Documento creado: 3 de mayo del 07
Air & Space Power Journal
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Español Segundo Trimestre 2007
Coronel USAF (R) Robyn Read
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El objetivo político es la meta, la guerra es el medio de lograrlo, y los medios nunca pueden considerarse aislados de su propósito. |
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—Carl von Clausewitz, 1780–1831 |
EN LA OPERACIÓN Libertad de Irak (OIF), no cabe duda que las fuerzas combinadas del poderío aéreo de la coalición constituyeron una fuerza devastadora durante la fase "organizada" de la defensa iraquí. El liderazgo iraquí no sólo rehusó al empleo de su fuerza aérea, calcularon mal las capacidades de la coalición y la velocidad de sus avances, una y otra vez. En las etapas iniciales del combate, la coalición utilizó sus ventajas en liderazgo, instrucción y tecnología para exponer los tipos de brechas estratégicas en la defensa iraquí que harían que casi cualquier oponente pareciera mal preparado. Además, con pocas excepciones, los iraquíes aumentaron las ventajas de la coalición—mediante acciones e inacciones ineptamente concebidas—dando lugar a un desempeño extraordinariamente incompetente en los niveles estratégicos y operativo.1 Uno de muchos ejemplos fue el intento iraquí de reposicionar las unidades principales durante una tormenta inusualmente fuerte y cegadora. Imaginen la consternación, la confusión y la destrucción cuando las divisiones de la Guardia Republicana que maniobraban descubrieron que el poderío aéreo de la coalición podía ver no sólo en la oscuridad sino también a través de la falsa seguridad de la tormenta de arena que los cubría.
Después del combate principal, ha habido una creciente disparidad entre la visión tradicional del poderío aéreo que puede producir una "mortalidad cinética" y los demás efectos a lograr. Como resultado, debe analizarse el papel del poderío aéreo en Irak y Afganistán—o tal vez más específicamente, las contribuciones del poderío aéreo a la efectividad de la campaña de la coalición—en relación a las fases actuales de cada campaña para evitar las evaluaciones excesivamente positivas o negativas. Por ejemplo, las contribuciones aplastantes del poderío aéreo en la fase tres de la OIF contrastan profundamente con el relativo desuso del poderío aéreo en la fase cuatro (o "fase tres más" con se le llama).2
El poderío aéreo puede hacer mucho más que destruir un objetivo en particular—puede influenciar profundamente la condición humana. Participando selectivamente, el poderío aéreo puede apoyar a una población en recuperación; animar a un elemento mientras desanima a otro; vigilar, disuadir, transportar y conectar; y asistir en el establecimiento de las condiciones para un futuro seguro y garantizado. Estas aplicaciones no son ilimitadas en número, pero hay literalmente docenas de usos potenciales del poderío aéreo que involucran un amplio espectro operativo, incluyendo desde matar y destruir hasta construir y sostener. En un sentido muy amplio, el poderío aéreo puede agruparse en dos categorías—acción destructiva y acción constructiva. Los usos destructivos del poderío aéreo son bien conocidos; sin embargo, es el lado constructivo el que carece de reconocimiento en doctrina, estructura compatible de fuerzas y herramientas de planeamiento de su empleo, para que sea tan útil en nuestros esfuerzos como el lado destructivo. La diferencia entre las dos acciones depende principalmente del efecto deseado—esa condición ambiental o comportamiento buscado del enemigo—después de completar la operación. Las operaciones basadas en efectos (EBO) aprovechan esta diferencia adoptando el estado político final como la guía impulsora de todos los esfuerzos. En resumen, los métodos altamente eficaces en el corto plazo pueden o no contribuir efectivamente a los logros de largo plazo conducentes al estado final deseado; los planificadores deben asegurar que cada misión apoye la meta estratégica. El poderío aéreo no apoyará (en oposición a no podrá) un estado final deseado de la coalición hasta que esta dicotomía de foco en doctrina y entendimiento esté mejor equilibrada. Este artículo proporciona un examen corto de las operaciones EBO, y después usa ilustraciones del tipo estilo de aplicación de EBO, siendo la Operación Libertad de Irak (OIF) el escenario principal para mostrar cómo se podría usar el poderío aéreo de forma diferente en OIF y cómo podría utilizarse también de forma distinta en el futuro.
EBO continúa evolucionando como un concepto de organización para esfuerzos militares. Afortunadamente, hay buenas fuentes para desarrollar un entendimiento de EBO.3 Pero como aún está evolucionando, EBO retiene su identidad más como una actitud, una manera de pensar o una estructura organizativa que como un ciclo diseñado de modo intrincado y planeado con rigidez. Con toda seguridad EBO no es una lista de verificación. Más bien, es un proceso flexible y bastante adaptable de afectar vínculos dentro de un sistema para lograr un nuevo comportamiento o condición predecible. Estos vínculos en la mayoría de los entornos de nivel de sistema son generalmente temporales, lo que hace que la conciencia de situación (SA) sea el principal limitador y el mayor facilitador, al ejecutar EBO. Esto significa que el entendimiento de cuándo y cómo se propagan los efectos de segundo orden en el sistema objetivo puede depender mucho del entendimiento en tiempo real actual y profundo del objetivo del mundo real. Usar soluciones preparadas puede tener consecuencias desastrosas en entornos dinámicos complejos.
