Documento creado: 3 de mayo del 07
Air & Space Power Journal
-
Español Segundo Trimestre 2007
Dr. Christopher Hugh Toner
**Deseo expresar mi agradecimiento al Tte Cnel Paul Moscarelli, al Dr. James Toners, al Sr. Robert Christense, al Tte Cnel Terry Bentlye, a la Dra. Marcia Ledlow, en calidad de árbitro anónimo, y al personal del Air and Space Power Journal por sus útiles comentarios sobre los primeros borradores de este artículo.
COMO LA MAYORÍA de los lectores ya bien
saben, los valores intrínsecos de la Fuerza Aérea consisten en "primero la
integridad", "servicio que se antepone a nuestros intereses" y "excelencia en
todo lo que hacemos". La integridad tiene que ver en gran parte con el carácter
(honradez, valentía y responsabilidad), el servicio con el compromiso (deber,
respeto y lealtad) y excelencia con esforzarse por lograr la perfección (a nivel
personal, de grupo y operacional). El folleto United States Air Force Core
Values (Valores intrínsecos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos), de enero
de 1997, trata sobre una estrategia para inculcar los valores intrínsecos en la
cultura de la Fuerza Aérea—una estrategia que incluye adiestramiento y educación,
liderazgo en la Fuerza Aérea operacional, discusiones entre el personal de
Fuerza Aérea en distintos niveles, y así sucesivamente.1 Años más
tarde, podemos decir que de muchas maneras la estrategia ha tenido éxito. Cada
integrante de la Fuerza Aérea conoce los valores intrínsecos, y según mi
experiencia (como ex oficial en un servicio hermano (Ejército) e instructor
actual en la Escuela Superior de Comando y Estado Mayor) la mayoría los
consideran una novedad de la administración pero sinceramente los respetan. Los
comandantes expresan que un factor clave en decidir si rehabilitar o darle de
baja a un integrante problemático tiene que ver con determinar su compromiso con
los valores intrínsecos.
Aunque podría enumerar muchos otros indicios sobre la salud del programa, voy a destacar un déficit notable: el hecho de que la mayoría del personal de la Fuerza Aérea no sabe cómo yo he catalogado los elementos de cada valor intrínseco (ver tabla a continuación). Para la mayoría, la integridad significa honradez, el servicio significa deber y la excelencia significa una aptitud certera en el logro de la misión. Pero tal como destaca el Coronel Charles Myers en un artículo influyente, los nazis podían profesar esos valores si es que solamente eso significan, reduciendo los valores intrínsecos a un mantra que cualquier militar profesional podía cantar—lo malo y lo bueno. La presencia de elementos tales como la justicia y el respeto por los demás como personas le da sustancia a los valores intrínsecos y los separa de las "virtudes del integrante del cuerpo de protección (SS)".2 Por supuesto que la tarea de los líderes es superar este déficit, y tal parece que ya hay una doctrina válida para apoyarlos: el folleto United States Air Force Core Values y el Air Force Doctrine Document (AFDD) 1-1, Leadership and Force Development (Liderazgo y el desarrollo de la fuerza) de febrero del 2004.
Sin embargo, yo sostengo que la manera como la doctrina está escrita en la actualidad podría presentarle ciertos obstáculos a su difusión. A los líderes de la Fuerza Aérea, en general, al igual que a los subordinados que ellos guían y asesoran, les será más fácil "adueñarse" de la doctrina cuando ésta posee una coherencia interna; un flujo claro y lógico y un razonamiento evidente y convincente. En algunos aspectos, la doctrina actual fracasa esas pruebas.
Los valores intrínsecos han estado con nosotros en más o menos su forma actual desde hace varios años y, como es correcto, tienen sus raíces en la experiencia histórica de la Fuerza Aérea y los militares norteamericanos. Desde 1997 han circulado (y continúan circulando) en un formato independiente—el folleto de los valores intrínsecos. En el 2004, la Fuerza Aérea los incorporó en la doctrina de liderazgo como uno de los "Componentes de Liderazgo" (junto con aptitudes y acciones) en el primer capítulo del AFDD 1-1.3 Esto está bien ya que un documento de doctrina goza de más autoridad que otras formas de publicación, pero sí suscita dudas acerca de la relación entre los dos planteamientos. Aunque en muchos aspectos están estrechamente relacionados, una comparación paralela revela algunas inconsistencias (ver tabla). Los elementos en negritas aparecen en el folleto pero no en el documento de doctrina, y lo inverso aplica a los elementos en bastardillas. Los elementos subrayados son elementos que se han catalogado nuevamente y que esencialmente son iguales en ambos planteamientos.
