Air & Space Power Journal - Espaol Otoo 1996

Las Operaciones Psicolgicas 
la Guerra del Golfo Prsico

Dr. Frank I. Goldstein

Las Operaciones Psicolgicas han sido parte de la estrategia militar desde la primera vez que los ejrcitos tomaron los campos de batalla. La aplicacin de operaciones psicolgicas por ambas partes durante la reciente Guerra del Golfo Prsico representa el captulo ms reciente en una larga historia de operaciones psicolgicas realizadas como parte integral de la estrategia militar.

Para comprender mejor el impacto de las operaciones psicolgicas, tanto en los combatientes como en los no combatientes, es importante repasar someramente no slo la definicin sino tambin sus antecedentes histricos. Se define como Operaciones Psicolgicas el conjunto de medidas persuasivas en tiempos de paz o de guerra que se conciben con el fin de influir en las actitudes, opiniones y comportamiento de las fuerzas contrarias, sean stas civiles o militares, con el propsito de alcanzar los objetivos nacionales.

Estados Unidos establece claramente la distincin entre un programa informativo internacional a nivel estratgico y las operaciones psicolgicas a nivel tctico o de campo de batalla. La informacin internacional es parte de la diplomacia pblica y por lo general, es una funcin de grupos de trabajo intergubernamentales. Estos grupos intergubernamentales se renen peridicamente para clarificar las polticas pertinentes a la informacin a la luz de los acontecimientos sociopolticos del momento. Durante la crisis del Golfo Prsico, y a partir de la invasin que sufri Kuwait por parte de Iraq ocurrida el 2 de agosto de 1990, estos grupos se reunieron y continuaron reunindose despus de haber entrado a la guerra la Coalicin de Naciones el 17 de enero de 1991, con la finalidad de establecer la orientacin estratgica que se le ofrecer a los planificadores de dicha Coalicin.

En la realizacin de operaciones psicolgicas militares, los comandantes utilizan diversas tcnicas tales como la diseminacin de informacin por medio de altavoces y el lanzamiento de volantes, con el objetivo de generar una Afuerza multiplicadora sin tener que incrementar su ndmero de efectivos. Los que conceptualizan las operaciones psicolgicas no tratan con la radio internacional, la televisin o el cuerpo de periodistas. Para propagar sus ideas tienen que ingeniarse sus propios medios de comunicacin. Y asvemos que utilizan casi todos los medios disponibles para lograr sus fines, y en los crculos occidentales, estas personas se preocupan de la veracidad de la informacin que difunden a manera de ganarse la credibilidad de la audiencia a quienes desean llegar.

A diferencia de los Estados Unidos, el sistema de propaganda iraques piramidal, en cuya cima se sienta Saddam Hussein. El control se concentra en la cima y en la base funcionan diferentes clulas que se desenvuelven tanto de manera pdblica como encubierta. Un aspecto sobresaliente de la propaganda iraqu es el empleo de palabras y frases de connotacin religiosa. Las tcnicas de la propaganda iraqu durante la crisis del Golfo Prsico reflejan el mismo estilo utilizado antes del conflicto, que consista en recalcar el simbolismo religioso, el nacionalismo rabe y las alabanzas a Saddam Hussein.

Tradicionalmente el liderazgo iraqu es el que establece los objetivos de la propaganda nacional. Durante la primera semana siguiendo a la invasin de Kuwait, Iraq estableci un nuevo objetivo nacional: el de retener permanentemente a Kuwait como parte de Iraq.

Su propaganda se origina en el Ministerio de Cultura e Informacin (MCI) bajo la estricta supervisin del Partido Ba'ath, del Concejo del Comando Revolucionario (RCC) y del propio Saddan Hussein. El sistema propagandstico iraqu se concibi con apego al modelo sovitico y es muy similar al de la mayora de los sistemas totalitarios.