Para OIF, el puño de hierro de Saddam Hussein en Irak era bien conocido, y su personalidad e imperativos culturales estaban bien documentados. Aunque sus declaraciones antes de la guerra no se compararían a las de Winston Churcill por su oratoria, había suficiente evidencia para predecir el entorno subsiguiente de rechazo a la rendición que siguió al combate principal. El foco preconcebido de la coalición en derrotar a los militares iraquíes dejó una tremenda brecha en los planes para una campaña antiguerrilla prolongada en tal entorno. La transición lenta a operaciones no lineales y antiguerrila, y objetivos dirigidos por la estabilidad, fue el producto de esa visión incompleta. Aún hoy, el carácter real del enemigo sigue siendo incierto. No parece ser una estructura u organización de liderazgo nacional o regional que se preste a cierto análisis nodal u otro proceso del tipo de centro de gravedad, y no hay una única estructura enemiga para logística que pueda ser susceptible de interdicción. Más bien, la consecuencia de la negativa de Saddam Hussein a rendirse ha sido la atomización de la resistencia a las fuerzas de la coalición—numerosos grupos y células dispares con metas comunes más que un enemigo estructurado con dirección unificada. Adicionalmente, muchos individuos y grupos surgieron temporalmente y después desaparecieron o se fusionaron con otras facciones, agobiando así las oportunidades de la coalición para una evaluación sustancial y de largo plazo de sus métodos y estilos de operación. Como en general los estilos de unidad de esfuerzo de coordinación y asociaciones irregulares para efecto combinado no se ajustan al modelado o la predicción, el enemigo estratégico y operativo ha sido principalmente invisible. En un sentido práctico, los planificadores de la coalición sólo ven lo táctico, sin embargo el conocimiento de lo táctico no necesariamente conduce a conocimientos enjuiciables de alto nivel en relación con la insurgencia.4
Planear suposiciones para tal entorno debe reconciliar décadas de adoctrinamiento auspiciado por el estado; noticias controladas por el estado; pocos contactos o influencias internacionales no aprobados; y sociedades altamente reglamentadas y dirigidas por el estado en las que el pueblo está condicionado a esperar que todas las decisiones vengan de los líderes principales. Éste no es el tipo de cultura donde la iniciativa, la experimentación, el pensamiento libre y la ambición para mejorar el proceso se reciben con entusiasmo. Y éstos no son paradigmas o culturas con los que estamos familiarizados.
El no entender las consecuencias de tal sociedad totalmente reglamentada en Irak dio lugar a que Estados Unidos suponga erróneamente que los varios ministerios de servicios continuarían funcionando después de eliminar a los líderes Baathistas de más alto rango. En realidad, esas burocracias controladas y dirigidas centralmente colapsaron. Ninguna podía funcionar efectivamente sin la jerarquía establecida de control rígido. Tanto los aviadores como los soldados y marineros necesitan considerar tales entornos en detalle y crear opciones viables para el comandante de la fuerza de la coalición.
Entonces, ¿que puede hacer el poderío aéreo por la campaña cuando la "matanza cinética" se decide en la mesa? La respuesta—en realidad el arte operativo en EBO—es encontrar y buscar la vía de menor resistencia al estado político final, con la salvedad de que el planificador entienda bien que la resistencia mínima debe enfrentar sin problemas los efectos colaterales, las consecuencias involuntarias, las limitaciones legales y morales y el bienestar de los intereses agregados de la coalición en el esfuerzo. EBO proporciona una estructura flexible, sin dejar de ser funcional, para reflexionar sobre este problema, o más correctamente, este grupo de problemas.
Algunos límites operativos evidentes (Fig.) han reforzado históricamente un rechazo general a la adopción plena de EBO. Esto ha sido especialmente cierto para aquellos combatientes de guerra trabados en la suerte de mentalidad "si-entonces" que busca un solo combate decisivo, un ataque para aplastar el centro de gravedad del enemigo, o un único ataque sobre el nodo crítico en algunos de los sistemas de sistemas. Si fuera cierto alguna vez, la idea de identificar esa carta crítica en la casa del enemigo se ha evaporado en todos los ejemplos actuales de operaciones militares. Concentrarse en tales conceptos axiales (o incluso algún "estado final táctico") no es incorrecto de por sí; sin embargo, esto tiende a expandir las operaciones en áreas donde los eventos pueden ser controlados y reportados de forma medible, o en áreas donde alguna capacidad real es más útil independientemente de si los resultados de esa operación en particular puedan identificarse con el logro de los objetivos nacionales y de la coalición. Además, los combatientes de guerra tienden a ser atraídos a estos niveles tácticos donde se enfrentan directamente con el enemigo—hay un sentido real de logro en ver o recibir comentarios inmediatos. El peligro está en perder perspectiva del estado final real, efecto a lograr, o el motivo por el que se envió a los militares. Los síntomas de tales diversiones pueden encontrarse a menudo en el estilo y tipo de reportaje—enemigos muertos, toneladas de municiones gastadas, horas de vuelo, patrullas o convoyes completados—datos que explican la lucha pero no la victoria.