|
Tabla. Dos planteamientos de los valores intrínsecos de la Fuerza Aérea |
| Folleto de Valores Intrínsecos AFDD 1-1. |
| Integridad | Servicio | Excelencia | Integridad | Servicio | Excelencia |
| Valentía | Acatar reglas | Producto/Servicio | Valentía | Deber | Personal |
| Honradez | Acatar reglas | Personal | Honradez | Respeto a los demás | Organización |
| Responsabilidad | Disciplina y Dominio de sí mismo, ira, apetitos, tolerancia religiosa | Comunidad: respeto mutuo, beneficio de la duda | Responsabilidad | Autodisciplina | Recurso |
| Rendir cuentas | Fe en el Sistema | Recurso: material, personal | Rendir cuentas | Dominio de sí mismo | Operacional |
| Rendir cuentas | Operaciones internas, externas | Justicia | Acciones o deseos correctos | ||
| Franqueza | Franqueza | Tolerancia | |||
| Respeto de sí mismo | Respeto de sí mismo | Lealtad | |||
| Humildad | Humildad | ||||
| Honrar |
Dos maneras de eliminar la inconsistencia son evidentes. Primero, podríamos dar por sentado que el planteamiento del AFDD 1-1 sencillamente reemplaza el del folleto. Pero el AFDD 1-1 no lo menciona explícitamente, como es el caso cuando una publicación reemplaza a otra.4 Esto tampoco sería prudente ya que el folleto contiene (en las secciones 2 a la 4) materiales suplementarios valiosos—tales como la estrategia de los valores intrínsecos mencionada al inicio—que no aparecen en el documento de doctrina. Segundo, nos podrían decir que las inconsistencias son tan solo aparentes—los cambios tan solo verbales. Puede que esto sea cierto en algunos casos (por ejemplo, los elementos bajo "servicio" y "excelencia", subrayados en la tabla, que se han expresado de manera diferente). Sin embargo, otros cambios parecen más importantes: en el AFDD 1-1 se han agregado "honrar" y "lealtad", y "deber" es una noción más significativa que "acatar las reglas". En estos casos, el último planteamiento amplía y quizás mejora el primero. Pero si analizamos detalladamente "excelencia operacional", podemos percatarnos de una deducción importante: en el folleto, bajo "excelencia de la operaciones externas", encontramos un requerimiento de luchar en obediencia a las leyes de la guerra—un requerimiento que no se menciona bajo "excelencia operacional" en el AFDD 1-1. No estoy alegando que el AFDD 1-1 se ha alejado de un compromiso con las leyes de guerra—sencillamente que luchar según esas leyes ya no está vinculado explícitamente a la excelencia operacional. Esto es lamentable; como mínimo, representa un cambio importante en el planteamiento de los valores intrínsecos.
Yo concluyo que hay una verdadera inconsistencia entre los dos planteamientos y, por lo tanto, la doctrina actual de la Fuerza Aérea con respecto a los valores intrínsecos carece, hasta cierto punto, de la consistencia interna mencionada anteriormente.5 Entonces, hasta cierto punto, la doctrina de valores intrínsecos necesita que se redacte nuevamente. Pero tal como sostengo ahora, uno también puede formular preguntas acerca del flujo lógico y la razón fundamental—problemas que podrían revelar la necesidad de cambios adicionales.
En el folleto de los valores intrínsecos se nos informa (en la sección 2, "Por qué estos valores intrínsecos") que los valores y sus elementos son "el precio de admisión" a la Fuerza Aérea.6 Ambos documentos ponen en claro que su justificación es funcional: necesitamos que el personal de Fuerza Aérea sea confiable, que coloque el servicio y su misión antes que sus metas y deseos personales y que se comprometa a un alto grado de desempeño. Las justificaciones funcionales para la mayoría, si no todos, los elementos de los valores intrínsecos son bastante directas. El servicio militar claramente requiere elementos tales como valentía, honradez, responsabilidad, respeto, deber y así sucesivamente. Aquí los autores de los documentos sabiamente siguen la tradición de teóricos militares tales como el General Sir John Hackett. Alguien con experiencia en el Ejército o en el Cuerpo de Infantería de Marina defendería otras maneras de expresar los valores, y cualquiera podría desear algún elemento adicional incluido explícitamente bajo uno u otro de los valores, pero en realidad aquí no hay ninguna objeción. En el folleto de los valores intrínsecos se explica que
es imposible que tres, o seis o nueve valores intrínsecos capten la riqueza que está en el fondo de la profesión de las armas. Los valores son letreros en la carretera que nos invitan a analizar las características claves de los requerimientos del servicio profesional, pero que no pueden esperar señalar o escoger todo. Al analizar integridad, servicio y excelencia, también descubrimos eventualmente la importancia del deber, honrar, país, dedicación, fidelidad, desempeño y una variedad de otros requerimientos y atributos profesionales.7
Como "letreros en la carretera", los valores intrínsecos y sus elementos recalcan las características morales y profesionales del servicio militar que, en la experiencia histórica de la Fuerza Aérea, han sido particularmente importantes. La lista de valores y elementos, preparada por autores bien versados en la tradición de la Fuerza Aérea, permanece abierta al cambio en virtud de la experiencia y reflexión adicionales. En general, este parece exactamente el método correcto que los redactores de doctrina deben adoptar. Sin embargo, conociendo la lista, podríamos preguntar si los elementos están en el orden correcto debajo de las valores—si fluyen de manera lógica. Con respecto a este asunto, tengo algunas objeciones.