Los iraques escogieron los siguientes cuatro objetivos para su primera campaa propagandsta:

Justificar sus medidas invasionistas de Kuwait
Obtener el apoyo de las masas rabes
Desanimar a las naciones de participar en el embargo impuesto por las Naciones Unidas
Desanimar o impedir los ataques militares sobre Iraq.

Las consignas que aparecen a continuacin son ejemplo de los cuatro objetivos que se mencionan arriba:

Las fuerzas revolucionarias de Kuwait han solicitado ayuda a Iraq
Iraq es el lder de los rabes oprimidos
El occidente le niega al pueblo de Iraq la comida y medicamentos que necesita
Iraq se retirar de Kuwait en poco tiempo

El Ministerio de Cultura e Informacin distribuy estas consignas a los diferentes medios de comunicacin para su diseminacin. Este sistema funcion de maravillas y permiti a dicho Ministerio y al Partido Ba'ath a cargo de coordinar las campaas, no slo reaccionar a los indicadores de impacto correspondientes a las campaas realizadas sino poder iniciar nuevas campaas en corto plazo. Algunas de estas campaas se distribuyeron selectivamente a fin de incrementar el agotamiento en la poblacin objeto de la propaganda, mientras que otras utilizaron todos los medios de comunicacin para asegurar la ms amplia diseminacin posible en el perodo de tiempo ms breve.

Muy pocas restricciones se impusieron en el tipo de material propagandstico que poda utilizarse o su contenido. Cuando fue necesario, simplemente se falsific la documentacin aludida. En el sistema de propaganda iraqu el esfuerzo realizado en promover los fines gubernamentales no tiene lmites. Cabe agregar que sus campaas no estaban obligadas a cumplir ninguna lgica o forma. Era muy aceptable denunciar un da el bombardeo de las Fuerzas Multinacionales (MNF) como ineficaz y al siguiente da denunciar el bombardeo como muy daino. La olvidada precisin de los bombardeos dependa de la forma en que mejor pudiera contribuir a los fines de la propaganda.

Es importante recordar que las operaciones psicolgicas en el mbito militar no es nada nuevo. A lo largo de la historia militar las operaciones psicolgicas se han hecho sentir en las campaas de guerra. Muchas veces dichas operaciones psicolgicas se integraban al plan de despliegues y evoluciones del comandante, sin que por ello se les tildara de operaciones psicolgicas y sin el beneficio de mucha preparacin y planeacin.

La modalidad moderna de planificar las operaciones psicolgicas comprende, adems, un anlisis del objetivo. Este anlisis consta de varias fases. La primera fase identifica las posibles audiencias a las que puede dirigirse la campaa. Una vez identificadas se analizan aquellas caractersticas tpicas de la audiencia, tales como su vulnerabilidad, susceptibilidad, condiciones y efectividad. La vulnerabilidad comprende los cuatro factores psicolgicos que afectan a la audiencia objetivo: percepcin, motivacin, agotamiento y actitud. La susceptibilidad comprende el grado en que a dicho grupo objetivo pueda ser afectado en su nimo por la propaganda. Las condiciones comprenden todos los factores medio ambientales - social, econmico, poltico, militar y fsico  que tienen alguna influencia sobre la audiencia escogida. La efectividad la determina la capacidad de la audiencia particular de reaccionar al objetivo de las operaciones psicolgicas en la forma anticipada. Una vez logrado lo anterior, los que conciben las operaciones psicolgicas buscan determinar el objetivo psicolgico especfico que respalde el objetivo a nivel nacional.

El ejemplo clsico que se tiene de cmo supuestas operaciones psicolgicas fueron planeadas y se aplicaron en la batalla, aparece en los escritos del estratega chino Sun Tzu. Sun se propuso subyugar a su enemigo "sin disparar un tiro."  Encontramos otro ejemplo en los famosos alardes de Genhis Khan (el general mongol Temujin) quien debilitaba la voluntad combativa del enemigo diseminando rumores acerca de la fuerza y ferocidad de su propio ejrcito. Su planificacin fue sencilla , sobresaliente y eficaz. 

