Documento creado: 3 de mayo del 07
Air & Space Power Journal
-
Español Segundo Trimestre 2007
|
|
Reseña de Libros |
300 días en Afganistan por Natalia Aguirre Zimerman. Editorial Anagrama, S.A. (http://www.anagrama-ed.es), Pedró de la Creu, 58, 08034 Barcelona, España, 2006, 192 páginas, $15.00.
Un epistolario de correo electrónico escrito en español, 300 días en Afganistán lo eriza a uno con cuentos horripilantes de partos pero consta en su mayoría de breves comentarios acerca de la ropa, compras, comida, el clima, bodas y otros aspectos de la vida cotidiana. Esos registros en el diario, escritos hábilmente, extraen significados fascinantes y más profundos de eventos mundanos. Una observadora perspicaz, la Dra. Aguirre evidentemente tiene un sentido de la aventura. Sus narraciones de una vacación en Irán y sus viajes por los campos afganos son fascinantes. A lo largo del texto ella esparce sarcasmos antimilitares, pero el más extraordinario se encuentra en el prólogo del editor, quien se da el gusto haciendo sermones políticos y críticas gratuitas en contra del Presidente Bush. Refiriéndose a "Bush el torpe" (pág. 74) y destacando desdeñosamente que "ahora los militares están encantados con la idea de dárselas de humanitarios y entregan dos o tres cobijas para tomarse fotos y hacer que el mundo piense que están ayudando mucho" (pág. 74), la autora evidentemente desaprueba la guerra en Irak, que comenzó durante su estadía en Afganistán. Por otra parte, la Dra. Aguirre hace referencias chistosas con respecto a los hábitos de higiene de sus compañeros de trabajo franceses en MSF, concluyendo que "los franceses son bastante ostentosos y arrogantes" (pág. 29). Sin embargo, la autora muestra menos criterio al caracterizar a los talibanes como "un fenómeno que surgió del caos político, pero que creció solamente porque estuvo alimentado por los intereses económicos de los norteamericanos y los europeos" (pág. 52).
El libro presenta evaluaciones opuestas, tanto en cuanto al papel que desempeña la mujer en la sociedad afgana como la actitud del autor hacia los militares. La Dra. Aguirre naturalmente mora en las condiciones de la mujer afgana, que sufre el índice de mortalidad más grande del mundo durante el parto. Ella elogia su fortaleza y sostiene que son menos oprimidas que lo que alegan los medios de comunicación occidentales (páginas 51-53), sin embargo también relata el abuso doméstico sistemático que sufren. Un capítulo describe cómo una madre con varias hijas fue amenazada con divorcio si no producía un hijo (páginas 140–44). Algunos lectores se ven frustrados por la actitud ambivalente de la Dra. Aguirre hacia los militares. A pesar de su oposición con la Operación Libertad para Irak, ella se dio cuenta que la derrota de Saddam Hussein quizás le permitiría a MSF un mayor acceso a Irak, permitiéndole a esa organización ampliar su misión humanitaria. Sus opiniones de la guerra en Afganistán son igualmente contradictorias. La Dr. Aguirre critica con vehemencia a los talibanes y relata cómo algunos de sus miembros casi matan a una de sus enfermeras por ir a la escuela (páginas 99-101), pero muestra poco respeto por las fuerzas militares que derrotaron a los talibanes. Sus comentarios sugieren que las ONG valoran algunos de los servicios que los militares pueden proporcionar pero son cuidadosas de no asociarse muy de cerca con ellos. Algunas de las contradicciones del libro podrían surgir de su origen como una serie de correos electrónicos que narran las vicisitudes de la vida de la autora, pero que también reflejan la asociación algunas veces inestable entre los militares y las ONG.
