Documento creado: 3 de mayo del 07
Air & Space Power Journal - Español  Segundo  Trimestre 2007


Liderazgo

Punto de Vista de un Perro Viejo

Coronel USAF (R) C. R. Anderegg

Trineo halado por perrosCON EL HOCICO gris y lisiado de las caderas, camino lentamente hacia la alfombra próxima a la chimenea donde doy dos vueltas y me dejo caer, ancas primero y después estiro mis patas delanteras, apoyando el mentón en ellas. He halado todos los trineos que hay que halar; hacia todos los lugares adonde se deben halar, desde las fronteras más agrestes hasta las ciudades más estrambóticas. Equipos de dos, cuatro e incluso 8 y 12 perros. Tensando el arnés hasta que corte, con las patas llenas con cuchillas de hielo, y el aliento arrojando inmensas nubes de vapor. Rozando mis hombros con los de mis hermanos, hemos arremetido y halado juntos, y juntos hemos sentido la recompensa, nada más complicado, de la hermandad—las más simples de las palabras y las más difíciles de lograr. Te miro, fresco de tu adiestramiento inicial y afanoso de halar por primera vez a través de los pasos elevados, y me digo, "Podría decirte todo, ¿pero entonces, dónde estaría el goce de descubrirlo tú mismo?" Sin embargo, debo decirte algo porque quiero que seas mejor que yo.

Nuestro mundo es duro. Un error puede costar una vida. O incluso un equipo completo, que rueda como si fuera uno solo hacia las fauces de una grieta, perdidos para siempre en un abrir y cerrar de ojos. Y no obtenemos ni buscamos clemencia del cruel oponente contra el que luchamos—el frío blanco cegador que siempre espera que nos resbalemos. Sin embargo salimos adelante juntos, mis hermanos y hermanas y yo, y nos cuidamos los unos a los otros. Es el premio de sentir los vínculos ocultos del amor fraternal mientras que halamos de la carga hasta el final de la trayectoria. A veces recibimos una palmadita en la cabeza, aunque no es el premio mundano lo que buscamos. Halamos porque nos han criado y adiestrado para ello, y porque algún anciano cerca del mar pudo haber dicho, "Es una cosa linda que hacer".

Aunque luchamos como un equipo contra ventiscas y pasos de montaña altísimos, dependemos del líder. Puede que nuestro líder no sea el más fuerte ni el más veloz o el más inteligente, pero él o ella ha demostrado algo una y otra vez—que le seguiremos.

Mientras descanso aquí, sintiendo el aliento cálido del fuego que alivia los dolores y estragos de una vida en el sendero, puedo reflexionar en las virtudes—y las dificultades—de ser el líder. Cosas que debes aprender, finalmente, por tu cuenta. Pero puedo ayudarte a que aprendas un poco más rápido si escuchas y entiendes las palabras del viejo perro que ha halado desde cada posición del equipo y—sí, incluso algunas veces, unas cuantas veces gloriosas—ha vivido el placer de halar desde el frente y completar el trabajo.

Antes de que puedas ganar el respeto de dirigirnos, primero debes ser un excelente seguidor, y un seguidor excelente es siempre primero: el primero en dejar una cama tibia, el primero en alejarse del tazón del desayuno, el primero en alistarse para el arnés, y el primero en animar al perro del costado. Aunque, y muy importante, debes ser el primero en estudiar. ¿Qué significado tiene el clima? ¿Las nubes altas? ¿El viento del sur y del norte? ¿Cómo hala el equipo en la nieve suave? ¿La mojada? ¿El hielo? Debemos conocer a nuestro enemigo, el frío, mejor de lo que conocemos a nuestro propio pelotón.

No obstante, no es suficiente ser el primero como seguidor; también debes ser el último. El último en quejarse. El último en sentarse. El último en dormir. Y siempre, siempre, el último en preguntar, ¿Por qué yo?"

Mientras estudias, es natural que busques al mejor maestro, y su nombre es Fracaso. No aprendemos nada de nuestros éxitos. Un retozo corto en un sendero suave con una carga liviana se olvida fácil. ¿Crees que soy un líder? Mira las cicatrices de mi cara—la punta que falta en mi oreja, perdida ante una mordida de una madre viciosa a cuyo cachorro fastidié. Ésta no es la cara del éxito; es la cara de la vida, de las lecciones aprendidas, y, ay de mí, vueltas a aprender. Tú también sufrirás estos fracasos. Y cada uno de ellos te hará más fuerte y capaz de halar más lejos y más duro que nunca. Hasta que el tiempo te alcance—y para eso no hay cura.

Aún así, a lo largo del camino, continúa estudiando. Haz tiempo para estudiar. Mira cómo corren los perros esquimales (Unuit), pero los del trampero son diferentes—tal vez no sean tan rápidos pero tienen más resistencia. Mientras halas como seguidor, aprende de ellos; aprende de todos ellos. Debes estudiar cómo se desliza el trineo en la curva y cómo reaccionan los del frente, detrás y a tu costado. ¿Se asusta tu hermano del cuchillo del viento frío? ¿Te hace perder el equilibrio tu hermana? Hay muy poco tiempo para aprender antes de que puedas ser el que impulsa en el frente.