En la Guerra de Secesin de los Estados Unidos, ambos bandos del conflicto dirigieron sus campaas de influencia a Inglaterra con la esperanza de ganar apoyo para sus respectivas causas. Queda la duda si estas campaas fueron planificadas formalmente y si se le asignaron los recursos adecuados para llevarlas a cabo. Sin embargo, lo que s sabemos es que el Norte tuvo xito al lograr que Inglaterra restringiera su apoyo al Sur. Cabe agregar que el Sur conserv algn apoyo por parte del Reino Unido a lo largo de la guerra a pesar de los esfuerzos del Norte en su contra.

Durante la I Guerra Mundial, las operaciones psicolgicas adquirieron formalidad. Casi todos los pases involucrados en la guerra utilizaron alguna forma de propaganda en sus estrategias y sus tcticas, y la mayora de ellos organizaron unidades militares especializadas en esa actividad, cuyas principales funciones consistan en el lanzamiento de volantes desde aeroplanos y dirigibles. La coordinacin entre las agencias a cargo de la planificacin, la movilizacin de los recursos y la ejecucin se realizaba sin mayores complicaciones. No se sabe con certeza cmo los detalles de las operaciones psicolgicas se incluan en la actividad blica diaria o cmo la propaganda contribuy a que los efectivos enemigos se rindieran. Lo que se sabe es que hubo un incremento en el ndmero de soldados que desistieron de la lucha durante la campaa, lo que llev a los analistas militares a considerar a la propaganda como un elemento de gran impacto en la batalla. Era un elemento que poda provocar de mediano a alto grado de agotamiento, tanto en las fuerzas militares como en la poblacin civil del enemigo, impacto que no poda echarse en saco roto.

Durante la II Guerra Mundial, las actividades propagandsticas comenzaron a conocerse como "operaciones psicolgicas" (o Guerra Psicolgica). La radio, en existencia desde haca unos 20 aos, tambin se le hizo parte integrante del plan. Los altavoces montados en tanques, con un alcance de dos millas o algo as , revelaron el nuevo poder de la voz humana cuando se orientaba hacia los combatientes de las fuerzas opositoras. El afamado asalto "Doolittle Tokio" contra Tokio fue considerado un evento propagandstico de importancia, cuando menos por dos razones. El asalto, cuidadosamente planificado, demostr a los japoneses que los Estados Unidos podan alcanzar el territorio japons con sus bobas, lo que los incentiv a tomar medidas protectoras innecesarias. No menos importante, atac la credibilidad de el liderazgo japons que haba asegurado que Japn nunca sera atacado. La planificacin, la movilizacin y la ejecucin fueron elementos que funcionaron al unsono.

En los aos siguientes, las operaciones psicolgicas se convirtieron en una fuerza de combate multiplicadora, no obstante sufrieron una serie de tropezones. Durante la dcada del 50, la Unin Sovitica dio pasos agigantados tanto en la aplicacin de ambas operaciones psicolgicas tanto estratgicas como las internas. Las naciones clientes de la Unin Sovitica realizaron complejas operaciones psicolgicas para los movimientos de insurgencia y para consumo interno. Aparentemente, en el mundo occidental, muy poca planificacin se estaba llevando a cabo desde el punto de vista de operaciones psicolgicas.

Durante la era de Vietnam, el Vietnam del Norte integr con gran eficacia las operaciones psicolgicas a sus tcticas de guerra. Las actividades propagandsticas se bautizaron con el nombre moderno de "Operaciones Psicolgicas" y apareci la televisin como un nuevo medio de difusin. Los norvietnamitas se volvieron expertos en el arte de utilizar los medios de comunicacin internacional, particularmente la televisin, para sus fines propagandsticos. Su propaganda a la larga produjo tal grado de agotamiento en la poblacin civil estadounidense que influy en la voluntad poltica nacional. Si bien es cierto que la propaganda estadounidense tambin obtuvo algdn grado de xito en el aspecto tctico, no pudo producir el mismo grado de agotamiento en Hanoi o entre la poblacin civil en general de Vietnam del Norte.