Aquellos lectores que buscan lecciones militares aprendidas no encontrarán ninguna en 300 días en Afganistán, pero el libro abre una ventana hacia la mentalidad de los integrantes de las ONG. Los antecedentes colombianos de la autora les ofrecen a los lectores norteamericanos y europeos una perspectiva notablemente diferente de la que escuchan todos los días. La prosa ingeniosa, y algunas veces irrespetuosa, de la Dra. Aguirre hacen que su libro sea refrescantemente ameno.
Teniente Coronel USAF Paul D. Berg
Ensayos sobre las Fuerzas Armadas de América Latina por Russell W. Ramsey. AuthorHouse (http://www.authorhouse.com), 1663 Liberty Drive, Suite 200, Bloomington, Indiana 47403, 2003, 268 páginas, $15.95 (tapa blanda).
En vista de su larga carrera militar y académica, el autor está completamente calificado para discutir los asuntos militares de América Latina. En calidad de oficial del Ejército de Estados Unidos en la década de los años 1960, el Dr. Ramsey fue instructor en la Escuela de las Américas cuando ésta se encontraba ubicada en Panamá, y sirvió un período de servicio en combate en Vietnam. Luego fue instructor en la Escuela Superior de Comando y Estado Mayor de la Fuerza Aérea, Base Aérea Maxwell, Alabama, y continuó su afiliación con la Escuela de las Américas (cuyo nombre cambió a Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica (WHINSEC, por sus siglas en inglés) en el 2001 y que en la actualidad se encuentra en el Fuerte Benning cerca de Columbus, Georgia). Su punto de vista como ex militar del Ejército es palpable en el libro, que ofrece unos cuantos conocimientos relacionados con el poderío aéreo.
Haciendo uso de temas subyacentes gemelos—apoyo por el profesionalismo de los militares latinoamericanos y la importancia de una asociación continua por parte de la milicia estadounidense con ellos--Ramsey consistentemente se opone a aquellos que catalogan a todos los militares latinoamericanos de abusadores antidemocráticos de los derechos humanos. En cambio, él explica cómo esos militares han desempeñado papeles importantes en el desarrollo nacional, la protección ambiental y la defensa. Por ejemplo, él destaca que "el récord de fuerzas armadas de América Latina ayudando a sus ciudadanos, desarrollando sus economías y conservando la unidad e integridad territorial de sus naciones es superior al de las fuerzas armadas en regiones comparables en el mundo desde 1830" (pág. 213). Su "regla de dos" (págs. 236-37) refleja la importancia de que Estados Unidos mantenga relaciones militares con sus vecinos del sur. Según el Dr. Ramsey, desde 1830 América Latina permanece como la única región que tiene gastos militares limitados a un 2 por ciento del producto bruto nacional, y el personal de fuerzas armadas es dos por cada 1,000 habitantes (salvo Cuba y Nicaragua). El Dr. Ramsey elogia repetidamente los beneficios de las escuelas militares de Estados Unidos, tales como la Escuela de las Américas / WHINSEC y la Academia Interamericana de las Fuerzas aéreas (ubicada en la Base Aérea Lackland, San Antonio, Texas) en las que se han capacitado a decenas de miles de militares latinoamericanos desde los años 1940. Ramsey concluye que si bien la asistencia militar de Estados Unidos a la región ha sido solamente un 2 por ciento de la ayuda militar al extranjero de la nación, la misma ha producido resultados significativos.
El autor escribió los artículos durante el transcurso de varias décadas, por lo tanto el carácter oportuno de los mismos varía; sin embargo, todos son dignos de leer. Sus comentarios acerca de las operaciones de contrainsurgencia en Colombia parecen un poco desactualizados, sin embargo ofrecen discernimientos útiles. Extraordinariamente, Colombia ha mantenido un gobierno democrático a pesar de décadas de guerra de guerrillas en contra de insurgentes comunistas, grupos paramilitares y capos de la droga. Un estudio minucioso de la experiencia colombiana podría resultar instructivo para países como Afganistán e Irak que buscan forjar instituciones democráticas a pesar de las serias discordias internas. Los artículos en la sección titulada "Fraternidad Democrática-Militar" son particularmente oportunos ya que Estados Unidos debate opciones nacionales-políticas futuras para América Latina. Los ensayos históricos ofrecen un análisis perspicaz de campañas que pocas veces se han analizado.