EBO acepta el conocimiento imperfecto del entorno operacional, pero se esfuerza para mitigar sus efectos exigiendo evaluación continua. Esto tiene el efecto de corto plazo de enfatizar la conciencia de situación como la fuerza impulsora en la toma de decisiones, más que bases de datos preparadas. Además, EBO intenta mantener el foco de los combatientes de guerra en el estado político final, que es el único estado final que interesa. La Figura 1 es una versión bastante simplificada de lo que podría ser EBO, y cada uno de los seis asuntos presentados podría mostrarse igualmente interrelacionado a, o como un conjunto de, algún otro asunto. A diferencia de los diagramas5 de técnica de revisión de evaluación de programas (PERT) o incluso de las estructuras de estrategia6 para la tarea que asumen un grado de control sobre hitos y rutas—quizás incluso lineales—predefinidas para el éxito, EBO exige que los planificadores combinen un entendimiento profundo de lo que se está tratando de lograr con un entendimiento profundo de las capacidades disponibles, y una conciencia intensa y actual que los habilite a reconocer la oportunidad, el riesgo y el cambio en entornos efímeros. Existen rutas preferidas; sin embargo, los planificadores de EBO están muy conscientes de que el entorno dinámico y políticamente cargado de hoy puede invalidar una preferencia y crear otra en el espacio de un único titular periodístico. Queda una constante: el objeto de EBO no es el siguiente hito o el siguiente objetivo en la lista; más bien, el objeto de EBO es siempre el estado político final. Debido a esto, el interés principal de EBO es entender los vínculos más que destruir algún objetivo individual. Las evaluaciones centradas y un patrón operativo que sostiene una alta conciencia de situación son claramente las técnicas para mitigar los efectos de estas fricciones del sistema.
En OIF, el efecto deseado del enemigo no puede racionalmente ser la derrota militar de las fuerzas de la coalición—pero eso casi no importa. Una verdad histórica sigue siendo válida hoy: la guerra es política. No hay tal cosa como la victoria militar; sólo importa la victoria política. Para las fuerzas anticoalición en Irak—dada su voluntad de matar inocentes y en ocasiones a ellos mismos—el rango de objetivos abiertos para el efecto político es mucho mayor de lo que un análisis nodal tradicional podría sugerir. En esta circunstancia—dada la iniciativa y el refugio—el tiempo tiende a favorecer a las fuerzas de la coalición en el nivel táctico; sin embargo, si el progreso continúa hacía un Irak reconstruido, el tiempo favorece a la coalición en el nivel estratégico. Por lo tanto, el control del tiempo podría ser el efecto operacional importante deseado en OIF durante esta fase, tal vez el aspecto crítico de la operación que muchos buscan. Hay precedentes históricos para este marco de referencia.
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Figura 1. Saber la jerga de "EBO" no es un sustituto del trabajo arduo necesario para entender las vinculaciones en EBO. Mucho, tal vez gran parte, del valor en EBO yace más allá de los efectos directos de "primer orden". |
En 1948 y 1949, los soviéticos bloquearon todas las rutas de acceso terrestre a Berlín. El bloqueo era ilegal de acuerdo con el tratado, pero Estados Unidos no estaba dispuesto a entrar en una guerra para despejar una ruta a Berlín. Estados Unidos y los aliados tampoco estaban dispuestos a ceder Berlín a los Soviéticos. Los objetivos soviéticos eran también bastante claros—deseaban detener la consolidación económica en curso en Alemania Occidental. Codiciaban todo Berlín para ellos. Era claramente una prueba de voluntades entre Este y Oeste. El puente aéreo fue un éxito increíble, como lo fueron los milagros logísticos dirigidos por el Ejército en cada extremo del puente aéreo, para reunir y distribuir la carga. El éxito de estas operaciones produjo la capitulación soviética. Esta operación militar de la coalición no despejó directamente un sólo obstáculo del camino, pero al mantener un flujo de alimentos, energía y otros artículos de primera necesidad para los berlineses por varios meses, el puente aéreo proporcionó a la diplomacia el tiempo crítico necesario para el éxito de las acciones políticas. De manera similar, el poderío aéreo en OIF necesita hoy encontrar "tiempo" para que el nuevo Irak tenga éxito.