En conflictos blicos de ms reciente fecha, las operaciones psicolgicas han estado integradas a las operaciones de combate. En las Islas Malvinas, Afganistn, Africa, Centro y Sur Amrica, Granada, Panam y dltimamente en el Golfo Prsico, ambas partes del conflicto emplearon operaciones psicolgicas. La propaganda lleg a convertirse en una parte vital del "modus operandi" de los terroristas durante la dcada de los 70, y form parte del plan propagandstico de Iraq cuando amenazaron con llevar a cabo actividades terroristas internacionalmente.

Para comprender el papel que jugaron las operaciones psicolgicas en el Conflicto del Golfo Prsico es necesario ms que una simple mirada a su aporte al conflicto militar. Para entenderlas a cabalidad, stas deben ubicarse en el contexto de la poca, especficamente en la secuencia de acontecimientos que condujeron al desenvolvimiento de las operaciones Escudo del Desierto y Tormenta del Desierto.

Una vez que Saddam Hussein comenz a fortalecer su presencia militar a lo largo de la frontera kuwait , las Naciones Unidas comenzaron a reaccionar. A travs de una serie de 13 resoluciones, las Naciones Unidas le exigieron a Iraq retirar sus fuerzas de Kuwait y cejar en su agresin. Las Naciones Unidas establecieron embargos y lanzaron ultimtums. Estados miembros, como Egipto, el Reino Unido, Francia, Italia, Arabia Saudita, Kuwait, y otros desplegaron efectivos y armamento, y prcticamente todas las naciones occidentales y algunos pases rabes se opusieron a Iraq. Los estadounidenses se volcaron en apoyo a las medidas adoptadas por su Presidente, en notable diferencia a la situacin domstica que se vivi durante el conflicto de Vietnam.

Una nueva fuerza, representada en los medios internacionales de comunicacin electrnica, se volvi un elemento importantsimo en el desenvolvimiento de la guerra. Particularmente, la cobertura brindada por la Red de Noticias por Cable (CNN) puso en evidencia el podero de la difusin internacional y prob ser tanto una bendicin como una desventaja para los planes propagandsticos de Iraq.

La propaganda empleada por Saddam tuvo resultados diversos. Saddam atac con misiles SCUD a Israel y Arabia Saudita para acentuar la tensin nerviosa del enemigo ( la poblacin civil) y distraer la atencin mundial del principal campo de batalla. Segn el General de Brigada Tom Kelly, Jefe de Operaciones del Estado Mayor Conjunto, los misiles SCUD "realmente tuvieron muy poca importancia militar," pero s  produjeron serios efectos emocionales y psicolgicos. Aunque Saddam provoc temor entre la poblacin israelita y saudita y consternacin entre las naciones de la Coalicin en general, Israel demostr gran serenidad y se mantuvo fuera de la guerra. La guerra psicolgica de Saddam fue un fracaso.

Debe tenerse presente que las imgenes de los aviones derribados de la Coalicin teledifundidos por Iraq fue contraproducente a sus objetivos. En lugar de convencer a los integrantes de la Coalicin (poblacin) de acceder a sus fines, el mundo entero se escandaliz con las imgenes de los prisioneros torturados y sus obligadas y mecnicas admisiones de culpa, que a todas luces eran falsas. Lo que consigui fue una violenta reaccin que produjo mayor apoyo en favor de la Coalicin.