A menudo la gente piensa que la integridad es sinónimo de honradez, pero de hecho significa algo más como entereza o integración—un hecho reconocido por los dos planteamientos de los valores intrínsecos, el AFDD 1-1 describiendo la integridad en términos de la "aptitud de mantener juntos y regular correctamente todos los elementos de nuestra personalidad".8 Consecuente con este reconocimiento, ambos documentos insisten que la integridad incluye el control de sí mismo, el folleto de los valores intrínsecos trata específicamente sobre controlar los impulsos y los apetitos. Entonces uno se pregunta por qué el folleto coloca el elemento de disciplina y control de sí mismo bajo el valor de servicio y por qué el AFDD 1-1, aunque divide este elemento en tres (autodisciplina, control de sí mismo y acciones y deseos correctos), hace lo mismo.9 Parece que aquí tenemos un problema—no con los elementos en sí, sino con su flujo lógico con relación a los valores bajo los cuales aparecen. Con base en su definición doctrinal, el control de sí mismo debe aparecer bajo integridad.10
Bajo el encabezamiento general de flujo lógico, se necesita responder unas cuantas preguntas (aquí solamente las formularé). Parece que tenemos más elementos que los estrictamente requeridos. Por ejemplo, no está claro por qué el AFDD 1-1 divide el elemento de disciplina y control de sí mismo del folleto en autodisciplina, control de sí mismo y acciones o deseos correctos que se mencionaron anteriormente.11 Lo mismo sucede con los elementos de responsabilidad y rendir cuentas, que en ambos documentos están bajo integridad. Aunque la ubicación es correcta, ¿por qué deben separarse dos elementos si en ningún documento (ambos emplean un lenguaje muy similar) la diferencia entre ellos es obvia?12 Ambos documentos insisten que el personal de Fuerza Aérea "absorba" los valores intrínsecos, un proceso ayudado por la facilidad de memorización y comprensión del flujo lógico—y, por lo tanto, obstruido por la multiplicación innecesaria de los elementos.
Por último, no hay ton ni son obvio en cuanto al orden de los elementos presentados bajo cada valor. Por ejemplo, honradez y franqueza, que aparecen bajo integridad, parece estar claramente relacionados. Entonces, ¿por qué están separados por otros tres elementos (responsabilidad, rendir cuentas y justicia) en lugar de aparecer uno debajo del otro (como lo están responsabilidad y rendir cuentas)? Bajo servicio, ¿por qué está el respeto hacia otros, seguido por autodisciplina y sus elementos aliados y sólo entonces seguid por tolerancia, que está claramente relacionada con el respeto? La relación entre deber y lealtad parece ser importante, pero ambos aparecen en lados opuestos del espectro de elementos bajo servicio.13 En lugar de ilustrar la naturaleza o estructura de cada valor intrínseco, las listas de elementos bajo cada uno de ellos da la apariencia de un paquete sorpresa de rasgos morales—un problema que se puede arreglar fácilmente cortando y pegando.
Por ultimo, deseo tratar la justificación de los valores intrínsecos. Al discutir la doctrina (enseñanza), podemos distinguir entre el "qué", las lecciones aprendidas y el "por qué"—el proceso inteligente mediante el cual se formulan y justifican las lecciones. Los documentos de doctrina, por una buena razón, tienden a enfocarse en enseñar el "qué", pero típicamente también tienden a darnos por lo menos un vistazo del "por qué"—de la justificación detrás de la enseñanza. Para ello también hay buenas razones: entender el "por qué" facilita aceptar y absorber el "qué".
Ambos documentos sobre los valores intrínsecos nos dan un vistazo de la justificación. El folleto de valores intrínsecos trata sobre su "importancia funcional" y el documento de doctrina sostiene que "el éxito depende de la incorporación de esos valores".14 Es decir, estos son nuestros valores porque hemos encontrado que funcionan. Esto está bien por esa parte, pero quiero sugerir que ir un poco más allá podría ayudar al personal de Fuerza Aérea a comprender cómo los valores intrínsecos se basan en la naturaleza de su profesión, lo que podría ayudarlos a absorber los valores.
Tal como mencioné anteriormente, el Coronel Myers ha tratado de basar los valores intrínsecos en los aspectos básicos de la moralidad (carácter, acciones y consecuencias) pero la pregunta de hasta qué punto fundar esos valores es discutible, y podría resultar peligroso hacer filosofía en público.15 Entonces uno comprende por qué los redactores de doctrina se apartan de justificar oficialmente los valores intrínsecos en términos de teoría moral abstracta (ya sea la de Myers o cualquier otra persona). Sin embargo, al colocar entre paréntesis esas teorías profundas, uno puede ofrecer una justificación para los valores intrínsecos que es más profunda que un recurso pragmático para "lo que funciona" a la vez que se evitan las controversias de la teoría moral.
