se verían beneficiados a la vez que se dañarían los de Estados Unidos. Por ejemplo, cada uno de los países mencionados "en riesgo" forma parte de un pequeño grupo de estados, concentrados en América Central y el Caribe, que continúan otorgándole reconocimiento diplomático a la República de China (ROC, por sus siglas en inglés) en lugar de a la República Popular China. En el caso de Paraguay, si un régimen populista subiese al poder y hubiese un cambio relacionado del reconocimiento de la ROC al reconocimiento de la PRC, esto eliminaría al último país an América del Sur que reconoce diplomáticamente a Taiwán como el gobierno de China, asestándole un golpe severo a la postura internacional de la isla.41

Desde el punto de vista de EE.UU., el surgimiento de un gobierno populista en El Salvador cambiaría la orientación política de ese país que, se puede argumentar, es el aliado más cercano de EE.UU. en América Central y el único país centroamericano que continúa contribuyendo tropas a la iniciativa de la guerra en Irak. Si un régimen populista llegase al poder en El Salvador, Guatemala u Honduras, también crearía nuevas sinergias peligrosas con Nicaragua en la región, de la misma manera que la elección de Evo Morales en Bolivia ayudó a Hugo Chávez a fugarse de su propia postura de aislamiento en la región. En Paraguay, revertir a un régimen hostil a los intereses de EE.UU. aislaría aún más a Colombia como aliado de EE.UU. en el continente, y menoscabaría la capacidad de EE.UU. de vigilar eficazmente el crimen organizado y las actividades terroristas en la zona, tales como la Ciudad del Este y la región de la triple frontera en general.

En el ámbito económico, la expansión de regímenes populistas en países como Honduras, El Salvador, Guatemala y Paraguay menoscabaría significativamente la agenda de comercio de EE.UU. con la región. Con respecto a los países en América Central en general, la capacidad de EE.UU. de implementar totalmente y hacer realidad los beneficios de los Acuerdos de Libre Comercio Centroamericano (CAFTA) depende de gobiernos socios que apoyan el concepto del libre comercio con Estados Unidos. La transición al poder por gobiernos populistas en Perú y Ecuador, por ejemplo, colocó eficazmente fuera de cancha la capacidad de EE.UU. de lograr acuerdos bilaterales de libre comercio con esos estados, a pesar de que el proceso estaba en una fase relativamente avanzada en cada país.42

A medida que el compromiso de China interactúa con la dinámica del populismo, es posible que inadvertidamente profundice las divisiones entre diferentes países que buscan diferentes soluciones a sus problemas socioeconómicos de antaño. Irónicamente, el compromiso con China está simultáneamente sosteniendo regímenes tales como el de Venezuela, ocasionando tensión en las estructuras sociales de países como Guatemala y reforzando la salud institucional en países a favor del comercio y orientados hacia el mercado, como Chile. El resultado es probablemente una bifurcación más profunda entre dos conjuntos de países en América Latina que toman caminos muy diferentes. Mientras, China continuará creciendo en cifras de doble dígito y en esa trayectoria, sacar a su pueblo de la pobreza. Cabe mencionar que Estados Unidos continuará conectado a América Latina a través de su geografía, comercio y conexiones humanas—garantizando que cualquiera que sea la dinámica entre el populismo y China en América Latina, Estados Unidos compartirá el impacto.

Notas:

1. En septiembre de 1960, Cuba se convirtió en el primer país en América Latina en reconocer a la República Popular China (RPC). En diciembre de 1971, Chile se convirtió en el primer país de América del Sur que estableciera relaciones con la RPC. "Relaciones Bilaterales", Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China. Para 1975, diez países en América Latina y el Caribe tenían relaciones diplomáticas con la RPC, http://www.fmprc.gov.cn/eng/wjb/zzjg/ldmzs/gjlb/default.htm. 26 de septiembre de 2003. Sin embargo, durante ese periodo, el comercio bilateral, según la dirección de las estadísticas del Fondo Monetario Internacional, fue de tan solo $200 millones de dólares. Ver Claudio Loser, "China’s Rising Economic Presence in Latin America". Testimonio ante la Comisión Revisora de Economía y Seguridad EE.UU.-China, "China’s Growing Global Influence: Objectives and Strategies". 21 de julio de 2005. Para un buen punto de vista histórico, ver Frank O. Mora, Journal of Interamerican Studies and World Affairs, Vol 41., Núm. 2 (Verano, 1999), pp. Vi+91-116.

