Air & Space Power Journal - Español Segundo Trimestre 2001

 


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Bibliografía

Reseñas de libros de interés para nuestros lectores


El hombre que no lee buenos libros no tiene ninguna ventaja sobre el hombre que no sabe leer.

Mark Twain


El Láser Aerotransportado: Proyectiles De Luz (Airborne Laser: Bullets of Light) por Robert W. Duffner, Plenum Publishers (http:// www.wkap. nl), 233 Spring Street, New York, New York 10013-1578, 1997, 398 páginas, $34.95.

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Antes de que la Fuerza Aérea concibiese el laboratorio aerotransportado de rayo láser, personal de dicha Institución así como contratistas y Científicos trabajaron en la Base Aérea de Kirtland, Nuevo México, con el fin de desarrollar un rayo láser capaz de derribar un misil. El bien documentado relato de Robert Duffner correlaciona la física con el testimonio de aquellos que participaron en el programa para trazar el desarrollo del rayo láser con fines militares desde 1.958. La finalidad, todavía vigente, era desarrollar un arma capaz de destruir un misil en vuelo. Para ello, se requería, no solamente de un potente rayo láser sino también de un mecanismo que permitiera seguir y enfocar el objetivo de rápida trayectoria. Todas las piezas del sistema fueron desarrolladas en Kirtland en un período de tiempo de 30 años.

Siguiendo con el propósito fijado de desarrollar el rayo láser con fines militares, se fueron probando y perfeccionando, en las dos décadas siguientes, los químicos y los elementos ópticos de dicho dispositivo. En 1.969, el General John Ryan, Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, autorizó un incremento de fondos y facilitó el camino para las pruebas encaminadas a la realización del proyecto. Hans Mark, Secretario de la Fuerza Aérea y Harold Brown, Secretario de la Defensa, respaldaron dicho programa.

Después de mucho trabajo, la mayoría de los componentes del rayo láser, sometidos a prueba de laboratorio, fueron ensamblados en un avión, el NKC-135. Un segundo proyecto, el KC-135, fue modificado para diagnosticar y recibir datos telemétricos, tanto de laboratorio como de blancos perseguidos. En el caso de una explosión, debido a los químicos presurizados utilizados en la prueba de conducción del rayo láser, el avión-diagnóstico determinaba lo sucedido. Después de los ensayos que acompañaron regularmente estas pruebas de alta tecnología aparecieron el AIM-9 Sidewinder y el avión teledigitado BQM-34.

Posteriormente a estos sucesos, en 1.983, el laboratorio volante continuó siendo el centro de experimentos con rayo láser. Sin embargo, en 1.984, el aparato fue llevado a la base de Kirtland, en 1.988 dejó de volar y, en la actualidad, forma parte del Museo de la Fuerza Aérea en la Base Aérea de Wright-Patterson, Ohio. Este programa exitoso dió a la Fuerza Aérea su primera generación de aparatos vanguardistas de rayos láser. Actualmente, la Fuerza Aérea está trabajando en un sistema de segunda generación, un laboratorio aéreo, montado en un 747-400F, el cual entrará en circulación en el año 2.006.

Este libro, "EL LASER AEROTRANSPORTADO", indudablemente provee la mejor historia sobre el desarrollo del láser espacial y, es por ello, que lo recomiendo altamente a los Oficiales de la Fuerza Aérea interesados en las aplicaciones del rayo láser. Este relato, bien ilustrado, de un suceso tecnológico, cubre todo el proceso evolutivo del láser espacial, los problemas encontrados y las soluciones aportadas, todo, en un lenguaje apto para aquellos que no son científicos.

Cap. Gilles Van Nederveen, USAF
Maxwell AFB, Alabama

El Colapso de las Fuerzas Militares Soviéticas (The Collapse of the Soviet Military) por William E. Odom. Yale University Press (http://www.yale. edu/yup), P.O. Box 209040, New Haven, Connecticut 06520-9040, 1998, 544 paginas, $37.50.