Entonces, ¿que puede exactamente hacer el poderío aéreo? ¿Qué acciones puede realizar el poderío aéreo que amplíen el tiempo disponible para establecer un nuevo gobierno iraquí y crear un futuro envidiable para los iraquíes? Hay muchas respuestas potenciales, pero es necesario investigar cada una de ellas usando su efectividad como contribuyente al estado final—más que su eficacia en impactar un objetivo en particular, mover toneladas de provisiones o permitir ancho de banda. Un posible curso de acción es analizar el problema de seguridad desde una perspectiva de teatro más que considerar cómo asegurar una villa o un convoy a la vez (lo que permite que las villas y convoyes desprotegidos puedan usarse como demostraciones políticamente viables de las debilidades del gobierno). ¿Qué opciones de poderío aéreo de nivel de campaña hay disponibles para aumentar la seguridad en el teatro? ¿Qué puede hacer el poderío aéreo para aumentar el tiempo necesario para llevar a cabo las agendas diplomáticas, económicas y políticas? Una opción es saturar el espacio aéreo sobre las peores áreas de Irak—con iraquíes.
La ilustración siguiente no es una panacea para los problemas en OIF, sin embargo, sugiere que hay diferentes maneras de abordar el estado político final de OIF. Comienza con la suposición de que el nacionalismo iraquí es una fuerza en OIF (como lo es la religión, la cultura, etc.). La percepción de que Estados Unidos es un invasor y ocupante limita significativamente nuestra capacidad para completar nuestra misión. Contamina a aquellos con quienes trabajaríamos, y forma un vínculo de esfuerzo común entre quienes tradicionalmente nunca colaborarían. Justifica acciones e inacciones que normalmente no se tolerarían en la sociedad iraquí, y crea una fricción en el nivel estratégico que está estancando el progreso hacia un nuevo y legítimo Irak. Una solución que tendría ramificaciones positivas en todas estas áreas es acelerar la restitución de la fuerza aérea iraquí como un socio viable en la defensa del nuevo Irak. Tal acción proporcionaría el impulso para cambiar las percepciones iraquíes de Estados Unidos, de ser ocupante a ser aliado, y aumentaría la legitimidad del gobierno central iraquí interna y externamente. Los efectos de corto plazo de esa restitución también incluirían todo, o la mayoría de, lo siguiente: un santuario más reducido para las fuerzas antigobierno en el país; la disminución del apoyo popular a las fuerzas antigobierno (incluyendo aquellas que sean simplemente neutrales al gobierno y así tolerante de los insurgentes); una menor presencia estadounidense en la seguridad interna de Irak; y mayor seguridad a lo largo de las fronteras iraquíes y los oleoductos internos.
Un primer paso práctico en este proceso de restitución es establecer controladores aéreos de avanzada (FAC) específicos al sector para los 12 a 15 "puntos importantes" en Irak con cobertura de 24 horas. La implementación efectiva de tal concepto tendría que realizarse en etapas, ya que francamente, la fuerza aérea Iraquí no está lista, y la Fuerza Aérea estadounidense no tiene los activos listos para poner en práctica en su totalidad las ideas que siguen. Sin embargo, existe la capacidad básica crítica dentro del Comando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos, específicamente, en el Escuadrón de Operaciones Especiales (SOS) No. 6 dentro del Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea (AFSOC). Aunque en número limitado, estos asesores de aviación de combate (CAA) cumplen el requisito del idioma y las destrezas de instructor para guiar el camino; además, están bien enterados de las culturas en las que operan y pueden evitar las dificultades naturales a las que estaría expuesto un estadounidense no capacitado. Los primeros productos de tal implementación serían mejoras dramáticas en conciencia de situación; tiempos de reacción significativamente reducidos; y unos "ojos para el comandante" siempre presentes en la escena.
Los FAC del sector, usando aviones de dos asientos, serían asignados a los varios puntos críticos de Irak. Encontrar o predecir estas coyunturas críticas no ha sido un problema en el pasado; sin embargo mantenerlas cubiertas si lo ha sido. Inicialmente, sólo habrían miembros de tripulación de CAA en la cabina del piloto, pero esto es una etapa transitoria muy corta mientras que los CAA validan los conceptos de instrucción y sistemas. Usando el Bronco OV-10D de North American Rockwell (ahora Boeing) como ejemplo o plataforma de referencia, la participación iraquí comienza con un piloto de CAA en el asiento delantero y un operador de sensores/comunicador iraquí en el asiento posterior. A esto seguiría el miembro de tripulación de CAA en el asiento posterior y el piloto de la fuerza aérea Iraquí en el frente, y finalmente una tripulación toda iraquí.7 Sin embargo, una debilidad crítica en este momento es el número relativamente pequeño de CAA con buen conocimiento del idioma árabe en el SOS No. 6. El enfoque por fases maximiza sus valores de instrucción; minimiza el tiempo de transmisión para crear una fuerza aérea iraquí digna de crédito; y permite una transición individualizada práctica y basada en el rendimiento, más que un enfoque teórico a la producción de números. Como cada graduado debe asumir una función de combate crítica e inmediata, el enfoque de CAA es claramente el método preferido. Adicionalmente, una respuesta completamente iraquí en cualquier punto problemático comienza a contribuir positivamente a la lógica presentada anteriormente, y más pronto es ciertamente mejor que más tarde.