2. Ver Claudio Loser, "China’s Rising Economic Presence in Latin America." Testimonio ante la Comisión Revisora de Economía y Seguridad EE.UU.-China, "China’s Growing Global Influence: Objectives and Strategies", 21 de julio de 2005.

3. "Total Import and Export Value by Country (Region) 2006/01-12)." Ministerio de Comercio de la República Popular China, 6 de febrero de 2007.

4. "China y Latinoamérica Alcanzarán $100.000 Millones de Comercio Bilateral en 2010." El Universal.com. Caracas, Venezuela, 22 de marzo de 2007.

5. Esta distinción es paralela con la distinción empleada por Jorge Castañeda entre "dos izquierdas" en América Latina. Ver Jorge G. Castañeda, "Latin America’s Left Turn". Foreign Affairs., Mayo/Junio 2006.

6. Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2006. Economic Commission for Latin America and the Caribbean. New York: United Nations, diciembre de 2006.

7. Para un estudio profundo y con autoridad de las causas y consecuencias de la incapacidad de América Latina de resolver problemas endémicos de pobreza y desigualdad, ver Poverty Reduction and Growth: Virtuous and Vicious Circles. The International Bank for Reconstruction and Development. Washington DC, 2006.

8. "Latinobarómetro Report 2006." Corporación Latinobarómetro. 2006. www.latinobarometro.org.

9. Coronel G. Alexander Crowther. "The Resurgence of Populism in Latin America." Presentación en el Curso de Orientación a América Latina, Hurlburt Field, Florida, 1 de marzo de 2007.

10. Irónicamente, tal como se ilustra en la figura 2, tres de los cuatro países en América Latina en los cuales los líderes populistas han llegado al poder cuentan con distribuciones de ingresos más equitativos que el de EE.UU., cuando se miden según el coeficiente GINI.

11. Naciones Unidas. 2006. "Table 15: Inequality in Income or Expenditure." Human Development Report 2006, p. 335. United Nations Development Programme.

12. En Argentina, por ejemplo, es extraordinario que a pesar del desplome del sistema económico y la renuncia de cuatro presidentes en secuencia rápida, el sistema político de Argentina produjera un líder que ha continuado en busca de sus políticas dentro del partido existente y estructura burocrática.

13. Naciones Unidas. United Nations National Accounts Main Aggregates Database.

14. Ver "The lesser of two evils." The Independent. London, England. 6 de junio de 2006. Ver también "Garcia declares comeback win in Peru." CNN.com, 5 de junio de 2006.

15. Base de datos sobre registros de países individuales en el CIA World Factbook.

16. Los indicadores se normalizaron a un valor entre 0 y 1 con relación a la distribución de los valores para todos los países en la muestra y se les sacó un promedio juntos sin asignarles un valor. Los indicadores que se emplearon fueron: (1) Confianza que la democracia como sistema puede producir un desarrollo económico en su país (Latinobarómetro 2006), (2) Aprobación del gobierno (Latinobarómetro 2006), (3) Confianza en el gobierno (Latinobarómetro 2006), (4) Fracción del PNB en productos básicos (Estadísticas de las Cuentas Nacionales de las Naciones Unidas), (5) PNB per cápita (CIA World Factbook), (6) Corrupción percibida (Latinobarómetro 2006), (7) Alfabetización (CIA World Factbook), (8) Fracción de la población por debajo del nivel de pobreza (CIA World Factbook), (9) Edad media como un indicador de impulsividad y falta de experiencia (CIA World Factbook), (10) Temor al desempleo en el próximo año (Latinobarómetro 2006), y (11) Creencia que los partidos políticos y los poderes legislativos no son necesarios para la democracia (Latinobarómetro 2006).

17. Ver Claudio Loser, "China’s Rising Economic Presence in Latin America." Testimonio ante la Comisión Revisora de Economía y Seguridad EE.UU.-China, "China’s Growing Global Influence: Objectives and Strategies", 21 de julio de 2005.