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William E. Odom, un oficial retirado del Ejército y erudito en asuntos de la Unión Soviética Rusa, presenta un nuevo y bien documentado libro sobre el cómo y el por qué del colapso de las Fuerzas Militares Soviéticas y su correlación con la caída de la misma Unión Soviética. En un estilo conciso y entretenido, Odom explica por qué el Ejército Soviético, considerado, en alguna ocasión, como la bestia temida y amenazante para Europa Occidental expiró al igual que la Unión Soviética y el Partido Comunista. En eso, su visión analítica difiere de muchas otras registradas anteriormente. Odom considera que el estudio de la fuerza militar de cualquier país no debe hacerse fuera de su contexto social y económico y, concluye que esto es particularmente importante en el caso de Rusia y de la Unión Soviética. Examinando la política, la economía y el aspecto militar de ambas, al igual que su interrelación, Odom saca conclusiones acertadas acerca de la naturaleza de las Fuerzas Militares Soviéticas, sin correr el riesgo de dejar por fuera información importante alguna.

Para esbozar esta teoría, el autor prepara el terreno, proporcionando al lector el entendimiento de la complicada organización del aparato militar soviético, del Partido Comunista, de la economía y del Estado. Para ello, examina estos temas, en forma separada y por capítulos independientes. Odom, conceptúa sobre la percepción del Marxismo como una teoría de guerra y justifica la visión de Lenin respecto a su compatibilidad con los escritos de Clausewtiz. Después de eso, él revisa la estructura militar soviética en su organización interna, su poder político y sus acuerdos militares e industriales desarrollados en forma permanente. Durante este proceso, Odom acentúa su propia posición en algunas aéreas de controversia. Por ejemplo, él concluye que los objetivos de la Unión Soviética en el terreno del control de armas, antes del régimen de Gorbachev, no estaban relacionados con la estabilidad estratégica de la Europa Occidental sino que estaban más bien encaminados a solucionar problemas sobre la estructura económica soviética y a retener y a incrementar una ventaja militar. Lo anterior, en contravía con las dos tendencias del momento: el liderazgo de la Unión Soviética en el terreno militar o la concepción estadounidense sobre la estabilidad estratégica basada en la teoría de la disuasión, a las cuales no se les dió la importancia debida. Odom reconoce que muchos de sus conceptos contradicen algunas ideas convencionales sobre el militarismo soviético. Sin embargo, su planteamiento acompañado de nuevas evidencias, basadas en archivos encontrados y en entrevistas con oficiales superiores del Ejército Soviético le permiten llegar a estas conclusiones plausibles.

Para finalizar, Odom concluye que tres variables estructurales -el deseo de un imperio, el aspecto militar y la economía- constituyeron no solamente una obsesión para la Unión Soviética sino que fueron el motor de conducción de la política de la Rusia Tsarista desde los tiempos de Pedro el Grande. Rusia aspiró constantemente a constituirse en un Imperio. Para ello, necesitó de una fuerza militar capaz de capturar nuevos territorios, controlarlos y defenderlos. La consolidación del aparato militar proporcionó un incremento en la demanda que permitió a la economía rusa crecer hasta cierto punto. Pero el temor Tsarista de introducir en el país ideas occidentales, liberales y democráticas, condujo a una economía controlada por el Estado, con todas las deficiencias que de ello se deriva. La Rusia Tsarista legó esta herencia a la Unión Soviética y Odom afirma que estas estructuras variables aún subsisten en la Rusia post-soviética. Al final, Odom predice que si la actual Rusia Federal renuncia a esta histórica visión de Imperio, necesitará sólo de una pequeña fuerza militar, lo cual propiciaría las condiciones favorables para una mejor reforma de su economía. Pero si Moscú persiste en esta idea de Imperio, la economía rusa y la inercia militar forzarán al país a continuar viviendo en el futuro, su cuestionable situación del pasado.