En este libro uno encuentra muchas virtudes pero pocas fallas. La perspectiva del Dr. Ramsey hace contraste con la inclinación izquierdista en otros estudios de militares latinoamericanos. De hecho, Ensayos sobre las Fuerzas Armadas de América Latina proporciona un remedio útil a obras que pintan un panorama decididamente negativo de esos militares y critican los esfuerzos de entrenamiento de los militares estadounidenses en la región. Los lectores hubiesen agradecido haber contado con unos cuantos mapas, especialmente para complementar los análisis de campañas históricas; se necesita mejorar la revisión de algunos de los primeros capítulos, particularmente en la pág. 96, que incluye la repetición de algunas oraciones; y la información y los argumentos ocasionalmente vuelven a aparecer en múltiples ensayos. Sin embargo, esas distracciones insignificantes no deben disuadir a los profesionales militares que buscan antecedentes y conocimientos de las tendencias militares actuales de América Latina de leer este libro.
Teniente Coronel USAF Paul D. Berg
Las Fuentes de la Conducta Revolucionaria Islámica por Stephen P. Lambert, USAF. Center for Strategic Intelligence Research, Joint Military Intelligence College, Washington, DC, en cooperación con el USAF Institute for National Security Studies, USAF Academy, Colorado Springs, Colorado, 2005, 216 páginas. Disponible en el National Technical Information Service en http://www.ntis.gov/search/product.asp?ABBR=PB2005110415&starDB=GRAHIST. $26.50 (microficha), $41.00 (CD personalizado).
El Teniente Coronel Lambert (un mayor cuando publicó este estudio a inicios del 2005) tiene un interés especial en los asuntos político-militares y las ciencia estratégica militar. Desde 1995, ha publicado tres obras importantes para el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS Occasional Papers números 12, 20 y 46) con un enfoque en el control de armas estratégicas y la estrategia nuclear después de la Guerra Fría. Sin embargo, en esta obra Lambert se diversifica de manera significativa en busca de la respuesta de lo que hasta la fecha son los motivos inexplicables detrás de los ataques terroristas del S-11 en contra de Estados Unidos.
El autor emplea un método de cinco partes que aborda esos temas. El estudio comienza con introspección: un vistazo a las raíces del árbol genealógico intelectual de Occidente. Sobre este punto Lambert concluye que una sociedad como la de Estados Unidos—una condicionada por filosofías de la era seglar—puede comprender preguntas fundamentales de una naturaleza religiosa solamente reconciliándose primero con sus propios prejuicios y bases intelectuales.
En la segunda parte, Lambert ahonda profundamente (con quizás demasiado detalle, empleando el uso extenso de nomenclatura a nivel de seminario) en una comparación entre el islamismo y el cristianismo. Los lectores deben examinar a la ligera esta sección y concentrarse en las 15 páginas de conclusiones. Entre los asuntos claves se encuentran los siguientes: (1) El islamismo y Occidente tienen imperativos históricos y políticos divergentes (por ejemplo, el islamismo adopta la fusión de religión y el estado mientras que Occidente (con su legado cristiano) por lo general hace una diferencia entre los ámbitos seglares y divinos); (2) la historia del islamismo y las exhortaciones teológicas muestran de manera arrolladora que no es una "religión de paz"—el islamismo exige exclusividad, hostilidad e incompatibilidad con todos los que no son musulmanes; y (3) el islamismo es expansionista. "La casa del islamismo" está atrapada en una lucha constante con todos aquellos que no moran en "la casa de la guerra". A diferencia del evangelismo cristiano—que es espiritual—el reino del islamismo es temporal, y a sus seguidores se les exhorta que físicamente conquisten este mundo.