18. Ver Claudio Loser, "The Growing Economic Presence of China in Latin America." Grupo de Estudio sobre China y América Latina, 15 de diciembre de 2006.

19. En el caso de México, por ejemplo, los chinos han comenzado a asociarse con México, organizando maquiladoras en México para llevar a cabo el montaje final de artículos fabricados para exportación al mercado estadounidense, aprovechándose de la capacidad de que los productos entren a México libres de aranceles según lo dispuesto en los Acuerdos del Tratado de Libre Comercio Norteamericano. La fabricación de televisores en Ciudad Juárez es un ejemplo. En el ámbito de productos básicos, empresas chinas y suramericanas han comenzado a colaborar para abastecer productos de metal acabados a los mercados chinos. Por ejemplo, la empresa de cobre estatal chilena, CODELCO, está colaborando con la empresa china Yunan Copper Industry para construir una fundición en China abastecida por cobre chileno. Vea "Codelco estudia fundación en China". Diario Financiero. Santiago, Chile, 30 de diciembre de 2006.

20. "Total Import & Export Value by Country (Region) (2006/01-12)" Ministerio del Comercio de la República Popular China, 6 de febrero de 2007.

21. "Embajador asegura que Venezuela vende a China 200 mil barriles de petróleo." El Universal.com. Caracas, Venezuela, 29 de marzo de 2007.

22. "China estima que inversión en el país llegará a $2.000 millones." ElUniversal.com. Caracas, Venezuela, 30 de marzo de 2007.

23. "En 2008 tendremos un satélite chino." ElUniversal.com. Caracas, Venezuela, 1º de abril de 2007.

24. "China apoya inclusión de Ecuador a APEC." El Comercio. Quito, Ecuador, 28 de marzo de 2007.

25. "Sinopec y Petroecuador firman acuerdo para explotar el yacimiento Ishpingo-Tambococha-Tiputini." El Comercio. Quito, Ecuador, 6 de marzo de 2007.

26. "Sinopec y Petroecuador firman acuerdo para explotar el yacimiento Ishpingo-Tambococha-Tiputini." El Comercio. Quito, Ecuadorñ 26 de marzo de 2007.

27. "En 2008 tendremos un satélite chino." ElUniversal.com. Caracas, Venezuela, 1º de abril de 2007.

28. "Chávez: ALBA es la punta de lanza contra el imperialismo." ElUniversal.com. Caracas, Venezuela, 17 de febrero de 2007.

29. "Gobierno lanza ‘computadoras bolivarianas’ desde Bs 870.175." ElUniversal.com. Caracas, Venezuela, 19 de diciembre de 2006.

30. "Tecnología china apoyará las telecomunicaciones locales." ElUniversal.com. Caracas, Venezuela, 20 de febrero de 2007.

31. "Total Import & Export Value by Country (Region) (2006/01-12)" Ministerio del Comercio de la República Popular China, 6 de febrero de 2007.

32. El Tratado de Libre Comercio de Chile con China fue finalizado en noviembre de 2005. Dentro de la región, Chile también tiene acuerdos con Panamá, Perú, Colombia y Ecuador. Fuera de la región, ha firmado acuerdos con Nueva Zelandia, Singapur y Brunei, y está finalizando acuerdos con India y Japón, colocándola como un centro comercial lógico para ambos países asiáticos que desean comerciar con América Latina y empresas latinoamericanas que quieren negociar con Asia. Ver, Sandra Novoa "Los mercados que se abrieron." El Mercurio, Santiago de Chile, 31 de diciembre de 2006. Ver también, "Chile: el próximo paso." El Mercurio, Santiago de Chile, 2 de marzo de 2007.

33. Costa Rica también fue el único país en América Central que tiene una balanza comercial positiva con la RPC, y el único país en el que la balanza de comercio se movió en dirección favorable en el 2006. Ver "Total Import & Export Value by Country (Region) (2006/01-12)". Ministerio de Comercio de la RPC, 6 de febrero de 2007.