El libro El colapso de las Fuerzas Militares Soviéticas provee un nuevo y profundo estudio de uno de los eventos más importantes del siglo veinte. Recomiendo esta obra a los lectores interesados en el militarismo soviético y su correlación con los aspectos políticos y económicos de la nación, al igual que a aquellos interesados en el mundo de los negocios y en el papel que Rusia podría desempeñar en este campo.

Maj Peter W. Huggins, USAF
Washington, D.C.

Ojo en el Cielo: La Historia del los Satélites Espía CORONA (Eye in the Sky: the Story of the CORONA Spy Satellites), editados por Dwayne A. Day, John M. Logsdon, y Brian Latell. Smithsonian Institution Press, 470 L’Eenfant Plaza, Suite 7100, Washington, D.C. 20560, 1998, 303 páginas, $29.95.

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Una crónica extraordinaria de la historia militar y la Oficina de Reconocimiento Nacional (NRO), Ojo en el Cielo describe los primeros años de CORONA, el primer programa espacial de fotoreconocimiento de los Estados Unidos. El libro es una recopilación de 11 artículos, cada uno enfocando un aspecto diferente del programa ya de información pública de los satélites espía. En los anales de transacciones de la conferencia para remover la clasificación de CORONA, que se llevó a cabo en la Universidad George Washington en Mayo 1995, dio el génesis de este libro. La descripción y cronología del programa - sus pugnas y los éxitos que directamente afectaron la política nacional - van más allá de solo ilustrar a ser verdaderamente extraordinarios.

Después de la segunda guerra mundial, RAND publicó una serie de estudios, y entre ellos se encontraban varios que describían posibles usos militares para los sistemas espaciales. Estos estudios se combinaron para formar la base tecnológica del primer sistema militar en el espacio, denominado Sistema de Armas 117L. Los satélites televisarían las imágenes, en el tiempo real, desde un satélite. Poco después del inicio del programa, la capacidad para perfeccionar esta nueva tecnología trajo incertidumbre, y la mucho más práctica, CORONA con película filmada fue añadida al WS - 117L. CORONA era un recurso temporal hasta que el sistema de observación de proyectiles y satélites (SAMOS) estuviese en órbita y funcionando, pero SAMOS nunca materializó. Debido a eso y el éxito asombroso que tuvo el proyecto, CORONA prosperó.

El primer éxito de CORONA fue la misión 13, sucedió en Agosto de 1960, aunque no llevaba película. Los primeros 12 vuelos habían fracasado, pero la presión para lanzar era tan grande que los equipos arreglaron lo que pudieron e hicieron un nuevo lanzamiento, frecuentemente con información incompleta sobre los fracasos anteriores. La misión 14 devolvió película con todo éxito el 19 de Agosto de 1960. La película del vuelo mostró más cobertura de terreno que todos los 24 vuelos de U-2 combinados, y pronto se desmintió la "diferencia en misiles", de la misma manera en que el U-2 había desmentido la "superioridad en bombarderos". La edad de la inteligencia espacial había llegado.

Responsable de la operación de CORONA y de la NRO, era una agencia dirigida conjuntamente por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, y no fue reconocida hasta 1992, 31 años después de su establecimiento. Con anterioridad, la constatación de armas, que se hizo casi enteramente desde el espacio, se atribuyó a "los medios técnicos nacionales," una manera bonita de decir, "No les vamos a decir, pero es técnico." Así, además de la selección de blancos estratégicos, la constatación de armas llegó a ser un papel clave para los satélites CORONA. Sin los satélites, el resultado de la guerra fría podría haber sido dramáticamente diferente.

Al cabo de todo, CORONA fue un éxito enorme. De 145 lanzamientos, 120 tuvieron éxito. Cuando se considera que los primeros 12 fracasaron durante el arranque del programa, estas estadísticas son impresionantes aún hoy en día. Las tecnologías de CORONA fueron valiosas y tuvieron efectos duraderos sobre otras actividades. Por ejemplo, podemos encontrar las cámaras y sensores de CORONA en la nave espacial Apolo y los orbitadores lunares. Los otros subsistemas fueron incorporados en los planos de los U-2 y SR-71, todavía en el uso en las postrimerías de CORONA.