En la siguiente sección (páginas 99-128), Lambert intenta "captar la mentalidad de los fieles islámicos en general" que, según él, está "inundada por el trauma multiplicado por cuatro" de (1) el impacto del colonialismo europeo, (2) las presiones del seglarismo moderno, (3) la impotencia militar y científica comparada con Occidente y (4) influencias tergiversadas de los estados árabes modernos. Este trauma resulta en tensión y malentendido entre el islamismo y Occidente. Estratégicamente—y lamentablemente—esos factores les proporcionan a los islamistas militantes un terreno fértil para el reclutamiento.
El corazón del estudio de Lambert radica en la cuarta parte, "La mente del enemigo" (páginas 129–48). Hasta la fecha, numerosas teorías y caracterizaciones han surgido con respecto a contra quién está luchando Estados Unidos. Más claramente que otros, Lambert caracteriza convincentemente a Al-Qaeda y sus socios como "una vanguardia islámica revolucionaria, cuya meta es nada menos que la transformación total del status quo global" (énfasis agregado, pág. 5). En este contexto, tenga en mete que los términos son sumamente importantes. El Presidente George W. Bush y otros estadistas han declarado que Estados Unidos no está en guerra ni con el islamismo ni con los musulmanes en general—y están correctos. De hecho, Occidente está en guerra con un elemento radicalizado del islamismo—un grupo ferviente de islamistas militantes (algunos emplean el término islámico-fascistas) que consta de más que tan solo musulmanes fundamentalistas, puristas y radicales, ninguno de los cuales necesariamente ha declarado una Jihad, o Guerra Santa, en contra del Occidente. En cambio, Al-Qaeda y otros que se han autodeclarado jihadistas buscan derrotar el orden mundial existente—dondequiera que sea posible y por cualquier medio necesario, incluso el uso del terrorismo—para establecer una teocracia islámica internacional gobernado por un califato revivido. Este enemigo islámico revolucionario ha expresado para que conste su clara intención de emplear armas químicas, biológicas y nucleares en contra de todos los "infieles", incluyendo a civiles inocentes (páginas 138–41). Juntas, las tácticas, blancos y justificaciones, "producen la amenaza militar más seria que Estados Unidos enfrenta en la actualidad" (pág, 148).
Después de su profundo análisis que ayuda a Occidente comprender su propio legado ideológico e intelectual y el de sus enemigos, Lambert concluye con una sección titulada "Siete propuestas para recuperar la perspicacia estratégica". Las propuestas de la uno a la cinco vienen directamente de secciones anteriores, haciendo un resumen de declaraciones fundamentales tales como "las bases teológicas del islamismo producen imperativos expansionistas" y "Estados Unidos está librando una guerra religiosa" (páginas 155, 158). Estos son postulados evidentemente importantes, básicos a todo entendimiento estratégico de la guerra global actual. La sexta y séptima propuestas de Lambert, sin embargo, no siguen el texto y son menos apremiantes. (Tratan la naturaleza singular del movimiento palestino y recomiendan el sufismo como "una alternativa estratégica al islamismo revolucionario" (pág. 165) —como si Al-Qaeda estuviese buscando alterar radicalmente sus creencias básicas.)
En resumen, la monografía de Lambert explora los problemas fundamentales que son centrales al entendimiento de la guerra global contra el terrorismo/guerra prolongada. Él debidamente pone en tela de duda un método "ilustrado" occidental que favorece la negociación o intentos para razonar con las fuerzas de vanguardia islámicas revolucionarias. De manera similar, Occidente no puede engañarse a sí mismo pensando que las causas básicas que motivan el odio del enemigo y los ataques terroristas se pueden resolver fácilmente mediante una renovación del énfasis en la educación, fomentando la distribución equitativa de recursos y proliferando/ compartiendo valores democráticos. Él destaca que muchos de los secuestradores/terroristas del S-11 recibieron su educación en Occidente, eran dueños de negocios rentables y tenían acceso a las libertades y conveniencias de Occidente. Evidentemente, a medida que Occidente continua por este sendero—suponiendo que sus valores aplican universalmente y sin comprender lo que motiva a sus fervientes enemigos.