Esta justificación toma como su punto de partida la naturaleza del profesionalismo. De manera renombrada, Samuel Huntington sostiene que la marca de distinción de una profesión es que sus practicantes muestren pericia ("conocimiento especializado y destreza en un campo significativo de esfuerzo humano"), responsabilidad ("El carácter esencial y general de su servicio y su monopolio de su destreza le imponen al hombre profesional la responsabilidad de desempeñar el servicio cuando la sociedad así lo exige".) y colectividad ("Los integrantes de una profesión comparten un sentido de unidad orgánica y conciencia de sí mismos como grupo aparte de los legos. Este sentido colectivo tiene sus orígenes en la prolija disciplina y capacitación necesarias para la aptitud profesional, el lazo común del trabajo y la participación de una responsabilidad social singular".).16 En el caso de la profesión militar, la pericia relevante es "la gestión de la violencia", junto con todo lo que eso incluye (como el adiestramiento y organizar la fuerza al igual que planificar y dirigir sus operaciones). La milicia tiene la responsabilidad de proveerle seguridad a su "cliente"—el Estado y su gobierno. Al tratar la colectividad de la milicia, Huntington se enfoca en su carácter burocrático—su estructura oficial jerárquica—y lo que la distingue de la cultura civil. También menciona los aspectos informales de la colectividad militar, tales como asociaciones, revistas y costumbres.17
De esas características podemos desplazarnos a la adecuación de los valores intrínsecos. Sin embargo, antes de hacerlo tenemos que aclarar que el concepto de Huntington de una profesión no es idiosincrásico ni, en esencia, controversial. En su discusión sobre el estatus profesional de la milicia, el General de Brigada Anthony E. Hartle, USA-Retirado, comienza con Huntington, a quien Hartle reconoce como "una voz clásica sobre la sociología de las profesiones".18 Él continúa su análisis de las definiciones alternativas que hacen hincapié en los elementos no recalcados por Huntington. Si bien Hartle desea mostrar que los militares califican como una profesión en cualquier concepción verosímil de lo que constituye una profesión, también podemos extraer otra lección: las diferencias entre las concepciones influyentes de Huntington y otros sobre el profesionalismo tienden a ser cuestiones de énfasis relativamente menores. Por ejemplo, el General Hartle menciona que esos criterios cuentan con un teoría sistemática de práctica profesional y una cultura singular.19 Éstas podrían ser reconocidas por Huntington y captadas bajo sus nociones de pericia y colectividad, respectivamente. Uno no tiene que insistir que la definición de profesión de Huntington es superior a todas las demás. Sin embargo, es suficiente para percatarse de la credibilidad aparente de su definición y saber que cualquier alternativa que se ofrezca necesitará, como mínimo, abarcar el terreno que Huntington abarca—las diferencias tendrán la tendencia de ser cuestiones de énfasis. Por lo tanto, dependiendo de su definición en lo que sigue, creo que estoy pisando tierra firme.
Con estas tres características existentes, podemos elaborar una justificación bastante directa para los valores intrínsecos. Se puede argumentar que cada característica de la profesión podría exigir todos esos valores, y en breve continuaré con ese pensamiento. Primero alegaré que cada característica de profesionalismo exige, de alguna manera, uno de los valores intrínsecos de la Fuerza Aérea, por ende aclarando la conveniencia particular de esos valores a la profesión militar.20 Quizás la correspondencia más obvia radica entre la pericia y la excelencia en todo lo que hacemos. Vimos que la pericia en "la gestión de la violencia" implica la pericia del participante en adiestrar, equipar y organizar la fuerza—y en planificar y dirigir las operaciones.21 Claramente esto exigirá un compromiso con la excelencia (personal, de la organización, de recursos y operacional).
Luego, la responsabilidad exige servicio que se antepone a nuestros intereses. Con el fin de cumplir sus responsabilidades con la sociedad, los profesionales exigirán "la antigua virtud militar de dedicación abnegada al deber" que el AFDD 1-1 menciona bajo el encabezamiento "Servicio que se antepone a nuestros intereses".22 El General Hackett nos recuerda que la milicia sirve a su sociedad bajo condiciones de "responsabilidad ilimitada" ya que los integrantes puede que tengan que arriesgar o sacrificar sus vidas—punto que se destaca explícitamente en la discusión sobre el servicio que aparece en el documento de doctrina.23 Además, en vista de que la milicia sirve a su sociedad (por ejemplo, funciona bajo el control civil), los elementos de deber y lealtad, que se extienden más allá de la milicia en sí a las autoridades políticas debidamente nombradas, también son claramente esenciales para que la milicia pueda cumplir con su responsabilidad civil. Tal como se destaca en el AFDD 1-1 con respecto a la lealtad, "los profesionales militares muestran su fidelidad a la Constitución y lealtad a la cadena de mando militar y al Presidente y al Secretario de Defensa".24
Por ultimo, la colectividad que es esencial para el profesionalismo, exige integridad. La colectividad que exige el servicio militar abarca más terreno de lo que la descripción de Huntington revela. Los rigores del servicio, particularmente en combate, exigen que el personal de Fuerza Aérea coloque sus vidas en manos de sus compañeros—a menudo individuos que no conocen personalmente. Esto a su vez exige un alto grado de confianza mutua. En el AFDD 1-1 se describe la integridad como la "brújula moral" que sirve como "la base para el imperativo de confianza en la Fuerza Aérea actual" (énfasis agregado).25 El General Michael Ryan, ex Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, escribió que la integridad es "la base de la confianza"—"el lazo inquebrantable que une a la fuerza" y le permite al personal enfocarse en sus labores, a sabiendas que otros están haciendo lo mismo.26 Como comenta Huntington, la colectividad sí implica la "unidad orgánica" de la profesión: en nuestra milicia, esa unidad tiene que adoptar la forma de una fuerza cimentada por el "lazo inquebrantable" de confianza cuya base es la integridad.
Anteriormente en el artículo sugerí que cada característica profesional bien podría exigir los tres valores intrínsecos, y ahora quisiera mostrarles por qué, de hecho, este es el caso. Si bien cada uno de los valores intrínsecos "toma la delantera" con respecto a una u otra característica profesional, todos necesitan el apoyo de los otros dos para cumplir con los requerimientos de la característica en juego. Hablemos primero sobre la pericia. Hemos visto cómo la excelencia en todo lo que hacemos actúa como el valor líder para esta característica, pero este compromiso con la excelencia exigirá apoyo de los elementos de integridad (tales como la responsabilidad y la valentía) y el servicio (tales como el deber y la autodisciplina). La excelencia en la organización en particular exigirá integridad (como la base de la confianza) y elementos adicionales de servicio, tales como lealtad, tolerancia y respeto hacia los demás, precisamente a causa de la mentalidad del grupo y, de hecho, la colectividad (como se discutió anteriormente en términos de confianza mutua) que requiere.