¿Por qué es el OV-10D un buen ejemplo de plataforma? Puede ser equipado con un sensor muy avanzado; tiene buena capacidad de supervivencia en entornos de baja amenaza y tiene características excelentes para esta misión (alcance, velocidad, duración de vuelo, adaptabilidad y capacidad útil de armas/carga); tiene una ventaja de potencia importante sobre el OV-10A y puede operar desde entornos de avanzada o agrestes. Además, el Bronco es relativamente fácil de volar y mantener, y logísticamente simple de sostener. En resumen, el OV-10D es una plataforma muy viable. Estos aviones son también muy adecuados para apoyar la reintroducción de Irak en la comunidad de naciones del Golfo—una flota iraquí de OV-10 no puede ser considerada como una amenaza para los países vecinos.
Desde las misiones iniciales usando un piloto CAA del SOS No. 6 y un comunicador/operador de sensor iraquí, los FAC de sector pueden volar misiones de cuatro a seis horas dedicadas a la seguridad de frontera, patrullas de oleoductos, escoltas de convoyes y misiones no tradicionales de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR). Tener un comunicador iraquí en el aire en contacto con un comunicador del ejército iraquí en tierra (en un convoy, fuerza de reacción rápida de oleoducto o patrulla a pie), el entorno operativo cambia dramática e inmediatamente—iraquíes hablando con iraquíes sobre la defensa de Irak. Este es un cambio importante desde la situación de iraquíes hablando sobre invasores estadounidenses que ocupan su país y matan a sus compatriotas.
Los FAC de sector crearían un entorno de vigilancia constante, haciendo posible que las tripulaciones puedan familiarizarse íntimamente con sus zonas de interés. En tal escenario, la actividad anormal pasa a ser un indicador tanto como una acción enemiga manifiesta. Esta mejor conciencia de situación permite la advertencia o el examen intenso por parte de los comandantes. Por ejemplo, si todos los días el FAC ve agricultores trabajando con animales en un área específica, niños jugando en ciertos lugares, o gente reunida en un mercado en particular, el FAC establece una referencia personal para una clase de "análisis de patrón de tráfico". El día que no vea estas indicaciones normales, el FAC reconocerá de inmediato el cambio y comenzará a buscar las razones. Un campo vacío para un FAC de sector puede ser un indicador crítico de problema; sin embargo, un campo vacío para una misión ISR de rutina probablemente se interpretará sencillamente como eso—un campo vacío.
Mientras que los FAC de sector probablemente aumenten la conciencia de situación para la coalición y el nuevo gobierno iraquí, la adición de un miembro de tripulación iraquí a la mezcla incrementa ampliamente el potencial de este activo. Idealmente, el miembro iraquí de la tripulación será local—es decir, no sólo del sector asignado específico sino un iraquí que estuvo durante el régimen de Saddam. El uso de activos locales inmediatamente mejora el conocimiento del equipo sobre circunstancias locales únicas y establece una conexión legítima con la gente de esa región. Usar gente de fuera—de otra región, tribu, religión o secta—abre la posibilidad de valores rivales, revancha, o simple indiferencia a las prioridades y costumbres locales. Se podría decir lo mismo de los expatriados que retornan. Ellos enfrentan además la posibilidad de encontrar una clase diferente de fricción de parte de los locales que no tuvieron los recursos o la oportunidad para escapar al Irak de Saddam.
Un avión adecuadamente equipado incluiría también capacidad de altavoces permitiendo que la tripulación se comunique directamente con la gente en tierra.8 Esto podría ser parte de una transmisión de relaciones públicas u operaciones de información (IO) que produce una intervención o interacción directa y no mortal con la población local. Los escenarios en donde esto sería útil son casi ilimitados. Cualquier multitud inusual atraería la atención del FAC de sector. Por ejemplo, si se reunieran varios hombres en la plaza a las 0200 portando armas pequeñas y lanzagranadas accionadas por cohete, el uso del altavoz ofrecería la oportunidad de suprimir o dispersar este evento antes de que pase a ser de interés periodístico. El objetivo es ganar tiempo para que el nuevo gobierno se solidifique y establezca. Un ataque a esta multitud produciría el efecto opuesto. Usando una táctica aprobada de operaciones de información, el FAC podría ser capaz de engatusar, amenazar o persuadir a esta multitud para retardar su aventura por un día, una semana, un mes o permanentemente. La inmediatez de la intervención magnifica su efecto. El sensor a bordo del avión también puede usarse para grabar el evento a fin de justificar acciones letales necesarias posteriormente, o se podría reconstituir como un activo de operaciones de información narrado para otros escenarios. Sin embargo, si la técnica de supresión preferida no funciona, el FAC aún puede transicionar y marcar el objetivo para destrucción. De manera similar a la enseñada a la policía militar de empujar primero y disparar después, la Fuerza Aérea debe explorar todas las alternativas antes de decidir qué tamaño de Bomba de Ataque Directo Conjunto se debe arrojar.