Ojo en el Cielo bombardea el lector con muchos detalles de los primeros programas espaciales de inteligencia y de la política y desafíos de aquellos días. Las percepciones y recuerdos de algunos de los verdaderos precursores de las actividades de inteligencia espacial se combinan con descripciones fascinantes de los satélites y sus cámaras de fuera de este mundo. El lector también recibe una descripción del programa de reconocimiento espacial Soviético. En breve, el libro nos da una crónica excelente de los principios de las actividades militares en el espacio, sus batallas tras bambalinas durante la guerra fría, y sus efectos importantes sobre los sucesos mundiales.

Cualquier persona que este interesada en el espacio o historia militar encontrará este libro espléndido. Arroja nueva luz sobre muchos sucesos que formaron nuestra nación y el moderno ambiente militar. Los hombres y mujeres del aire podrán tener un mejor entendimiento de la relación que existe entre el reconocimiento estratégico y la política nacional y ganaran una mejor comprensión del mundo moderno y la historia militar. El libro ofrece una buena panorámica de la guerra fría y sus guerreros de alta tecnología. De beneficio particular es la completa presentación de esos temas que anteriormente se consideraban tabú, esos programas "negros" del espacio, que antes se conocían únicamente en rumor y conjetura.

Capt. James W. Hardy, USAF
Kirtland AFB, Nuevo México

Los Centinelas de América en el Espacio: Satélites DSP y la Seguridad Nacional (America’s Space Sentinels: DSP Satellites and National Security) por Jeffrey T. Richelson. Kansas University Press (http://www.kansaspress.ku.edu), 2501 West 15th Street, Lawrence, Kansas 66049-3905, 1999, 329 páginas, $35.00.

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Jeffrey T. Richelson, uno de los socios mayores del Archivo Nacional de Seguridad, ha escrito varios libros sobre la comunidad de inteligencia Estadounidense y sus recursos para recabar de datos. Su más reciente trabajo, Los Centinelas de América en el Espacio, ofrece una perspicaz e informativa visita al perfeccionamiento y uso de satélites infrarojos (IR) y el persistente impacto que continúan teniendo sobre la seguridad nacional Estadounidense. Los lectores que incluyan este libro en sus bibliotecas personales encontrarán las más de 50 páginas de notas finales y tres apéndices de datos sobre el Programa de Apoyo de Defensa (DSP) una fuente inapreciable para la investigación adicional sobre el espacio y temas conexos. Me impresionó que su estilo de redacción teje efectivamente historia, geopolítica, y la jerga técnica, de tal suerte que este trabajo puede ser apreciado no solamente por la gente que se desempeña en los campos de carrera de inteligencia y del espacio sino también a una sección más amplia que incluye operadores, estrategas, e ingenieros.

Este libro consta de tres secciones distintas. Los capítulos del uno al cinco presenta los asuntos relacionados con el despliegue de satélites DSP y la vindicación de los proponentes del programa. Los capítulos del seis al 10 cubren la utilización y evolución técnica de los satélites DSP como respuesta a los cambios en el ambiente geoestratégico. Los capítulos del 11 al 13 comentan sobre el debate de los potenciales reemplazos a los satélites DSP. El autor concluye la sección final presentando las misiones futuras del sistema de reemplazo de los satélites DSP: Sistema Infrarrojo Instalado en el Espacio (SBIRS).