Podemos mencionar ejemplos similares con respecto a las otras dos características. Por ejemplo, el servicio, aunque es el valor líder con respecto a la característica profesional de responsabilidad, tiene que contar con el apoyo de la integridad y la excelencia. Como ya vimos, el documento de doctrina trata sobre el hecho de que el servicio involucra "la antigua virtud militar de dedicación abnegada al deber". El personal de Fuerza Aérea no podrá mantener este tipo de dedicación sin emplear varios de los rasgos de carácter que aparecen bajo integridad: el valor de aceptar riesgos en el cumplimiento del deber, un sentido de responsabilidad, y honradez al lidiar con nuestros superiores, incluso los representantes del Estado (aquí pienso sobre el asunto Lavelle en Vietnam o los escándalos en el mundo de la adquisición).27 Además, uno necesita estar comprometido con la excelencia para poder desarrollar los rasgos de carácter ya mencionados (excelencia profesional) y desempeñar bien el servicio que la sociedad exige (excelencia en la organización y operacional).
Por ultimo, hemos visto que el valor líder para la colectividad es la integridad, percibida como la base de la confianza mutua que une a la fuerza. Pero si la integridad toma la delantera, necesitará el apoyo de elementos de los otros valores intrínsecos, tales como lealtad y excelencia operacional (claramente, no podemos confiar en una personal desleal o incompetente). Un compromiso con la excelencia de la organización también será relevante. (Aquí nuevamente vemos cómo los valores intrínsecos están interconectados y cómo se apoyan mutuamente, ya que, según se trató anteriormente, la excelencia en la organización exige varios de los elementos de servicio, y de hecho, de la integridad).
Entonces, esta es la justificación por los valores intrínsecos que va más allá que la justificación rápida y funcional afirmada en la doctrina actual de la Fuerza Aérea, pero que no pone en riesgo la controversia implicada en el intento de penetrar las profundidades sombrías de la teoría moral abstracta para llegar a una justificación profunda (el asunto del "origen de los valores" fundamental del cual el folleto de valores intrínsecos se aparta).28 Indudablemente, no debemos esperar que la doctrina incluya una teoría completamente elaborada del papel que desempeñan los valores intrínsecos en el profesionalismo (por supuesto, aquí he ofrecido solamente un indicio de cómo esto sucedería), pero podría incluir la correspondencia básica o primaria de las características a los valores, propiciando el entendimiento del personal en cuanto a la importancia de los valores intrínsecos de la Fuerza Aérea al profesionalismo del servicio.29
Sin embargo, esta forma de basar los valores intrínsecos aún depende de la naturaleza y misión de la profesión de la Fuerza Aérea y, por lo tanto, podría suscitar en algunas mentes el espectro de relativismo: ¿acaso no hay estándares morales universales sobre los cuales basar nuestra ética profesional? (¿Acaso no somos "una nación protegida por Dios"?)30 ¿Hay en realidad una moralidad para una profesión y otra moralidad para otra profesión? Yo no creo en eso. Sin embargo, en algunos roles ciertas virtudes y, de hecho, ciertos aspectos de ciertas virtudes pasan más a un primer plano y, por lo tanto, son más obvias para los practicantes reflexivos cuando llega el momento de formular doctrina—incluso valores intrínsecos—para un rol o profesión en particular. Todos necesitamos, entre otras cosas, obtener y ejercer las cuatro virtudes cardinales de prudencia, justicia, valentía y moderación. No obstante, la justicia (definida aproximadamente como darle a cada cual su merecido) adoptará diferentes formas en, por ejemplo, una madre, un sargento instructor de reclutas, un comandante de escuadrilla y un sacerdote (piense cómo cada uno lidiaría con una persona bajo su cuidado que "se ha equivocado" de una manera u otra). Lo mismo aplica para todas las demás virtudes. Es por ello que diferentes profesiones formularán diferentes códigos de ética o conjuntos de valores intrínsecos—particularmente cuando sus planteamientos tienen que ver con los letreros en la carretera que se mencionan en el folleto de los valores intrínsecos.
Algunos alegan que los militares deben explicar "el marco moral dentro del cual las actividades militares se llevan a cabo" en términos de las virtudes cardinales en lugar de valores intrínsecos.31 Tengo bastante compasión por esta opinión, en principio. Sin embargo cabe destacar que estas cuatro virtudes se enseñan como elementos de los valores.32 Además, los valores intrínsecos ya cuentan con una historia de unos cuantos años (y una historia aún más larga si reconocemos que quienes los redactaron no lo hicieron desde el principio sino que se aprovecharon de la tradición militar norteamericana para formularlos). En vista de que la integridad, el servicio y la excelencia se han incorporado substancialmente en la cultura de la Fuerza Aérea, no deberíamos hacerlos a un lado a la ligera por otro conjunto de valores y virtudes, particularmente si los valores intrínsecos ya han adoptado ese otro conjunto a un grado significativo. En todo caso, quizás la pregunta de cuáles virtudes son cardinales—esenciales para vivir una buena vida—va más allá de la competencia de la doctrina de la Fuerza Aérea. Quizás también se podría decir lo mismo con respecto al debate entre los relativistas morales y los universalistas. En todo caso, todo esto, sobrepasa el alcance de este artículo.