También es necesario equipar el avión para mejorar el apoyo a las fuerzas de tierra de la coalición. Unos repetidores de radio y de alimentador de sensor por la vía del FAC de sector proporcionarían mucha mayor flexibilidad y conciencia de situación a la fuerza de tierra. Aunque sería tremendamente costoso equipar cada avión con todos los paquetes de sensores, tiene sentido equiparlo con un paquete que pueda retransmitir los alimentadores del sensor a bordo y fuera de borda seleccionados (por ejemplo, Predator, Global Hawk, u otro dispositivo de generación de imágenes) a la fuerza de tierra.9 La plataforma del FAC de sector también podría actuar como repetidor de radio automático para la fuerza de tierra proporcionando comunicaciones y enlaces de alimentador de sensor garantizados. Los paquetes de la fuerza de tierra podrían adaptarse para ser más livianos y serían capaces de una reacción más rápida.
El OV-10 es muy adecuado para su función clásica como FAC, pero la nueva tecnología ha creado nuevas oportunidades para mejorar ese rol tradicional. La combinación de un sistema de posicionamiento global (GPS) y un designador enlazado por láser, con las comunicaciones avanzadas de hoy podría ofrecer entradas de tiempo casi real para el planeamiento sensible al tiempo o la preparación de inteligencia para la región en cuestión. La tecnología de hoy (infrarrojos de búsqueda de avanzada [FLIR], trazadores de fuerza azules, designadores láser, GPS, comunicaciones basadas en satélite, retículos montados en casco, etc.) podría dar gran valor incluso a las misiones de rutina.
No hay sustituto para la conciencia de situación. Con datos repetibles, coordenadas exactas, generación de imágenes de apoyo y referencias familiares, los datos son más transferibles; es decir, las ubicaciones exactas generadas por la combinación láser-GPS pueden garantizar que los aviones o las tropas de tierra equipados de forma similar encuentren exactamente el mismo punto de referencia. La capacidad de transferir esta conciencia de situación avanzada es una ventaja tecnológica única. Esto es particularmente importante en terrenos indefinidos y especialmente en un entorno urbano donde los combatientes y no combatientes se mezclan frecuentemente. En Irak de hoy, un alto grado de confianza en clasificar los objetivos potenciales es muy importante, y a menudo está ausente. La coalición enfrenta una mezcla evolutiva de terroristas, criminales y miembros del régimen anterior que usan la violencia indiscriminada para intimidar a la población y la fuerza puntualizada para socavar al gobierno civil. Cada batalla es potencialmente alimento mediático para las fuerzas antigubernamentales; por lo tanto, se debe adoptar todas las medidas para evitar errores simples que desacrediten al nuevo gobierno o a la coalición.
Al menos inicialmente, la coalición fue negligente en el área de IO. Sus esfuerzos, principalmente reactivos, generaron desconfianza y no pudieron separar al enemigo de la población. Sin embargo, los FAC de sector con aviones adecuadamente equipados pudieron proporcionar a los comandantes otra oportunidad para contrarrestar el éxito de las fuerzas antigubernamentales en esta área crítica. Como ejemplo, consideren el coche bomba que explotó el año pasado en una estación de reclutamiento de policías. Aparentemente sólo momentos después, "testigos" iraquíes proporcionaban relatos detallados de ataques con misiles realizados por aviones estadounidenses.10 El lapso de tiempo amplio entre el alegado ataque con misiles y la refutación de la coalición cedió toda la iniciativa—y la victoria en esta batalla—al enemigo. Estas negaciones esperadas de la coalición simplemente alimentaron la creencia local de que la coalición en general, o los estadounidenses en particular, tenía algo que ver con la explosión. Como mínimo, se le podía echar la culpa a la coalición por no impedir el ataque. Como se había identificado previamente a esta localidad como una de alto riesgo, un FAC de sector asignado con video continuo en tiempo real narrado por un miembro iraquí de la tripulación hubiera sido ideal para mitigar las desastrosas percepciones creadas por la emisión televisiva.11 Como mínimo, el OV-10 hubiera transmitido la verdad a las multitudes presentes—había explotado un coche bomba.