Richelson abre el libro con el génesis de la guerra fría y la abundancia información sobre los cohetes V-2 obtenida por el ejército de los Estados Unidos de las instalaciones Alemanas de investigación y realización de misiles en Peenemünde, Alemania. Luego se da la vuelta y nos pone en los años que siguieron al sputnik y la discusión sobre la factibilidad de establecer satélites en el espacio que sirvan de alarmas adelantadas de advertencia como medios más efectivos para descubrir la emergente amenaza de los lanzamientos de cohetes ICBM Soviéticos, que los radares situados en tierra. Su enfoque vuelve hacia al torbellino de pruebas operacionales, discusión en el Congreso, cuestiones de contratistas, y la fricción entre los líderes en la cúpula de defensa sobre la potencialidad de despliegue del precursor DSP, el Sistema de Alarma de Defensa contra Misiles. Lo qué hace este tercer capítulo interesante son los paralelos que uno puede trazar con la controversia reciente que circunda el propuesto despliegue de una defensa nacional contra misiles. Los capítulos que siguen cubren sucesos que conducen al despliegue operacional de la constelación DSP y los obstáculos encontrados a lo largo de la realización.

La segunda parte del libro habla de los mejoramientos que se hicieron a los sensores de los satélites DSP a través de los años para acomodar cambios en la doctrina Estadounidense y las estrategias de combate de la guerra nuclear. Acompañando estos cambios en la doctrina se encuentra la rivalidad entre las armas sobre la diseminación de información de eventos tácticos detectada por satélites DSP. Richelson resume la falta de cooperación de la Fuerza Aérea como "debida más por miedo a comprometer la misión primaria del DSP para advertir de un ataque estratégico que a la resistencia para compartir un recurso clave de la Fuerza Aérea con una arma rival" (p. 105). El capítulo 10 lo dedica al uso de la información recabada por los satélites DSP en apoyo de las operaciones aliadas durante la operación Tormenta de Desierto. Este capítulo describe como la información de los DSP se usó a eficazmente resaltar las ubicaciones Iraquíes de lanzamiento, permitiendo más rápido contraataque por las fuerzas aliadas. También explica como se usó la detección por los satélites DSP de los cohetes Scud que ya venían para poner al tanto a las baterías de cohetes Patriota. Curiosamente, este uso exitoso de la información recabada por los satélites DSP durante la guerra del Golfo "los convirtió en el blanco de la critica como parte de la discusión sobre la necesidad de un sistema nuevo" (p. 175).

Los capítulos iniciales de la sección final tratan de las batallas políticas entre los servicios y entre las agencias, surgidas de la indecisión respecto a la tecnología apropiada para reemplazar los satélites DSP. La miríada de documentos e información obtenida por Richelson bajo la Ley de Libertad de Información del Comando Espacial de la Fuerza Aérea y del Comando Espacial de los EE.UU. ofrece a los lectores una silla de primera línea al choque de personalidades entre quien enérgicamente defienden el DSP y aquellos que dicen su desempeño durante la guerra del Golfo fue una chiripa – y por lo tanto se necesita reemplazarlos. Como bien pueden esperar los lectores el último capítulo habla del programa SBIRS y como continuará apoyando las misiones DSP de temprana alarma, aunque en un ambiente geoestratégico radicalmente diferente, donde el interés ha cambiado de la advertencia estratégica a la contra proliferación, intereses específicos del teatro, y constatación de acuerdos.

Los Centinelas de América en el Espacio es el único libro que cubre exclusivamente el empleo de satélites DSP desde que Desmond Ball publicara en 1987 Una Tema de Discusión: La Estación de Satélites de EE.UU. en Nurrungar. El trabajo de Richelson’s nos da una historia detallada del empleo de los satélites DSP; más importante aún, nos ha contado la historia de su utilización exitosa desde el fin de la guerra fría. Este libro debe ser leído por quienes tienen el deseo de discutir inteligentemente los puntos que rodean el empleo y utilización de espacio para estacionar sensores IR. Felicitamos a la Kansas University Press y al Sr. Richelson por compartirlo con el resto de nosotros.

Capt Clifford E. Rich, USAF.
F. E.Warren AFB, Wyoming


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