34. Con respecto a México, ver "Industria textil busca impedir domino de China." El Economista.com. Ciudad México, México. 7 de julio de 2006. Ver también, "SE mantiene arancel a textiles chinos." El Economista.com. Ciudad México, México. 3 de marzo de 2006. Ver también, "México, el país más afectado por China e India." El Economista.com. Ciudad México, México. 24 de septiembre de 2006. Con respecto a Colombia, ver "Calzado no espera buen paso en el 2007." La República, Bogotá, Colombia, 19 de enero de 2007.

35. Calderón ganó con tan solo el 35.8% de los votos, menos del 5% por encima de su rival en el PRD, Andrés Manuel López Obrador. Aunque Obrador desafió pronunciadamente la victoria de Calderón, las instituciones y la cultura política en México resultaron ser lo suficientemente fuertes como para superar la crisis constitucional sin que el sistema político se desplomase.

36. El partido Colorado ha estado en el poder en Paraguay desde 1946, lo que representa el periodo más largo que un partido ha gobernado en la historia de América Latina.

37. Datos de un sondeo de Latinobarómetro en el 2006 muestran que el puntaje de los entrevistados en Paraguay es consistentemente más alto con relación a los ciudadanos de otros países latinoamericanos con respecto a actitudes que son problemáticas para la política democrática convencional. El 27% de los paraguayos entrevistados, por ejemplo, respondieron que la democracia no requería ni partidos políticos ni un congreso—un puntaje que solamente lo excedieron ciudadanos entrevistados en Bolivia, Ecuador y Panamá. Con respecto a la aprobación del gobierno actual, la confianza en el gobierno y la confianza en el presidente, los únicos países entrevistados con puntajes más bajos que Paraguay fueron Ecuador y Nicaragua. "Latinobarómetro Report 2006." Corporación Latinobarómetro. 2006. www.latinobarometro.org.

38. Otros candidatos incluyen Álvaro Colom de la Unidad Nacional de Esperanza (UNE), actualmente a la cabeza con 34.6% de los votos según un sondeo en enero de 2006 y Alejandro Giammattei, el candidato producido por la Gran Alianza Nacional (GANA) después de la renuncia de Gonzáles y Arredondo.

39. Benjamín Fernando Bogado. "Elecciones en Paraguay: la historia se repite." Radio Nederland, 25 de abril de 2003.

40. Ver "Sistema Electoral." Elecciones Generales Paraguay 2003. http:elecciones.pyglobal.com/systemaelec toral.php.

41. En el caso menos probable que un régimen populista pase al poder en las elecciones de mayo del 2009 en Panamá, cambie su reconocimiento diplomático y adopte una postura anti-Estados Unidos, China aumentaría su confianza en el flujo de productos ininterrumpido desde la costa del Atlántico en América Latina a través del Canal de Panamá rumbo a China desde puertos en la costa del Atlántico en América Latina, incluyendo hierro de Brasil, petróleo pesado de Venezuela y productos de soya de Argentina.

42. Conversaciones sobre libre comercio entre Estados Unidos y Ecuador fueron suspendidas antes que Rafael Correa subiera al poder, cuando el gobierno anterior de Alfredo Palacio tomó medidas en contra de los activos de Occidental Petroleum en el país. Ver "Ecuador oil move prompts US ire." BBC News, 17 de mayo de 2006.


 Colaborador

El Dr. Evan Ellis

El Dr. Evan Ellis tiene un doctorado en ciencias políticas con especialización en política comparativa en violencia étnica. El Dr. Ellis es socio de Booz Allen Hamilton, Inc., con un énfasis en asuntos de seguridad para América Latina, juegos de guerra y simulaciones militares y empresariales. Las obras del Dr. Ellis incluyen estudios sobre las implicaciones estratégicas de las iniciativas de inversión y comercio chino en la región, al igual que sistemas de estudio basados en la dinámica de la seguridad democrática en Colombia, movilización política en Venezuela y los procesos comerciales de varias empresas públicas y privadas en la región. Entre sus proyectos actuales se encuentran el desarrollo de una herramienta automatizada para la creación y análisis de escenarios político-económicos para la comunidad de inteligencia. El Dr. Ellis es autor de muchos artículos y publicaciones relacionados con América Latina.

 Declaración de responsabilidad: Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de este artículo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de la Fuerza Aérea.


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