La motivación estratégica de Lambert para escribir Y: Las fuentes de la conducta revolucionaria islámica fue ofrecer un análisis original de la guerra prolongada—al igual que Kennan hizo al inicio de la Guerra Fría. En 1947 Estados Unidos se unió en torno a un entendimiento claro de la amenaza global comunista. En la actualidad, Occidente enfrenta un enemigo similar cuya meta no es nada menos que el cambio internacional, revolucionario. En términos de análisis, el estudio de Lambert evidentemente es acertado. Sin embargo, a diferencia del artículo de Kennan, que informó directamente a los encargados de tomar decisiones más influyentes de Estados Unidos (resultando en políticas claves tales como el Consejo de Seguridad Nacional 68, Objetivos y Programas de Estados Unidos para la Seguridad Nacional, 14 de abril de 1950), la monografía de Lambert no ha recibido esa visibilidad. De hecho, ya está agotada y está disponible solamente a través del National Technical Information Services (ver arriba). Por lo tanto, falta ver si una cantidad suficiente de líderes o políticos responsables occidentales logran acceso a, y actúan sobre la información clarividente que aparece en este estudio inmensamente valioso.
Coronel USAF Mike Davis
Las Metáforas de una Guerra Perpetua: Estudios sobre Pragmática del Discurso en el Conflicto Armado Colombiano por Fernando Estrada Gallego. Fondo Editorial Universidad EAFIT (http://www.eafit.edu.co/fondoEditorial), Carrera 49, no. 7, Sur-50, Medellín, Colombia, 2004, 173 páginas, $10.00.
Metáforas de una Guerra Perpetua el autor sostiene que las partes rivales en la guerra de guerrillas crónica de Colombia expresan sus puntos de vista políticos mediante discursos basados en metáforas que se pueden interpretar a través del estudio sistemático. El autor, el Dr. Fernando Estrada Gallego, director del Centro de Estudios Regionales en la Universidad Industrial de Santander, Colombia, ha publicado otras obras acerca de las relaciones teóricas entre la filosofía, el lenguaje y la racionalidad. En su libro, él aplica conceptos complejos filosóficos de Aristóteles, Thomas Hobbe, Carl von Clausewitz, Michael Walzer y muchos otros para analizar cómo los discursos influencian a los oyentes y distorsionan la percepción que el público tiene de los acontecimientos. Su análisis es complicado y estrechamente confinado a Colombia, pero los estudiantes dedicados al estudio serio de las operaciones de información podrían encontrar aplicaciones más amplias para sus ideas.El autor analiza minuciosamente las declaraciones públicas formuladas por las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y los grupos paramilitares de la derecha para mostrar cómo esas organizaciones utilizan las metáforas para obscurecer y justificar sus actos violentos. Por ejemplo, la FARC se refiere eufemísticamente a los secuestros en masa sin distinción como "pescas milagrosas", una metáfora derivada del verso bíblico "síganme y haré de ustedes pescadores de hombres" (pág. 87-90). Los miembros de la FARC, por lo tanto, se estereotipan no como secuestradores sino como revolucionarios que llevan a cabos actos inspirados por un sentido religioso. Los grupos paramilitares colombianos emplean artimañas retóricas similares. El Dr. Estrada sostiene que esas metáforas enmascaran falsamente los crímenes, desgastando intelectualmente la capacidad del público de usar un lenguaje normal para entender los acontecimientos. Tal como él lo plantea, "La retórica de la guerra ha generado una desviación de los valores que nosotros los colombianos atribuimos a nuestra realidad diaria que compartimos, y esta desviación corresponde principalmente a los cambios en las palabras y sus significados" (pág. 123). Su enfoque en el poder de las palabras nos recuerda la obra clásica de George Orwell, 1984, en la que el gobierno priva a las personas del vocabulario que necesitan para expresar ideas que podrían retar su autoridad absoluta.