La intención de esta discusión y estos ejemplos no es ilustrar el valor del despliegue de un avión de 40 años para entornos de guerras pequeñas. La intención es mostrar que EBO ofrece una estructura valiosa para asegurar que el poderío aéreo funciona a su potencial en los niveles táctico y operativo de la guerra (como lo dicta el estado político final). Las ramificaciones son enormes. En Irak, tenemos el potencial de cumplir los objetivos de la coalición y reducir los tiempos de redespliegue permitiendo que los iraquíes tomen la iniciativa en establecer y mantener el orden interno. Esta propuesta también proporciona una perspectiva de teatro en seguridad, que potencialmente elimina el efecto de que se cierra un área insurrecta sólo para que otra entre en crisis. Además, mediante el uso de un avión que "queda atrás", como el OV-10, podemos ofrecer a Irak una capacidad interna robusta sin poner en peligro las relaciones externas. Históricamente la creación de un uso de largo plazo de equipo estadounidense también ha creado una relación de largo plazo en instrucción, aprovisionamiento y doctrina.
En algún período futuro, se podrían anticipar estos mismos dilemas con la República Popular Democrática de Corea (DPRK). Si algún día comenzaran las hostilidades—dado el liderazgo actual de la DPRK—tampoco hay razón convincente para esperar allí una rendición organizada. Por lo tanto, en algún momento de la fase III de ese conflicto, bastante más de un millón de combatientes de la DPRK podrían elegir "morir en la batalla".12 Sin embargo, como en la Operación Libertad de Irak (OIF), el fiero combate imaginado para esa guerra (si algún día ocurriera) deja poco tiempo para los escenarios de guerra pequeña o de planificación constructiva en la fase prolongada posterior al combate principal. Poniendo de lado la seguridad, el desastre humanitario que se espera en tal guerra es casi irreversible—la hambruna será un hecho en el Norte. En un entorno no combatiente, importar y garantizar la distribución de tanto alimento y medicina sería una tarea monumental, con suerte quizás realizable. En un entorno de combate, entorno de casi combate, o entorno de conflicto después del combate principal, la misma tarea aumenta dramáticamente en complejidad y propósito y podría en última instancia enfrentar probabilidades insuperables. Millones de personas sufrirían.
La República Popular Democrática de Corea no es Irak; sin embargo, el problema es el mismo—aviadores que entiendan cómo emplear el poderío aéreo en cada fase del conflicto. La falacia eterna del "caso menor incluido" nunca ha sido más clara. La capacidad de Estados Unidos y sus aliados de la coalición para luchar y ganar batallas grandes de fuerza contra fuerza no significa que estas mismas fuerzas y estrategias puedan luchar y ganar en las guerras pequeñas. Los FAC de sector representan sólo una forma en que el poderío aéreo de la coalición en la Operación Libertad de Irak puede mejorar su contribución al estado político final. Se podrían aducir argumentos similares para un concepto reorganizado de lucha en que se asignen aviones artillados AC-130 o artillería modular al Comando de Combate Aéreo en lugar de asignarlos a AFSOC, o sensores unidos por cuerda o cualquier otra variedad de configuraciones innovadoras. Cada entorno operativo será diferente, y los aviadores no pueden elegir luchar sólo en la fase uno de la guerra. Deben usar su pericia, sus capacidades de combate y su entendimiento único del poderío aéreo para emprender y ganar siempre y dondequiera que se les llame.
Notas:
1. No se puede minimizar con tanta ligereza las batallas tácticas. El combate en este nivel es intensamente personalizado por los soldados individuales involucrados en ambos lados, por historias y experiencias individuales y de grupo, y por las condiciones muy específicas del entorno de combate en ese momento exacto del tiempo. Algunos incendios fueron muy intensos; a pesar de ello, ninguna acción militar iraquí contribuyó a un cambio en el estado estratégico final de la coalición.
2. La Figura III-4, "Phases—Joint Campaign (Fases—Campaña Conjunta)", en Joint Publication 3-0, Doctrina para Operaciones Conjuntas, 10 de septiembre de 2001, http://www.dtic.mil/doctrine/jel/new_pubs/jp3_0.pdf, describe las cuatro fases de la manera siguiente: fase uno: disuadir/atacar (crisis definida); fase dos: hacerse de la iniciativa (ganar la iniciativa, asegurar la libertad de acción de las fuerzas amigas, y acceso a la infraestructura del teatro); fase tres: operaciones decisivas (establecer capacidades de fuerza dominantes y lograr dominio total); y fase cuatro: transición (establecer control civil y el imperio de la ley; redespliegue).