Un anlisis ms detallado de esta fracasada campaa iraqu  nos ayudar a comprender el proceso de la propaganda. El propsito de esta propaganda iraqu  consista en destruir la Coalicin. El liderazgo iraqu  lleg a la conclusin de que si la opinin pblica en los Estados Unidos poda soliviantarse en contra de la guerra as  como se opuso al conflicto de Vietnam, los Estados Unidos se retiraran. Con eso en mente, los esfuerzos propagandsticos estuvieron encaminados a imitar algunas de las tcticas que dieron resultado positivo al gobierno de Vietnam del Norte. Una de ellas fue la de entrevistar delante de las cmaras de televisin a los pilotos de la Coalicin que haban sido capturados. Los iraqu es pensaron que estas entrevistas incitaran al pblico estadounidense a pedir el retiro de sus tropas y exigir la solucin por la va de la negociacin pacfica.

Los ms altos funcionarios del Ministerio de Cultura e Informacin y del Partido Ba'ath decidieron utilizar a los pilotos capturados para sus propsitos propagandsticos. La agencia noticiosa iraqu  se hizo cargo de toda la campaa. Este fue uno de los medio de comunicacin utilizado por Iraq para llegar a la audiencia occidental. Este plan consista en:

1.Capturar suficientes pilotos.
2.Hacer desfilar a los pilotos por las calles de Iraq.
3.Poner a los pilotos frente a las cmaras de televisin con preguntas y respuestas previamente formuladas y elaboradas.
4.Apreciar el impacto de la difusin a travs de los medios de comunicacin occidentales.
5.Diseminar las cintas magnticas de video a los medios de comunicacin y determinar su efecto.

El primer problema que confront Iraq fue cmo diseminar las cintas. Desde el inicio del conflicto todos sus medios televisivos haban sido destruidos por la Coalici\n, por lo que Iraq se vio obligada a utilizar un transmisor de televisin de muy baja potencia que no haba sido daada por los bombardeos. Utilizaron este transmisor para televisar el desfile de los pilotos por las calles de Bagdad; sin embargo, sus transmisiones no llegaron muy lejos porque Irn, que fue el dnico pas que poda captar sus transmisiones, no las quiso compartir con nadie en la forma en que Iraq haba previsto. Para solucionar este problema, los iraqu es captaron en cinta magntica de video las entrevistas con los pilotos y las remitieron a diferentes agencias noticiosas occidentales.

Las entrevistas con los pilotos estaban arregladas con preguntas y respuestas preconcebidas de acuerdo a un guin, tales como:

Pregunta: "Qu opina usted de esta agresin a Iraq?"
Respuesta: "Pienso que sta es una locura que nunca debi ocurrir. Yo estoy en total desacuerdo con esta agresin contra la pacfica nacin de Iraq."

En otra entrevista:
Pregunta: "Qu opina usted de esta agresin a Iraq?"
Respuesta: "Pienso que nuestros gobernantes y nuestra gente han atacado injustamente a la pacfica gente de Iraq."

Durante la entrevista los pilotos decan a sus familiares que se les trataba bien. El Ministerio de Cultura e Informacin y el Partido Ba'ath vieron las cintas y aprobaron su diseminacin a los medios de comunicacin.

La reaccin a esta propaganda no se hizo esperar. Todos los gobiernos, el pblico y los medios de comunicacin criticaron duramente la difusin y la explotacin de la imagen de los pilotos en esta forma. La crtica mundial fue tan abrumadora que las difusiones que comenzaron el 20 de enero desaparecieron el 24 de ese mismo mes. El 25 de enero el MCI anunci que las entrevistas con pilotos derribados cesara.

Otro de los esfuerzos propagandsticos de Saddan consisti en difundir, a travs de la radio, los programas de "Betty de Bagdad", dirigidos a las tropas estadounidenses en el campo de batalla, emulando las transmisiones de "Rosa de Tokio" durante la II Guerra Mundial. Difundida con la idea de minar la voluntad combativa de los soldados, los mensajes de Betty se volvieron cmicos cuando ella adverta a los soldados estadounidenses que sus esposas en casa se estaban acostando con "actores de cine famosos" como Tom Cruise, Arnold Schwarzenegger y Bart Simpson, un personaje de caricaturas animadas.