Los lectores que no estén familiarizados con la filosofía y la retórica podrían encontrar difícil de captar Las Metáforas de una Guerra Perpetua. También se preguntarán si el método analítico del autor asume implícitamente que los discursos políticos y las metáforas en realidad están sujetas a un examen racional. Las pasiones se exaltan durante las guerras de guerrillas, pero si uno acepta la noción clausewitziana de que la guerra es una continuación de la política por otros medios, entonces los discursos políticos deben reflejar estrategias intencionales y calculadas para influenciar la opinión pública.
Si bien es desafiante emplear metáforas durante la contrainsurgencia, también es importante. En este libro se exponen conocimientos útiles, pero algunas de sus suposiciones implícitas parecen ser excesivamente lóbregas. El Dr. Estrada crea una imagen desolada de las condiciones políticas y sociales de Colombia, lamentándose de cómo el país cuenta con "una cultura social privada con las tasas de desempleo más altas del mundo, los porcentajes de corrupción más altos y los índices deprimentes de cooperación social" (pág. 31). Uno casi no puede creer que Colombia se encuentra en esos apuros tan horrendos. El autor también se lamenta de los sistemas políticos y sociales heterogéneos del país en términos que casi podrían aplicarse a los Estados Unidos. Colombia verdaderamente enfrenta serios problemas pero ha podido sostener un gobierno democrático a pesar de décadas de guerra de guerrillas—un logro extraordinario. Al escribir sobre el primer término del Presidente Álvaro Uribe, el Dr. Estrada expresa una nota escéptica acerca de cómo el presidente abordará los problemas de Colombia. La impresionante reelección del Presidente Uribe en el 2006 muestra que él es un agente poderoso del progreso nacional. De hecho, el autor reconoce que a pesar de los problemas de Colombia, "contamos con un país lleno de esperanza, retos ante la barbarie y un espíritu emprendedor, con gente capaz de concebir proyectos para un nuevo orden de vida comunitaria.
Aún cuando sus suposiciones son demasiado pesimistas para Colombia, las ideas del Dr. Estrada pueden aplicarse de una manera más amplia de la que él alega. Por ejemplo, al igual que los grupos armados colombianos, los terroristas de Al-Qaeda a menudo tratan de legitimar los actos inhumanos acudiendo a metáforas religiosas. La política de recomendaciones del autor puede que también tenga validez internacional porque si los colombianos pueden hacer que la democracia funcione, también pueden servir como un ejemplo para otros. Con el fin de contrarrestar la fragmentación social y política y disminuir la atracción de los grupos armados, él hace un llamado para más integración de las minorías en la política colombiana. También defiende la descentralización gubernamental para darle poder a las autoridades locales para que contemplen los agravios locales. Esas estipulaciones también podrían aplicar en Irak y en otros países que buscan unificar grupos diferentes; sin embargo, uno debe usar prudencia al hacerlo porque una autoridad de gobierno central débil caracteriza estados como Somalia y Afganistán. Incluso en países democráticos que enfrentan severas interrupciones políticas, el buque del estado necesita mano firme en la caña del timón.
Las Metáforas de una Guerra Perpetua
, un tratado teórico acerca de lo que los militares estadounidenses llaman operaciones de información o comunicaciones estratégicas, es de particular interés porque nuestra experiencia en la guerra global contra el terrorismo muestra la importancia de las actitudes públicas. El libro ofrece un lente conceptual para interpretar las campañas de información en Colombia, pero sus ideas fundamentales aplican a las operaciones de información en general. Demasiado abstracto para practicantes, el libro, no obstante, podría ser propio para teóricos y estrategas avanzados. El Dr. Estrada proporciona el tipo de conocimientos que la Fuerza Aérea necesita a medida que acoge las operaciones ciberespaciales.Teniente Coronel USAF Paul D. Berg
Declaración de responsabilidad: Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de este articulo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de la Fuerza Aérea.
[
Inicio | Email su Opinión a ]