3. Por ejemplo, Edward C. Mann III, Gary Endersby y Thomas R. Searle, Thinking Effects: Effects-Based Methodology for Joint Operations (Efectos del Pensamiento: Metodología Basada en Efectos para Operaciones Conjuntas), Documento no. 15 de CADRE (Base de la Fuerza Aérea Maxwell, AL: Air University Press, octubre de 2002); Edward A. Smith, Effects Based Operations: Applying Network Centric Warfare in Peace, Crisis, and War (Operaciones Basadas en Efectos: Aplicando la Guerra Céntrica de Redes en Tiempos de Paz, Crisis y Guerra), Information Age Transformation Series, vol. 3 (Washington, D.C.: Oficina del Secretario de Defensa Asistente [Programa de Investigación de Comando y Control (CCRP)], noviembre de 2002); y Christopher Finn, ed., Effects Based Warfare (Guerra Basada en Efectos) (Wiltshire, Inglaterra: Centro de Estudios de Defensa, Doctrina Conjunta y Conceptos, 2004).
4. Incluso lo táctico es sólo fugazmente visible ya que las fuerzas anticoalición (y los insurgentes en general) retienen la iniciativa. No sólo pueden ellos elegir el momento y lugar del ataque, también pueden posponer un ataque hasta que otras condiciones les sean favorables. Por ejemplo en Vietnam los "zapadores" nunca sacaban de la lista un objetivo aprobado—simplemente esperaban hasta que las condiciones fueran favorables.
5. Un diagrama PERT es una herramienta de gestión de proyectos usada para programar, organizar y coordinar tareas dentro de un proyecto. Una metodología similar, el Método de la Ruta Crítica (CPM) desarrollado para gestión de proyectos aproximadamente en el mismo período, ha pasado a ser sinónimo de PERT. La técnica es conocida por cualquiera de los siguientes nombres: PERT, CPM o PERT/CPM.
6. La Técnica Estrategia a Tarea es un método usado para desarrollar requisitos de bajo nivel, a menudo específicos al sistema, para un sistema o capacidad mediante un proceso de descomposición. El método, que a menudo se pone en práctica usando la técnica Despliegue de Función de Calidad es un facilitador, comienza utilizando declaraciones de requisitos de alto nivel, generalmente metas estratégicas nacionales, y después asigna las respuestas contra esos requisitos. Michael R. Bathe y Jeremy D. Smith, "A Description of the Strategy to Task Technique and Example Applications (Una Descripción de la Técnica Estratega a Tarea y Aplicaciones de Ejemplo)", Journal of Battlefield Technology 5, no. 1 (julio de 2002): 32, http://www.argospress.com/jbt/Volume5/5-1-5.htm.
7. El OV-10D es una ilustración, no una recomendación, y se eligió para evitar que el artículo distrajera la atención a una comparación de aviones actuales o "modernos". Las fortalezas y debilidades del OV-10D ofrecen una buena línea de referencia para comparar cualquier futuro avión considerado para tal misión.
8. El OV-10 puede operar de manera rutinaria a bajas velocidades (por ejemplo, 100 nudos). Aunque si es necesario, el avión altamente maniobrable puede esencialmente interrumpir su seguimiento del perfil del suelo mediante un giro con pivote fijo o una técnica de giro más exótica.
9. Además, la intención es dejar el avión detrás. Existen muchos radares infrarrojos de búsqueda avanzada comerciales para exportación, pero muchos otros sensores están restringidos. Un sistema de "repetidor" puede proporcionar los datos necesarios sin obligar a que Estados Unidos proporcione a Irak ciertas tecnologías avanzadas o restringidas.
10. Edward Wong, "El conflicto en Irak: Insurgencia; Bombas matan 47 en estación de policía en la capital iraquí", New York Times, 15 de septiembre de 2004, edición de última hora, A1.
11. Ibíd. La seguridad del perímetro fue mejorada, y se establecieron puntos de control, pero el coche que llevaba la bomba penetró el área y explotó cerca de una fila de postulantes a la nueva policía iraquí.
12. Hay un investigador reconocido que descuenta esto. Sin embargo, también hubo un investigador reconocido que descontó el nacionalismo como un factor en Irak. En última instancia, esto es más un dilema moral que una consideración militar. Los planes deben estar dirigidos por las metas políticas establecidas—es decir, el estado final deseado para la península.
Colaborador
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El Coronel USAF (R) Robyn Read (Licenciatura, A&M University; Maestría, Gonzaga University), es un analista de investigación del Instituto de Investigación del Poderío Aéreo de CADRE en la Base Aérea de Maxwell, Alabama. Sus intereses principales de investigación son las coaliciones, las actividades de guerras pequeñas y las operaciones basadas en efectos. Durante su carrera de servicio activo de 30 años en la Fuerza Aérea, sirvió como controlador aéreo de avanzada, piloto de tanqueros, ingeniero de pruebas de municiones, piloto de investigación, y comandante de escuadrón. También estudió temas de asistencia de seguridad durante dos años mientras estaba asignado al Grupo Militar de los Estados Unidos en Bogotá, Colombia. Ha enseñado en el Air War College, principalmente en las áreas de estrategia, doctrina y poderío aéreo. |
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