Con sus operaciones psicolgicas, Iraq pretenda producir el mayor grado de agotamiento posible entre las tropas de la Coalicin, en la poblacin civil de los gobiernos participantes y en los lderes civiles y polticos de los pases rabes vecinos. Tal como se mencion anteriormente, los esfuerzos propagandsticos dirigidos a minar el espritu de las tropas de la Coalicin tuvieron un efecto insignificante. Sin embargo, los efectos de las operaciones psicolgicas lanzadas por Iraq contra ciertos segmentos de la poblacin de los pases de la Coalicin y los pases rabes vecinos fueron notables.

Los esfuerzos propagandsticos de Saddam como instrumentos generadores de tensin nerviosa parecen haber sido tan intensos como los esfuerzos realizados por el Vietnam del Norte en las postrimeras de ese conflicto. El esfuerzo de Iraq estaba claramente encaminado a presionar a aquellas naciones que apoyaban a la Coalicin y quienes respaldaban las resoluciones impuestas a Iraq por las Naciones Unidas. Se realiz un esfuerzo para que se establecieran medidas econmicas de presin en lugar de la adopcin de medidas militares, y posteriormente se busc apoyo para que se levantaran las medidas econmicas adoptadas. Se lanz una campaa que proyectaba a los Estados Unidos y especficamente al Presidente Bush, como el principal enemigo de Saddam. Algunos de los temas explotados en estas campaas fueron los siguientes:

1.La guerra en realidad es para apoderarse del petrleo.
2.Los Estados Unidos utilizan la guerra como excusa para sus acciones imperialistas.
3.Los Estados Unidos estn propiciando un gobierno corrupto.

Estos ataques estaban dirigidos a las poblaciones del Reino Unido, Alemania, Francia, Australia, Canad, los Estados Unidos y los Pases rabes de la Coalicin, y alcanzaron cierto grado de efectividad.

Los temas de la campaa propagandstica iraqu  contra el imperialismo eran los mismos temas concebidos durante el Conflicto de Vietnam. Saddam se refera a la crisis del Golfo Prsico como otro Vietnam, y le deca a los Estados Unidos y a los integrantes de la Coalicin que estaban cometiendo un grave error. Se puso mucho empeo en los siguientes temas propagandsticos:

Los Estados Unidos se estn embarcando en otra guerra sucia.
Una guerra con Iraq ser muy sangrienta y durar muchos aos.
Nuevamente los Estados Unidos se ver dividida por los efectos de la guerra.
De nuevo los pobres y las minoras estn peleando la guerra de los ricos y poderosos.

Los discursos de Saddam Hussein estaban plagados de smbolos morbosos de la era de Vietnam: bolsas de cadveres volviendo a los Estados Unidos por los millones, un enemigo que podra soportar con paciencia el bombardeo para pelear una guerra terrestre sangrienta, un medio ambiente que se volvera tan inhspito como la misma selva. Muchos de los ciudadanos comunes, temerosos de los horrores de una guerra de esa naturaleza contribuyeron a esparcir la propaganda iraqu  con la esperanza de disuadir al pueblo de apoyar a la Coalicin y de dividir a las naciones occidentales.

El xito de esta estratgica campaa de agotamiento se puede apreciar claramente en los escritos de la prensa por todo el mundo:

Indochina: "...Iraq no es Panam, y Saddam Hussein no es ningn General Noriega y los Estados Unidos se van a atascar en la arena de los desiertos rabes igual que se empantanaron en los campos de arroz de Vietnam..." (New Straits Times, 13 de agosto de 1990)

Amrica Latina: "Se saba desde el comienzo que el conflicto del Golfo Prsico no se resolvera solamente en las ardientes dunas del desierto sino tambin en las arenas movedizas de la opinin pblica estadounidense... Mientras que la reaccin de la poblacin contra la participacin de los Estados Unidos en Vietnam demor aos en manifestarse, en el caso del Oriente Medio ha sido inmediata... Este es un hecho muy positivo. (La Jornada, 22 de octubre de 1990)