Sin embargo, debemos destacar que un entendimiento completo de los valores intrínsecos y del lugar que ocupan en la profesión militar no puede evadir preguntas más profundas acerca del "origen de los valores". Puede que los valores intrínsecos "funcionen" y que el profesionalismo militar los necesite; sin embargo, el personal de Fuerza Aérea debe enfrentar la interrogante de si los pueden incorporar completamente—es decir, armonizarlos con sus convicciones más profundas de cómo deben vivir. Si no pueden, entonces deben buscar otra vocación. O si suficientes estadounidenses patrióticos no pueden (y menciono esto tan solo como una posibilidad teórica), entonces la ética militar según está formulada en la doctrina debe analizarse nuevamente.
El pueblo norteamericano también tiene que estudiar el papel que la profesión militar desempeña en la vida de la nación y al hacerlo tiene que obviamente apelar a principios morales más básicos que los valores intrínsecos (por ejemplo las leyes de la naturaleza y del Dios de la naturaleza y ciertas verdades consideradas evidentes por sí solas). Una sociedad no puede respaldar una profesión que viola las convicciones morales básicas. Por lo tanto, mientras que la tortura, la perfidia, los bombardeos terroristas y otras formas de guerra sin distinción o asimétricas podrían contribuir eficazmente a la contienda (tomando esto en un sentido neutralmente moral de la eficacia en el campo de batalla), aún son inconsistentes con los valores estadounidenses y la preocupación por los derechos humanos universales. Por lo tanto, los valores intrínsecos de la Fuerza Aérea contienen elementos que eliminan esas prácticas (obediencia a las leyes de guerra bajo "excelencia" en el folleto de valores intrínsecos y en ambas justificaciones, "justicia" bajo "integridad" y el precepto de respetar el valor y la dignidad de todos los seres humanos como parte de "respeto hacia los demás" bajo "servicio"). Esas prácticas, aunque consistentes con la función hipotética de (tan solo) luchar eficazmente, son inconsistentes con la misión actual de la Fuerza Aérea de Estados Unidos de servir militarmente los fines morales de la República Norteamericana según su Constitución.33 Esto está bien, porque torna inequívoca la diferencia verdadera entre los valores intrínsecos y las "virtudes del hombre SS". Nuevamente, los redactores de la doctrina podrían declarar razonablemente que las inquietudes teóricas abstractas con respecto a la base y validez de los reclamos de los derechos humanos radican más allá de su competencia. Pero bien vale la pena recalcar que la misión de los militares estadounidenses—que se basa en los valores intrínsecos—tiene un contenido moral, es decir, sirviendo, honrando y fomentando los valores norteamericanos, las obligaciones a los tratados y así sucesivamente.
Para concluir, quiero hacer un último comentario acerca del propósito de este artículo. El argumento va de críticas técnicas (a veces quisquillosas) acerca de la consistencia entre los dos planteamientos existentes de los valores intrínsecos, mediante algunas inquietudes oficiales acerca del flujo lógico entre los valores y sus elementos, a inquietudes bastante amplias e insinuantes acerca de su justificación. A través de todo esto, el artículo presenta una crítica de la doctrina a la cual, en general, le tengo mucho respeto. Ofrezco estos comentarios en un espíritu de cooperación, y si el artículo suscita un diálogo entre los lectores, valió la pena escribirlo.
Notas:
1. United States Air Force Core Values (Washington, DC: Department of the Air Force, 1 January 1997), http://www.usafa.af.mil/core-value/cv-mastr.html. Yo empleo el término Airman de la manera que el Air Force Doctrine Document (AFDD) 1-1 lo emplea: "Cualquier integrante de la Fuerza Aérea de EE.UU. (oficial o alistado; del servicio activo, de la reserva o la guardia y empleados civiles del Departamento de Defensa) que apoyan y defienden la Constitución de Estados Unidos y sirven a nuestro país". AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 18 February 2004, 2, https://www.doctrine.af.mil/afdcprivateweb/AFDD_Page_HTML/Doctrine_Docs/afdd1-1.pdf. ¿Y qué sucede con los contratistas? Creo que sería maravilloso si ellos adoptaran y vivieran según los valores intrínsecos (aunque responsabilizarlos sería difícil) pero aplicar el término Airmen (personal de Fuerza Aérea) sería exagerar el término.
2. Coronel USAF Charles R. Myers, "The Core Values: Framing and Resolving Ethical Issues for the Air Force," Airpower Journal 11, no. 1 (Spring 1997): 40, 52n7, http://www.airpower.maxwell.af.mil/airchronicles/apj/apj97/spr97/myers.pdf. Myers, por supuesto, responde a esta y otras preguntas acerca de la conveniencia de los valores intrínsecos.
3. AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 3.
4. El Sr. Robert Christensen del Centro de Doctrina de la Fuerza Aérea me destacó que a causa de que el folleto de valores intrínsecos no era una publicación oficial (ningún documento de doctrina, instrucción o folleto numerado), no tenía que reemplazarse (de hecho, en realidad no se puede reemplazar). No obstante, el folleto contiene cierta cantidad de autoridad consuetudinaria a causa de su circulación con el transcurso del tiempo y su uso en la capacitación y el adiestramiento (claramente contenía algún tipo de sanción autoritaria, ya sea o no oficial). Entonces, aclarar el conflicto entre los dos documentos sería un servicio útil, ya sea que se haga una revisión del documento de doctrina, una carta normativa o algún otro formato apropiado.