Aprenderás que hay diferentes clases de perros líder. Algunos consideran a su equipo como una bendición, un equipo que puede realizar el trabajo y hacerlo con seguridad. Otros consideran al equipo como una carga, un grupo que nunca hace bien las cosas y necesita que los pellizquen constantemente. Pero no tengo tiempo para pensar en los gruñidos y pellizcos porque sus equipos, desafortunadamente, fracasan cuando hay mucho en juego. Quiero que sepas lo que sé antes de que me enrolle y duerma mientras tú sales con el viento cortante.

Como el perro líder, debes trabajar más duro. Los perros caseros piensan que la posición de líder es la más fácil—que las correas en la parte trasera deben ser las más firmes mientras que el perro líder sólo tiene que "guiar" al equipo, con su arnés suelto y cómodo. Esto puede funcionar en un día claro y en un sendero fácil, pero no cuando el trabajo es difícil. Recuerda tus días en la parte trasera, cuando se necesitaba cada onza de fortaleza de todo el equipo. Un holgazán es una carga; un líder holgazán puede ser una calamidad.

Como perro líder, debes ser el que impone disciplina, a veces incluso durante el trayecto—pero el mejor momento es más tarde, alejado del equipo. Recuerda que tu meta es mejorar el comportamiento; un perro escarmentado halará duro para recobrar su puesto en el equipo, pero un perro humillado está arruinado para siempre. Antes de gruñir al errante, primero mírate a ti mismo. ¿Adiestraste correctamente al trasgresor? ¿Le proporcionaste el equipo correcto? Casi todos nosotros halaremos hasta que revienten nuestros corazones; pero si uno no lo hace, con frecuencia es falla del adiestramiento o del equipo más que de la actitud. Pero debes imponer disciplina en su momento; nadie más lo hará porque es tu trabajo.

El carácter que desarrollas como seguidor es el que brota cuando eres el líder y el sendero está helado, el viento es brutal y el trineo es muy pesado. No es el momento de ser un solitario, ni descuidado ni miope. Aprende de mi experiencia: un líder puede desarrollar carácter en el equipo. Él o ella sólo necesita mostrar a sus miembros los beneficios del esfuerzo, coraje, desinterés, devoción y excelencia, y ante estas cosas ellos responderán con todo su corazón.

Debes saber en qué crees antes de que el sendero se vuelva difícil. ¿Crees en tu hombre? ¿En tu equipo? ¿Morirías en las correas por ellos? Haz estas preguntas ahora porque cuando el oso blanco haga círculos en tu campo en la noche y después se abalance, como un espectro fulminante y clamoroso de diablo, ya es demasiado tarde. Debes estar listo para luchar en un instante o arriesgar alejarte gimiendo con el rabo entre las piernas.

He guardado para el último lo más importante que debes aprender, y eso es la integridad. El líder es el primero en ponerse las correas y el último en quitárselas. El líder come de último y es el que come menos. El líder trata a todos los miembros del equipo con imparcialidad meticulosa. El líder fomenta el afecto para el equipo pero nunca para sí mismo. El líder es honesto, y esto es importante repetirlo—el líder es honesto. Más que cualquier poder que tenga, el líder es más sensato con la autoridad al dirigir el equipo hacia el peligro.

Ahora debes ir y dirigir al equipo mientras descanso. Has estudiado duro y aprendido mucho durante tu vida como seguidor. Durante las largas noches de invierno, te has acurrucado cerca del equipo y escuchado una y otra vez el relato de historias de cómo evolucionó nuestra raza orgullosa hasta llegar a ser la mejor de todas las que existen. Tus sueños han sentido la agonía de cruzar los pasos elevados y los placeres de los cachorros en la primavera. Tu historia te hará sabio, y tu herencia hará que sientas orgullo. No tengas miedo de fallar. A medida que se acumulen las cicatrices en tu cabeza, deja que te hagan recordar la vida difícil que has elegido y las gloriosas batallas que trajo.

Confío en ti.


 Colaborador

El Coronel USAF (R) C.R. Anderegg

El Coronel USAF (R) C.R. Anderegg (Licenciatura, Hobart Collage; Maetría, Troy University), es director de Políticas y Programas de Historia y Museos de la Fuerza Aérea, Cuartel General de la Fuerza Aérea, Pentágono. Anteriormente, fue estratega de poder aéreo y espacial en el Proyecto Checkmate durante la planificación y ejecución de las Operaciones Paz Duradera y Libertad para Irak. Sirvió en el servicio activo de la Fuerza Aérea durante 30 años, al mando de una escuadrilla de F-15 y en dos ocasiones como comandante de un grupo de combate. El Cnel Anderegg es un antiguo piloto instructor de Aviones de Combate F-4 y voló más de 3,700 horas en el F-4C/D/E/G y en el F-15A/C/E, incluyendo 170 misiones de combate durante la Guerra de Vietnam. Después de su retiro de la Fuerza Aérea, escribió un libro titulado The Ash Warriors and Sierra Hotel: Flying Air Force Fighters in the Decade after Vietnam.

Declaración de responsabilidad: Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de este artículo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de la Fuerza Aérea.


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