"... (Saddam) busca dividir la solidaridad occidental y sobre todo arrinconar a Bush y a su Administracin. El tiempo est en favor de Iraq ahora que la opinin pblica estadounidense ha podido ver con claridad el alto costo en funcin de vidas humanas de sus tropas en tierras lejanas..." (La Nacin, 22 de agosto de 1990)

Europa: Las fuerzas armadas congregndose en contra de Saddam Hussein son tales que una chispa puede desatar un siniestro en cualquier momento. Estados Unidos est colocndose en peligro de hundirse en la arena, igual que le pas una vez antes en los campos de arroz de Vietnam." (La Suisse, 23 de agosto de 1990)

"Existe la fuerte creencia de que esa experiencia (de Vietnam) ha tornado a los Estados Unidos incapaz de obtener el apoyo que necesita para lanzarse a otra guerra..." (Irish Independent, 20 de septiembre de 1990)

Si bien es cierto que la propaganda iraqu  caus alguna confusin y aument el grado de tensin nerviosa en cientos de personas, ni la opinin pblica ni los medios de comunicacin mundiales se inclinaron en la direccin que pretenda el presidente de Iraq. El pueblo de los Estados Unidos y de los pases miembros de la Coalicin estaban decididos a demostrar apoyo a sus tropas acantonadas en el Golfo. Ningn tema ni ninguna censura a los militares, alcanzaron popularidad durante la contienda.

El fracaso del gran esfuerzo propagandstico de Iraq estuvo en su falta de credibilidad. Si bien el propio Saddam se crey la mayor parte de su propia propaganda, el resto del mundo no parece haberla tomado en serio. Su xito ms notorio lo obtuvo entre los pases rabes, y aun all , nunca fue completo.

Las operaciones psicolgicas de la Coalicin tuvieron un efecto considerable en los soldados iraqu es. Primero, porque los esfuerzos de la Coalicin eran ms de naturaleza tctica (por ejemplo, orientada a lograr que las tropas iraqu es se rindieran en lugar de combatir). En segundo lugar, porque la mezcla de operaciones psicolgicas con campaas areas y terrestres estaban orientadas a tener un impacto tanto en los soldados como en el liderazgo militar de ms alto grado.

La Coalicin lanz ms de 29 millones de volantes en el teatro de operaciones y mantena una difusin radial de 17 a 19 horas diarias. Este esfuerzo lleg a miles de iraqu es. Dieron resultado porque estaban dirigidos a una determinada audiencia: las tropas iraqu es. La efectividad de esta actividad lanzada en combinacin con las campaas areas y terrestres resultaron en la rendicin de un ndmero de prisioneros nunca imaginado.

A travs de sus operaciones psicolgicas, la Coalicin notificaba a las unidades de infantera de Iraq que un bombardeo ocurrira en un determinado da y hora. Al siguiente da anunciaba que en efecto el bombardeo haba tenido lugar, tal como se haba advertido. La repeticin de estos ciclos de anuncio y ejecucin llevadas a cabo con diferentes unidades iraqu es vecinas contribuy a persuadir a la audiencia, a quien iban dirigidos los anuncios, de que las amenazas eran reales y que la rendicin era una simple accin viable.

Las difusiones por radio dirigidas a las tropas iraqu es transmitan ideas sobre lo inevitable de la derrota, el mal liderazgo de Saddam, y la conveniencia de la rendicin. El siguiente es un ejemplo de los mensajes transmitidos por la Alnea caliente de rendicin":

"SU DIVISIN SER BOMBARDEADA MAANA, ARROJE SU ARMA, ABANDONE SU PUESTO INMEDIATAMENTE Y SLVESE AHORA."

Por lo general, las radio difusiones por altavoces producan resultados moderados en lo que respecta a la cantidad de personas a quienes llegaba la transmisin, la persuasin y el impacto de rendirse. Los mensajes convincentes de rendicin difundidos por los equipos utilizando altavoces dieron resultados positivos. Los prisioneros de guerra indicaron que si bien es cierto que Alos volantes y la radio nos indicaban cmo rendirnos, los mensajes por altoparlantes nos indicaban (exactamente) dnde (hacerlo)."