5. Podríamos sugerir que no se encuentra un entendimiento unificado de Fuerza Aérea en cuanto a los valores intrínsecos que va más allá de los elementos básicos. Uno pensaría que un documento de doctrina codificaría un entendimiento de esa índole, pero dos puntos adicionales parecen recalcar que este no es el caso. Primer en su Letter to Airmen con fecha del 13 de febrero de 2006 (http://www.af.mil/library/viewpoints/secaf.asp?id=217), el Secretario de la Fuerza Aérea Michael W. Wynne trata los valores intrínsecos de una manera que parecen colocar la lealtad debajo de la integridad y el honor debajo de excelencia (contra ambos documentos que se tratan en este artículo). Segundo, la historia de los valores intrínsecos presentada en el USAF Strategic Planning Workshop de enero del 2006 no menciona el AFDD 1-1, mucho menos la reformulación de los elementos de los valores del documento de doctrina.
6. United States Air Force Core Values
7 Ibid.
8. AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 4.
9. United States Air Force Core Values; and AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 6.
10. En el folleto de los valores intrínsecos, podemos identificar una posible explicación de esta aparente discrepancia. Ahí, los elementos de servicio se describen como "comportamientos" (mientras que los elementos bajo integridad se describen como "rasgos morales"). United States Air Force Core Values. Probablemente, comportamiento que muestre falta de dominio de sí mismo (muestras excesivas de ira, insinuaciones incorrectas de índole sexual, etc.) es inconsistente con anteponer el servicio antes que uno, mientras que el rasgo moral de dominio de sí mismo es parte de la integridad. Ese tipo de lectura recibe apoyo adicional de la interpretación de los valores intrínsecos del Coronel Myers, según la cual los valores corresponden a los elementos de teoría moral: integridad, servicio a acción, excelencia a consecuencias. Myers, "Core Values." Pero este tipo de respuesta no está disponible para el AFDD 1-1, que explícitamente trata los elementos bajo servicio que se antepone a nuestros intereses como "atributos morales". AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 5–7.
Si se consideran de esta manera, el elemento de dominio de sí mismo pertenece bajo integridad, en vista de las propias definiciones del documento de doctrina. Su inclusión (junto con autodisciplina y acciones o deseos correctos) bajo integridad mejoraría en gran medida el flujo lógico de la formulación. Por último, permítanme destacar que un borrador anterior de una revisión del AFDD 1-1 que he visto, incorpora algunos de los cambios que sugiero.
11. Las descripciones de los primeros dos tratan sobre dominar la ira, la descripción de autodisciplina explícitamente impone el dominio de sí mismo, y la descripción de dominio de sí mismo explícitamente elimina "acciones o deseos incorrectos". Quizás se supone que la autodisciplina se enfoque más en la auto-superación mientras que el dominio de sí mismo se enfoca más en abstenerse de acciones negativas (uno podría leer el texto de esta manera). Además, el lenguaje de la descripción de acciones o deseos correctos se enfoca más explícitamente en abstenerse del abuso de drogas o relaciones poco profesionales (tales como la fraternización). Todo este contenido está bien, pero en vista del traslapo substancial, no está claro por qué se requieren tres elementos separados.
12. United States Air Force Core Values; and AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 5. Por supuesto, es fácil colocar construcciones verosímiles que los distingan. Una de mis favoritas, y de muchos de mis colegas y estudiantes, sustenta que uno se responsabiliza de su propio rendimiento mientras que uno responsabiliza a otros (y acepta ser responsabilizado por otros). De ser posible, los documentos no exigen esa interpretación y verdaderamente no hay nada que no sea natural acerca de hablar sobre aceptar responsabilidad y responsabilizar a otros. Ambos términos, por supuesto, son predominantes en la cultura militar, y se puede entender por qué los redactores de doctrina los quieren conservar. De ser así, sin embargo, y si tienen que enumerarse como elementos separados bajo integridad, entonces una distinción más clara entre ellos ayudaría al personal de Fuerza Aérea a captar la estructura de los valores intrínsecos.
13. United States Air Force Core Values; and AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 5-7.
14. United States Air Force Core Values; and AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 4.
15. Asimismo para la teología moral: el folleto de valores intrínsecos es sensible a esto, excusando cualquier explicación profunda del "origen de los Valores" e insistiendo que son independientes de los "programas religiosos". United States Air Force Core Values
16. Samuel P. Huntington, The Soldier and the State: The Theory and Politics of Civil-Military Relations (Cambridge, MA: Belknap Press of Harvard University Press, 1957). Las citas aparecen en las páginas 8, 9 y 10 respectivamente.
17. Ibid., 11-18. Debo destacar que él es bastante restrictivo acerca de quién cuenta como profesional militar, esencialmente limitando la membresía a oficiales de "línea", "calificados" o de "combate". En la actualidad la mayoría de nosotros somos más inclusivos, pero podemos serlo sin rechazar otros aspectos del concepto de Huntington sobre el profesionalismo militar.
18. Anthony E. Hartle, Moral Issues in Military Decision Making, 2d ed., rev. (Lawrence: University Press of Kansas, 2004), 11.
19. Ver ibid., 22, y capítulo 2 en general.
20. Al expresar esto, mi intención no es desdeñar los valores intrínsecos de otros servicios armados. Uno puede seleccionar correspondencias similares para honrar, valentía y compromiso o para deber, honrar y país (valores intrínsecos tradicionales, si no oficiales, del Ejército. El valor es lo importante—no la clasificación (etiqueta).