Los volantes y otros materiales impresos fueron especialmente eficaces como elementos de operacin psicolgica. De la audiencia a quien iba dirigida C ms de 300,000 tropas iraqu es aproximadamente un 98% ley o de alguna forma se vio afectada por los 29 millones de volantes lanzados en ese teatro de operaciones. Muchos de ellos al entregarse como prisioneros de guerra llevaban en sus manos o escondidos en sus uniformes los volantes. Casi un 88% de las fuerzas iraqu es se vieron influenciados por los volantes lanzados y un 77% fue persuadido a abandonar la lucha como resultado de los efectos combinados del combate y de los volantes.

Los volantes demostraron su eficacia en la crisis del Golfo Prsico. El mensaje era simple, sin ambages y veraz, elementos crticos para un soldado en alto grado de tensin nerviosa. La persuasin era la forma visual adecuada para una audiencia que parece responder psicolgicamente y emocionalmente a efectos visuales. Sea que la efectividad de los volantes lanzados sobre Iraq diariamente se derivara puramente de razones psicolgicas o simplemente como resultado del volumen abrumador de las mismas, es asunto de interpretacin. La verdad es que los volantes cumplieron su cometido.

Las operaciones psicolgicas tuvieron un impacto significativo en la Guerra del Golfo Prsico. Iraq pretenda con ellas reproducir entre la poblacin civil de los pases de la Coalicin, la angustia y el agotamiento de la era de Vietnam. Iraq pretendi involucrar a Israel en la guerra y obligar a los pases rabes de postura moderada a no oponerse a la agresin que llevaba a cabo. Por otro lado, las operaciones psicolgicas empleadas por la Coalicin estaban enfocadas a aumentar el grado de tensin en los soldados iraqu es hasta el punto de hacerlos desistir de su resistencia. Parece que la determinacin de la Coalicin de adoptar medidas propagandsticas veraces y abiertas demostr ser la ms eficaz por cuanto log reducir el ndmero de bajas en ambos bandos.


Colaborador:

El Doctor Frank I. Goldstein es el Decano de Educacin e Investigacin, en la Escuela Superior de Comando y Estado Mayor en la Universidad del Aire, Base Area Maxwell, Alabama. Es tambin asesor de operaciones psicolgicas y especiales. Frecuentemente es invitado a dar plsticas ante varias escuelas militares nacionales e internacionales. Recibi su licenciatura en la Universidad del Sur de la Florida, y Maestras de la Universidad de Chicago y de la Universidad St. Mary. Su Doctorado de la Universidad St. Louis. Es un Fellow del Instituto Nacional de Salud Mental. Graduado de la Escuela de Oficiales de Escuadrn, de Comando y Estado Mayor Areo y de la Escuela Superior de Guerra. Sus destinos anteriores demasiados para ser enumerados aqu incluyen giras en Golfo Prsico, el Directorio de Operaciones Psicolgicas y Relaciones Publicas en el Comando de Operaciones Especiales. El Coronel Goldstein tiene licencia para la prctica independiente en Massachusetts y en Texas. Es una muy respetada autoridad sobre operaciones psicolgicas, agotamiento de combate, terrorismo como una arma psicolgica, la psicolgica de la insurgencia, los efectos de la familia sobre las operaciones militares, suicidio de los jvenes, y asuntos de terapia sexual.

No debe entenderse que nuestra revista representa la poltica de la Secretara de Defensa, la Fuerza Area de los EE.U.U. o la Universidad del Aire. Ms bien su contenido refleja la opionin de los autores sin tener carcter oficial. Est autorizado a reproducir los artculos en esta edicin sin permiso. Por favor, si los reproduce, mencione la fuente, Airpower Journal, y el nombre de los autores.


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