21. Quizás preferiríamos idear una formulación más agradable, tal como "la aplicación de fuerzas ordenada en la resolución de un problema social". Ver Gen Sir John Hackett, The Profession of Arms (London: Times Publishing Company, 1963), 3.
22. AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 5.
23. Hackett, Profession of Arms, 63; and AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 5.
24. AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 7.
25. Ibid., 4.
26. Gen Michael E. Ryan, "Reflections on the Core Values," in AU-24, Concepts for Air Force Leadership, ed. Richard I. Lester and A. Glenn Morton (Maxwell AFB, AL: Air University Press, 2001), 53, http://www.au.af.mil/au/awc/awcgate/au-24/ryan.pdf.
27. El resultado de este caso de informes fraudulentos fue, entre otras cosas, una carta normativa del General John Ryan, Jefe de Estado Mayor en ese momento, sobre la importancia de la integridad en el servicio militar. Sospecho que esta carta más tarde influenció obras sobre los valores intrínsecos. Para un breve recuento del asunto y una referencia a la carta del General Ryan, ver James H. Toner, Morals under the Gun: The Cardinal Virtues, Military Ethics, and American Society (Lexington: University Press of Kentucky, 2000), 91–93.
28. United States Air Force Core Values
29. Uno preguntaría si este planteamiento resulta demasiado. ¿Acaso no implica que toda profesión deba adaptar valores intrínsecos de integridad, servicio y excelencia? De cierta manera, quizás sí. Los integrantes de toda profesión necesitarán honrar e incorporar valores en esto términos si desean conservar una colectividad, desempeñar sus responsabilidades en la sociedad y conservar y mejorar continuamente su pericia. Pero nada en este planteamiento implica que todas las profesiones conceptualizarán o deben conceptuar esos valores de la misma manera o usar los mismos calificativos. Por ejemplo, la profesión jurídica verdaderamente exige integridad, pero el tipo de valentía que necesitan los abogados—la naturaleza u orden de responsabilidad, los requerimientos particulares de la honradez y franqueza, y así sucesivamente—serán diferentes. Incluso dentro de los demás servicios armados, diferentes misiones y tradiciones completamente justificarán formulaciones de valores intrínsecos—tanto en términos de la "letra" (los nombres y el orden de los valores y sus elementos) y a un menor grado el "espíritu" o sustancia de la ética (el tipo de carácter y comportamiento requerido por los practicantes de esa arma de la profesión militar).
30. Uno podría discutir el significado de esa frase en ese contexto, pero parece que al menos implica que somos responsables por algún estándar moral mucho más allá de nuestros intereses limitados.
31. En el AFDD 1-1, Leadership and Force Development, 4. Toner, por ejemplo, se argumenta esto en Morals under the Gun.
32. No son calificadas "virtudes cardinales", pero la integridad incluye justicia y valentía, y servicio incluye moderación (control de sí mismo y acciones o deseos correctos) y, de manera más tenue, la prudencia (los elementos de acatar las reglas y el deber hablan sobre la importancia de ejercer buen criterio en el cumplimiento del deber). Aunque podríamos discutir si reciben suficiente énfasis, al menos están ahí.
33. Aquí quisiera poner entre paréntesis algunas preguntas intrincadas acerca de si hay alguna vez momentos cuando sería permisible participar en prácticas de tortura, bombardeo terroristas o algo similar (por ejemplo en un escenario o situación como la enfrentada por Gran Bretaña a fines de la década de los años cuarenta en que una bomba atómica estaba a punto de estallar)—mi punto es que los valores intrínsecos correctamente las prohíben (como mínimo) en todas las circunstancias salvo las más extremas. En Moral Issues in Military Decisión Making Anthony Hartle trata esas preguntas y además proporciona un trato amplio de la relación entre las tres influencias principales en la ética militar norteamericana: las exigencias de la profesión, los valores de la sociedad norteamericana y las leyes de guerra. Él argumenta (ver en particular la discusión de la diferenciación social en el capítulo 8) no sólo que los valores norteamericanos y las leyes de guerra sirven como "condiciones de límite" en la ética militar, sino que también hasta cierto punto han penetrado la textura de esta ética que por ende no es tan solo funcional. El caso de la doctrina de la Fuerza Aérea sobre el respeto hacia los demás es una confirmación parcial de la tesis de Hartle, al igual que la inclusión de obediencia a las leyes de guerra bajo excelencia operacional (en el folleto de valores intrínsecos).
Colaborador
![]() |
El Dr. Christopher Hugh Toner (Licenciatura, Doctorado, PhD, University of Notre Dame) es profesor adjunto de liderazgo y ética en el Departamento de Liderazgo en la Escuela de Comando y Estado Mayor de la Fuerza Aérea, Base Aérea Maxwell, Alabama. El Dr. Toner sirvió en calidad de oficial del Ejército en el servicio activo por cinco años y un año adicional como reservista movilizado en el Cuartel General del Comando Central de EE.UU., Base Aérea MacDill, Florida, en la Dirección de Planes y Políticas. Su investigación se enfoca en la teoría moral, ética militar y la historia de la filosofía. Sus artículos sobre ética militar han sido publicados en el Philosophical Quarterly, American Catholic Philosophical Quarterly y en el Journal of Military Ethics. |
Declaración de responsabilidad: Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de este artículo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de la Fuerza Aérea.
[
Inicio | Email su Opinión a ]